Brote en la residencia de Sonseca: 2 muertes y 58 afectados

F. J. R.
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Los familiares de una de las fallecidas denuncian «silencio y mentiras» por parte del centro y apuntan que el virus entró tras un fallo al aplicar una cuarentena. La residencia señala que ha cumplido todos los protocolos y no da cifras de casos

Brote en la residencia de Sonseca: 2 muertes y 58 afectados

Arsenia fue enterrada ayer en Sonseca a los 92 años de edad víctima del coronavirus. Contrajo la enfermedad apenas cinco días atrás y la pandemia se la ha llevado con rapidez dejando un tremendo vacío entre sus familiares. El dolor de su marcha o el hecho de tener que despedirse tan solo de un ataúd sellado no es lo que más están sufriendo sus familiares, puesto que saben que con la actual situación sanitaria y la edad de la anciana era una cosa que podría llegar a producirse. Lo que más ha dolido entre los familiares de Arsenia es, sin duda, el «silencio y las mentiras» que aseguran han recibido desde la residencia pública de mayores ‘Prado de San Gregorio’, gestionada por el grupo Ilunion. Un trato que no entienden y que les va a llevar a emprender medidas judiciales.
«No vamos a reclamar dinero, solo queremos que la muerte de mi abuela sirva para algo y se hagan las cosas bien, que se realicen inspecciones en las residencias», afirma uno de los nietos de la fallecida, que señala que el brote generado es consecuencia de un fallo de protocolo al aplicar una cuarentena y que toda la situación se ha vivido con caos y falta absoluta de transparencia.
«Les han prohibido hablar y hasta la trabajadora social del centro llegó a mentirnos, diciendo que en la residencia solo había un caso de coronavirus», explican los familiares de Arsenia, que tienen datos de que en el centro ha habido en los últimos días, como mínimo, otra muerte más por Covid-19 y que existen unos 58 infectados entre trabajadores (18) y residentes (40), con distinto grado de sintomatología.
La residencia ‘Prado de San Gregorio’ atiende a personas muy dependientes (grado 3) y cuenta con unos 120 internos. En la primera oleada de la pandemia no se registró allí ningún caso de coronavirus, pero esta vez, y según apuntan los familiares, parece que ha fallado el protocolo de seguridad.
Y es que, el nieto de Arsenia tiene muy claro que si desde un primer momento la dirección de la residencia hubiera comunicado que había un brote ellos hubieran procedido a sacar a su abuela, cosa que no hicieron porque consideraban que allí estaba más protegida y mejor cuidada.
El brote de coronavirus en la residencia se originó, según comentan los familiares, tras el traslado al hospital de una interna. A su vuelta al centro no se la realizó PCR, y como sufría Alzheimer se decidió recortar su plazo de cuarentena e incorporara en pocos días junto al resto de pacientes. Allí, con las dificultades para controlar que este tipo de internos lleven puesta la mascarilla, debieron producirse el resto de contagios entre residentes y trabajadores.
En el caso de Arsenia poco pudo hacer, ya que se trataba de su propia compañera de habitación. El pasado miércoles comenzó a encontrarse mal y ella misma se lo comunicó a sus familiares por videoconferencia. Fueron ellos los que insistieron a la residencia que la bajaran al Virgen de la Salud para su análisis y una vez allí les llamaron desde Urgencias porque la paciente había llegado sin ningún informe médico que indicara qué la pasaba. Tras las explicaciones por teléfono de una de sus hijas, y ante los síntomas evidentes referidos, se le practicó una PCR que dio positiva. En apenas cinco días falleció y sus familiares no quieren que a otras personas les pase lo mismo por la negligencia de terceros.
Desde la residencia aseguran que han cumplido con todos los protocolos y que han informado de todas sus actuaciones tanto al Ayuntamiento de Sonseca como a la Delegación Provincial de Sanidad.