Griezmann y la suerte rescatan al Atlético

SPC
-
Griezmann y la suerte rescatan al Atlético - Foto: SUSANA VERA

El combinado de Simeone supera a un batallador Rayo gracias a un tanto del francés (0-1)

El Atlético rompió su mala racha en Vallecas al imponerse al Rayo con un gol del francés Antoine Griezmann, tras un remate que desvió ligeramente Amat a los 74 minutos. Demasiado premio para el juego demostrado por los rojiblancos sobre el césped, puesto que las mejores ocasiones fueron de los locales.
La escuadra de Míchel intentó ser protagonista ante su gente y, tras unos primeros minutos de tanteo, fue ganando en confianza hasta el punto de tener las dos mejores oportunidades de la primera mitad. En ambas, en los minutos 26 y 35, fue protagonista Adrián Embarba con sendos disparos cruzados a la carrera que Jan Oblak desbarató con acierto. 
Esos dos avisos que recibió el cuadro de Simeone fueron el reflejo del pobre juego que desplegó en Vallecas, donde estuvo muy impreciso en el centro del campo con pérdidas constantes de Vítolo y Rodrigo, y dando sensación de poca intensidad.
El mejor acercamiento de los visitantes a la portería rival fue a falta de seis minutos para el descanso, cuando una buena triangulación terminó con un centro desde la banda izquierda de Filipe Luis que se paseó sin rematador por el área pequeña.
En la segunda mitad, el partido siguió por los mismos derroteros, pese a que el Atlético intentó presionar más arriba, pero no logró superar la barrera defensiva de su oponente.
Míchel, viendo que el conjunto colchonero no terminaba de arrancar, buscó revulsivos en su banquillo e hizo un doble cambio dando entrada a  Bebé y a Pozo. Simeone no se quiso quedar atrás y solo dos minutos después sacó a Lemar y a Diego Costa, que reapareció dos meses y diez días después de lesionarse en el pie izquierdo.
Con ese doble cambio, el bloque colchonero pasó a jugar con tres delanteros -Costa, Griezmann y Morata-, pero aún así fue incapaz de mejorar su juego, mientras que el Rayo sí mejoró sus prestaciones ofensivas. Cuando mejor estaba jugando el cuadro vallecano, Morata recogió un balón de las nubes, lo cedió a Griezmann y el francés lanzó un disparo que tocó en Amat antes de entrar en la portería de Dimitrievski.
El gol de los rojiblancos fue un mazazo para el bloque local, que se lanzó con todo a por el empate. No lo logró, a pesar de que lo merecía, por la buena actuación de Oblak.