scorecardresearch

De golpe al Europeo

Sergio Miguel
-

María Espinosa, karateka toledana del Kidokan, competirá en la categoría cadete en el Campeonato de Europa que se celebrará en febrero en Lisboa y no renuncia a meterse en la pelea por las medallas en la cita continental

De golpe al Europeo - Foto: David Pérez

María Espinosa López (Toledo, 25 de febrero de 1998) estará en pocas semanas compitiendo en el Campeonato de Europa cadete de kárate. Perteneciente a la escuela toledana Kidokan, es una de las más firmes promesas de esta disciplina a nivel nacional, en especial tras conquistar el pasado mes de diciembre la medalla de oro en el Campeonato de España, en la categoría kumité de menos de 47 kilos.

A muchos les sorprenderá que su historia empezase prácticamente por azar, puesto que comenzó a realizar este deporte porque «para mi primera comunión, una amiga de mi madre me regaló un karategi, el traje con el que se practica». A este obsequio se añadió que «conocíamos a Álvaro Jiménez», el encargado del Kidokan, por lo que decidió probar y esta casualidad se convirtió en toda una dedicación para ella.

María Espinosa indica que en su trayectoria tuvo «mucha suerte, porque gané el primer Campeonato Regional en el que participé». Esta buena experiencia propició que «fuera entrenándome más y con compañeros de más nivel», lo que hizo que su progresión se disparase hasta acudir a la Selección de Castilla-La Mancha.

Al principio, a nivel nacional, le costó despegar, pero en Santander, en el año 2011, logró colgarse una medalla de bronce que le abrió las puertas de las competiciones internacionales. «Como me pilló con la temporada empezada, al final tomamos la decisión de hacer una Copa del Mundo en Grecia», revela. Aunque «me eliminaron a la primera, me sirvió para coger experiencia».

Camino al europeo. En su particular camino hasta el Campeonato de Europa, merece la pena señalar como hito importante su paso por el Campeonato del Mundo, al que accedió tras vencer en la preselección. Siendo ya una habitual del combinado nacional, María Espinosa sumó su último título relevante el pasado mes de diciembre en Gandía, donde se proclamó Campeona de España cadete y se sacó el billete para participar en un Europeo de Portugal para el que ya tiene las maletas.

Será el 6 de febrero cuando peleará por una medalla continental para la que se ve con posibilidades, aunque el 30 de enero comenzará la concentración con la Selección en la que estará también otro compañero del Kidokan, Francisco García.  

En el tierras lusas, revela que «ya nos empezarán a dar trabajos específicos orientados al campeonato». La buena noticia para sus aspiraciones de hacer un gran papel se refrendan al valorar que «las fuertes, que son las egipcias y las japonesas, no van a estar».

Por ello, no duda en señalar que «me veo con posibilidades y, aunque no digo que yo sea la mejor porque hay muchas chicas con un gran nivel, creo que tienes que acudir mentalizada para intentarlo». Repite, por tanto, que «iré a morder», puesto que repite su tesis de que «si piensas lo mala que eres, no vas a conseguir nada».

Respecto a las posibilidades del equipo español, cree que hay opciones de volver de Portugal con unos buenos resultados porque «en general, en toda la Selección hay varias posibilidades de conseguir una medalla».

Una dura preparación. Estos grandes resultados y mayores aspiraciones no pueden conseguirse sin trabajo. Los entrenamientos rigurosos y constantes son la base del éxito de María Espinosa, que destaca la exigencia de las concentraciones con la Selección, como la que tendrá que llevar a cabo en breve para participar en el Europeo.

En sus propias palabras, «te pasas todo el rato entrenando, con dobles sesiones de físico y técnica». Sin embargo, también opone que «la convivencia y los buenos ratos con los compañeros merecen la pena; además, sólo nos vemos para estas cosas porque somos de diferentes provincias».

Durante la campaña, casi todos los días de la semana se acerca hasta el Kidokan para entrenarse y recomienda unas pautas para llegar lejos en el mundo del kárate: «Tener disciplina y disfrutar con lo que estás haciendo». Una receta que a María Espinosa le ha llevado hasta un Europeo en el que desea brillar.