Barrio de Santo Tomé

Juan Ignacio de Mesa


Vaya semanita

26/10/2020

La verdad es que no ha tenido desperdicio esta semana. Si Rafael Azcona y Luis García Berlanga vivieran, habrían tenido tema para hacer varias películas sobre lo peor de cada casa. En un momento en el que la segunda oleada de la pandemia arroja cifras espeluznantes, cuando la economía se hunde y la situación de centenares de miles de personas se enfrenta a una realidad triste y negra, hemos podido presenciar el espectáculo de una moción de censura en la que las intervenciones de la mayoría de los portavoces de los grupos políticos ni tocaban, o tocaban de lado, estos temas. Hemos oído algunas intervenciones de altura, pero por desgracia, han sido menos que aquellas en las que predominaba la mediocridad o la descalificación o, incluso, el insulto mezclado con un mensaje de odio. Y no se nos olvide, el odio es destructor e imbeciliza al que lo cultiva. Curioso ha sido ver como se es capaz de firmar un acuerdo para formar un cordón sanitario contra VOX, y entre los firmantes se encuentre BILDU al que se le acepta y reconoce a pesar de sus ‘esencias’. José Mujica, el que fue presidente de Uruguay decía que hay libertad cuando uno puede seguir sus inclinaciones y deseos, pero que no hay libertad cuando uno tiene capacidad para imponer sus inclinaciones y deseos. Estamos atravesando uno de los momentos más difíciles para la humanidad por culpa de un simple virus, y quienes debieran preocuparse de minimizar las consecuencias de esta terrible pandemia se están ocupando más de imponernos ‘su’ idea de libertad. Ya estamos otra vez en estado de alarma, puede que nos veamos obligados a un nuevo confinamiento. Se vaticina la saturación de Hospitales y problemas de todo tipo a la hora de hacer frente a la segunda ola de la pandemia. ¿Se pueden poner de acuerdo para construir y no para descalificar? Berlanga nos hacia disfrutar con sus películas en las que lograba, con ingenio, superar la censura del Franquismo y, con humor, ponernos delante del espejo para ver nuestras carencias. Mujica decía también que «triunfar en la vida no es ganar. Triunfar en la vida es levantarse cada vez que uno cae». Por favor, menos palmeros y más críticos para ver si se consigue reconducir esta situación. Procuremos construir y ayudar a construir.