Fallece Francisco Fernández Robles, maestro de alfareros

C.S. Jara
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Pertenecía a una larga saga de alfareros que va por la sexta generación y ha sido maestro de varias hornadas de artesanos. Recibió en 2009 la Medalla al Mérito Artesano

Fallece Francisco Fernández Robles, maestro de alfareros

El reconocido alfarero de El Puente del Arzobispo Francisco Fenández Robles falleció en la noche del sábado a la edad de 88 años. Con su muerte, la artesanía pierde a todo un referente que ha enseñado a varias generaciones el oficio del barro, tanto a sus coétaneos como a las generaciones más recientes.
Fernández Robles dedicó prácticamente toda su vida al barro, en el que se inició siendo muy niño, como aprendiz en un tejar de El Puente del Arzobispo. Miembro de una larga saga de artesanos de la cerámica, que ha llegado con sus hijos a la sexta generación, recibió durante su trayectoria profesional numerosos premios. Entre ellos, se encuentra la Medalla al Mérito Artesano que otorga la Junta de Comunidades y que recibió en el año 2009 como distinción a su larga carrera. En 1975 y 1976 se proclamó campeón nacional de Alfarería, y contaba también con el título de maestro artesano, que recibió en la primera entrega que hizo la Junta, en la que se reconoció el oficio a otros grandes nombres de la artesanía como el conquense Pedro Mercedes, la lagarterana Pepita Alía o el también puenteño Pedro de la Cal. Hoy en día ostentan el título de maestro artesano poco más de 130 personas en la región.
Durante muchos años de su actividad profesional, Francisco Fernández Robles se destacó por la participación en numerosas ferias, donde hizo demostraciones de su manejo de las técnicas alfareras para levantar piezas de gran tamaño, una de las habilidades que le han caracterizado. Participó, tal y como ayer recordaba para este diario su hijo Juan Carlos Fernández Carrasco, en prácticamente todas las ferias del sector y recibió también numerosos premios por sus trabajos. Se trataba de piezas únicas, generadas a través de décadas de aprendizaje del barro y del oficio alfarero. En una de las ediciones de Farcama, realizó con su hijo Juan Carlos el mayor botijo del mundo.
En la obra «Maestros artesanos de Castilla-La Mancha», publicada en 1997, se destaca precisamente su conocimiento del trabajo de barrero: «De cuando en cuando, Francisco Fernández Robles, alfarero de El Puente del Arzobispo, gusta de preparar el baro con los pies desnudos, amasándolo vigorosamente sobre el suelo de su taller, que previamente ha rociado con cenizas. Disfruta realizando esta operación, con la satisfacción de ser uno de los pocos alfareros que aún la domina». 
El rasgo que caracterizó a Francisco Fernández Robles fue su maestría. Trabajó hasta después de cumplir los 80 años y adiestró a varias generaciones de artesanos. Su trabajo ha encontrado continuidad en uno de sus hijos, uno de los pocos alfarero de Puente.
El funeral se celebrará a las doce de la mañana de hoy en la iglesia de Santa Catalina, de El Puente del Arzobispo.