Barrio de Santo Tomé

Juan Ignacio de Mesa


Gracias Rufián

30/11/2020

Quien me iba a decir a mí que tendría que dar las gracias a Gabriel Rufián. Pero es que ha abierto la caja de las sorpresas diciendo algo con lo que estoy totalmente de acuerdo: «Hay que constituir un grupo de trabajo para alcanzar la armonización fiscal». Solo que él parte de una idea, la armonización fiscal entraña hacer desaparecer «el dumping fiscal de la Comunidad de Madrid» y una de dos, o pone de manifiesto (una vez más) su absoluto desconocimiento de la realidad, o, como es habitual en los últimos años, estamos ante un manipulador.

Verán ustedes, a mí me parece que la armonización fiscal se debe establecer para todos los ciudadanos de este país que todavía se llama España, hablar de armonización entre territorios, me parece una antigualla que nos retrotrae a los debates del antiguo régimen y la discusión sobre derechos forales cuando, desde finales del siglo XVIII estamos debatiendo sobre los derechos del ciudadano. Pero si el señor Rufián quiere hablar de territorios, hablemos. La solidaridad entre comunidades autónomas se establece principalmente a través del Fondo de Garantía de los servicios públicos Fundamentales. En este fondo, solo tres comunidades son contribuyentes netas, Madrid, Cataluña y Baleares. Y Madrid aporta más del 80%, dos veces y media por encima de Cataluña. Pero lo que más me gusta de este debate, es que ni el País Vasco ni Navarra, aparecen en este asunto como contribuyentes. Es más, el País Vasco es receptor neto de fondos del resto de españoles en asuntos como las pensiones y otras bagatelas que le suponen que recibe 4.000 millones de euros más de lo que sus trabajadores cotizan. Así que vayamos a hablar de armonización fiscal, pero entre ciudadanos.
Y de paso, analicemos cuál ha sido el apoyo del Gobierno Central a Cataluña para que pueda seguir haciendo frente a sus gastos ya que su deuda tiene la calificación de bono basura y no le presta nadie un euro a la Generalitat. Así que estamos pagando, desde el resto de España, las veleidades de estos buenos amigos. Y ya que hablamos de armonización, unifiquemos los sistemas de educación, el código civil, o las fiestas de los pueblos. Señor Rufián deje de tocar las narices y trabaje, a fuerza de entrenamiento se consigue.