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Ruta y guía de la República en Toledo

J. Monroy
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Enrique Sánchez Lubián presenta mañana en la Feria del Libro una 'Ruta por el Toledo republicano', que trata además de documentan en forma de crónica lo ocurrido aquellos años

Ruta y guía de la República En Toledo - Foto: Yolanda Lancha

La II República dejó en Toledo referentes como el Hospital Provincial, inaugurado por Azaña y Alcalá Zamora, uno de los primeros construidos en España con criterios higiénicos. También, destaca el periodista Enrique Sánchez Lubián, se creó la piscina del Campo Escolar, primera instalación deportiva pública de la ciudad. Allí surgió el primer hermanamiento entre dos ciudades de la historia, la de Toledo y Toledo Ohio, fruto de la que llegó a la capital, aunque todavía no le correspondía, el servicio automático de teléfono. El himno a Toledo del maestro Cebrián nació entonces. Se incorporó además en el discurso político de la ciudad la negativa al trasvase Tajo-Segura, que ya se contemplaba. De aquella época, finalmente, viene la primera emisora local, Radio Toledo, actual Onda Cero Toledo.

Sánchez Lubián es el autor del libro 'Toledo en la IIRepública. Ruta por el Toledo republicano', que presentará mañana jueves en la Feria del Libro, desde las siete y media de la tarde, acompañado por Javier Mateo y la alcaldesa de la ciudad Milagros Tolón. En esta obra, el periodista ha querido poner en valor aquella época republicana, en que «en contra de ciertos clichés que hay de que la República fue una época desastrosa, de enfrentamiento entre gentes e instituciones, que no tenía más remedio que abocar a la Guerra Civil para salvar a España, la vida en Toledo fue absolutamente normal, cotidiana, donde el entendimiento era la norma, salvo algunos incidentes violentos». También deja de manifiesto que los republicanos, para nada, eran exaltados de izquierdas, casi terroristas. «Mi objetivo es poner en valor que bajo el calificativo de republicano había partidos y políticos de derechas, de izquierda, de centro, de extrema derecha y de extrema izquierda; es más, de los cinco años en que España vivió bajo el régimen de la II República, prácticamente la mitad los gobernó la derecha», explica.

Este libro tiene su origen en 2013, cuando desde el Grupo Municipal de Izquierda Unida, Aurelio San Emeterio, Javier Mateo y Javier Manzano pidieron a Sánchez Lubián que preparara una ruta por el Toledo republicano, para celebrar el 14 de abril. Aquel domingo, la ruta tuvo tal éxito que se repitió con más grupos el siguiente fin de semana. Unos años después, Manzano crearía la editorial Toletum Revolutum y pidió al periodista que recuperara la ruta para un libro. Sánchez Lubián ha ampliado los contenidos de la misma con una amplia crónica, en la que narra la vida política, social y cultural de la ciudad desde el 14 de abril de 1931 al 18 de julio de 1936.

Un paseo por Toledo. Fue en la plaza del Ayuntamiento donde se proclamó en Toledo la República el 14 de abril en un traspaso de poder pacífico, como destacaba el periódico 'El Castellano', católico y principal de la ciudad en aquel día. De allí parte la ruta del Toledo republicano elaborada por Sánchez Lubián hacia el Salvador, donde estaba el Gobierno Civil de la Ciudad. En la calle Rojas, la sala Garcilaso fue en los primeros años del siglo XX uno de los locales donde celebraban sus mítines y reuniones las organizaciones obreras, «lo que nos hace hablar que el republicanismo en Toledo no fue algo que surgió de repente en 1931, sino que ya desde el último tercio del siglo XIX había un sentimiento republicano en la ciudad, que a principios del siglo XXllegó a tener diez concejales en algunas épocas».

La ruta recuerda la figura del pintor Enrique Vera, referente cultural de los años veinte y Treinta. Llega a espacios como la iglesia de los Jesuitas, orden expulsada de España durante la República. En Hacienda recuerda que José Calvo Sotelo, gran líder de la derecha, vivió en Toledo en los años veinte y se casó con una toledana. En aquella década también, muchos profesores del instituto, situado en Lorenzana, eran militantes republicanos y algunos concejales. Entre ellos Sánchez Lubián no puede dejar pasar la figura de Julián Besteiro, que llegó a ser presidente de las Cortes Constituyentes de la II República, quien firmó la Constitución republicana. «Siempre reconoció que sus primeros contactos con el movimiento obrero fue en Toledo, donde pasó de ser un pequeño burgués a una persona con ideas de clase», explica el periodista.

La ruta recuerda en Arco de Palacio los distintos nombre de calle sobre aquella época, en la que se denominó Carlos Marx. En la calle Sinagoga, estuvo el Cine Moderno, puesto en marcha por el republicano Maximino Rodríguez. Allí hubo mítines de la Pasionaria o Primo de Rivera. Tras las Guerra se incautó el cine y con su recaudación el Ayuntamiento pagó las nóminas de los trabajadores.

En las Cuatro Calles se recuerda a Casiano Alguacil, concejal de la I República, y en la Chapinería, al también republicano Blasco Ibáñez, a quien está dedicada. El Rojas desde su inauguración fue también escenario de actos políticos. Allí intervinieron Pablo Iglesias, Largo Caballero, Azaña, Alejandro Lerroux o Gil Robles.

Desde la Magdalena se recuerda que desde los talleres de Editorial Católica en Juan Labrador se hicieron los túneles para las minas del Alcázar. Y en la antigua tienda de Bahamontes se recuerda la figura del socialista Domingo Alonso, primer teniente de alcalde de Toledo, asesinado por una patrulla de la Guardia Civil que salió del Alcázar.

En las escaleras de este, destaca Sánchez Lubián la salida de los cadetes y la banda de música para celebrar la República el 15 de abril, todo con el consentimiento del coronel Mariano Gamir, uno de los militares que se mantuvo leal a la República. De hecho, apunta el periodista, muchos de los principales militares republicanos habían sido también cadetes en el Alcázar, «porque la historia nos ha hecho identificar el Alcázar con una determinada facción del Ejército, cuando en realidad, allí se habían formado cadetes de los dos bandos».

Antes del Miradero, recuerdo para el 'Crimen de Moraleda' y la ruta pasa por la actual Agencia EFE, sede de la Casa del Pueblo. Desde allí, se contempla el Hospital Provincial. En el Arrabal tuvo su taberna Guillermo Perezagua, dos veces alcalde de la República y tío abuelo de Milagros Tolón. La ruta acaba en la Vega, donde también el 15 de abril hubo una gran fiesta de reafirmación republicana.