La Legua pronto verá nacer una nueva Asociación de Vecinos

J. Monroy
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Los residentes en el barrio se han juntado durante la pandemia y han detectado sus carencias y posibles mejoras. Ya han solicitado a la Junta la inscripción de esta nueva entidad

La Legua pronto verá nacer una nueva Asociación de Vecinos

Residentes de La Legua han solicitado a la Junta de Comunidades la inscripción de una nueva Asociación de Vecinos que quiere dar respuesta a las demandas del barrio. La petición al registro regional va avalada con tres cargos provisionales al frente, que se podrán refrendar o cambiar una vez constituida formalmente. Entre ellos, están Irene Martín como presidenta y Joaquín Romera de secretario. La idea de los socios es solicitar más tarde al Ayuntamiento de Toledo que declare a la nueva entidad de utilidad pública, para poder participar en los consejos de participación.
«Nuestra vocación es construir, es ayudar, creemos que nadie como nosotros para saber cuáles son las necesidades de nuestro barrio, porque vivimos en él», explica Irene Martín. De ahí su empeño en colaborar con cuantos proyectos surjan allí y definir otros nuevos.
Hasta estos momentos, las demandas vecinales de esta zona de la ciudad se cursaban a través de la Asociación Río Chico, que ha estado actuando de portavoz ante el Ayuntamiento tanto de Valparaíso, como de La Legua y, en ocasiones, de Vistahermosa. Pero hay un sentimiento generalizado de que el barrio está creciendo mucho (y más va a crecer con las nuevas viviendas) y tiene entidad suficiente, amén de condiciones específicas y particulares como para tener una Asociación de Vecinos que le represente. Se están construyendo ahora seis bloques de pisos y treinta viviendas unifamiliares; se acaban de entregar una urbanización de cuarenta chalets; y en breve se hará entrega de otras tres zonas con siete chalets por parcela. A todo ello hay que sumar todo lo que se construirá a la espalda del San Patricio, que ahora se está urbanizando. Estiman sus residentes que La Legua es una zona muy diferente a Valparaíso, tanto urbanísticamente, como en infraestructuras y dotaciones públicas.
«Este barrio carece prácticamente de todo, desde aparcamientos, zonas verdes, espacio para la recogida de basuras o instalaciones deportivas. Lo que ha pasado es que más o menos casi todos veníamos a dormir y nos íbamos, y durante la pandemia hemos vivido en el barrio, hemos tenido que hacer uso de él, y nos hemos dado cuenta de que no teníamos barrio», explica Martín. Los vecinos, continúa, se percataron de que en ocasiones no podían ni pasear, porque carecían hasta de aceras en condiciones.
Fue así como los residentes de La Legua se conocieron y se movilizaron, dado que todos tenían un sentir común, convencidos de que «aquí hay que hacer algo, porque somos muchos y muchos niños y muchas necesidades». Al final vieron que la mejor manera de canalizar estas peticiones era por medio de una Asociación de Vecinos propia. «Porque es cierto que Río Chico ha hecho un trabajo extraordinario, y ha defendido los tres barrios que le corresponden en el distrito, pero por distintos motivos, nuestras demandas al final nunca han salido», apunta la presidenta.
Entre todos crearon un chat, al que se apuntaron más de 250 familias en un solo día, con muchas ganas de participar y opinar. Ahí comenzaron las reivindicaciones de mejoras para La Legua, un barrio que entienden que tiene que mejorar, porque va a haber en unos años muchos más residentes. Entienden que no hay suficientes espacios públicos o zonas verdes.
Peticiones y proyectos. Apunta Martín que desde La Legua han venido participando durante los últimos años en el desarrollo de proyectos de los presupuestos participativos. Pero ninguno ha salido adelante. Mientras tanto, en el barrio «empezamos a construir pisos a lo loco, sin zonas dotacionales como aparcamientos o zonas verdes, absolutamente nada, están colapsando el barrio y no han contado con nadie». De hecho, denuncia la Asociación, se ha llegado a permutar hasta el uso de unas parcelas dotacionales, para reconvertirlas en viviendas. Los vecinos han pedido explicaciones a través de Río Chico y no hay respuesta.
De ahí la idea de esta nueva Asociación, que nacerá con el destino de «mejorar la Legua, convertir a La Legua en un barrio amable, porque si mejora La Legua, mejora Toledo. Y queremos trabajar con el Ayuntamiento y, por supuesto, con Río Chico, que la otra parte del alma de este trocito de Toledo; tenemos muchos proyectos en común».
Son proyectos como el de la pasarela peatonal para unir los dos barrios. «Porque nos necesitamos mútuamente, sobre todo, nosotros a ellos, porque los servicios, hasta ahora, están en su zona, pero no podemos ir a no ser que sea en coche», explica Martín, para quien esta pasarela sería «fundamental».
También ha movido de forma urgente a los vecinos el proyecto de bosque urbano en La Legua, que a su juicio no se ha programado en el mejor de los espacios. Supondría la destrucción de su única zona verde, cuando hay otras parcelas más propicias.