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Un sueño por tejer

Jaime Galán
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Yolanda Figueroa es la cara visible de 'Tejer es de Guapas'. Se trata de un canal de Youtube con más de 57.000 suscriptores donde enseña al mundo sus técnicas a ganchillo

Yolanda Figueroa posando con una prenda tejida por ella misma. - Foto: Sergio Gómez

Se suele decir que los sueños se cumplen, pero Yolanda Figueroa lo está tejiendo con sus propias manos. A ella siempre le ha gustado dedicarse al crochet, más conocido como ganchillo, y en su cabeza rebotaba la idea de poder dedicarse a ello profesionalmente. Pero ya saben... «o lo hago bien o no lo hago». La toledana veía en internet un mercado donde explotar ese sueño, pero a sus 54 años de edad ella reconoce no llevarse muy bien con las nuevas tecnologías. Ahí es donde entró en juego su ángel de la guarda, Sergio Gómez. Como profesional del sector audiovisual, escuchó la idea de Yolanda y la llevó hasta Youtube en enero de 2021. Nació 'Tejer es de Guapas', que en poco más de un año de vida supera los 57.000 suscriptores. Para ellos, estas cifras eran «algo impensable».

Ambos destacan que en poco tiempo lograron conectar en la misma línea de trabajo. Eso sí. No sin diferencias en algunas cuestiones. Una de las más llamativas era la duración de los vídeos. Sergio Gómez, acostumbrado a trabajar en otras redes sociales como Instagram o TikTok, apostaba por vídeos cortos para no aburrir al espectador, mientras que Yolanda Figueroa se mantenía firme en exponer paso a paso el proceso de elaboración de las prendas. El debate parece que lo ganó la crochetera toledana, aunque Sergio Gómez matiza que con el tiempo «hemos aprendido a sintetizar el contenido y a reducir su duración, porque ya conocemos a nuestro público».

La conexión entre ambos fue tan fructífera que con solo un vídeo a la semana, en dos meses ya estaban monetizando. Algo que según los expertos en Youtube suele tener una media de dos años en lograrse.  Yolanda Figueroa expresa que el objetivo inicial del proyecto no era alcanzar suscriptores, ni ganar dinero, simplemente «mostrar al mundo la afición por el crochet», mientras lo compatibiliza con su trabajo en el sector sanitario. Sin embargo, ahora ven de cerca poder vivir de ello. Como anécdota, recordaron que solo el primer vídeo tuvo 4.000 visualizaciones, lo que siempre recuerdan porque Yolanda le dijo a Sergio: «vamos a dar el golpe».

Yolanda Figueroa posando con una prenda tejida por ella misma.Yolanda Figueroa posando con una prenda tejida por ella misma. - Foto: Sergio GómezUn golpe que no solo quieren dar en forma de éxito, sino de mensaje hacia la sociedad. La tejedora argumenta que en primer lugar, «el perfil de quien se dedica a tejer es femenino», mientras que en segunda instancia «tendemos a pensar que se trata de una mujer que está sola, que es mayor y que teje porque está aburrida». De esta estigmatización nació el nombre del canal. Figueroa explica que, tanto su caso como el de muchas mujeres más, no se corresponde con ese perfil y que ella tiene una vida normal; «tengo mi trabajo, tomo café con amigos y veo las series de moda como todo el mundo, solo que de vez en cuando me gusta tejer. Y encima, al día siguiente estreno blusa con los labios pintados». Cree que esta situación ya está cambiando, pero lo que sí reconoce es el escaso público masculino que tienen sus vídeos. Apenas un dos por ciento de los suscriptores son hombres. Yolanda Figueroa concreta que ella hace prendas que sabe que a ella le gustarían, pero que desconoce los gustos masculinos en este sentido.

Con el colchón que dan más de 57.000 suscriptores -la mayoría de México por cierto- esta pareja de emprendedores busca expandir su marca con mujeres artesanas de la zona para crear una «red de guapas». ¿Lo conseguirán? Tejiendo los sueños todo es posible.

Yolanda Figueroa posando con una prenda tejida por ella misma.
Yolanda Figueroa posando con una prenda tejida por ella misma. - Foto: Sergio Gómez