El ADN identifica uno de los cadáveres hallados en Quintanar

J.M.
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La investigación de la Guardia Civil ha avanzado con la identidad de una mujer, pero falta por conocer la de un varón. Los restos fueron hallados hace 8 meses en una casa abandonada

El ADN identifica uno de los cadáveres hallados en Quintanar - Foto: Yolanda Lancha

La Policía Judicial de la Guardia Civil ha logrado avances en el caso de los dos cadáveres hallados el pasado mes de noviembre en una vivienda abandonada de Quintanar de la Orden. Según confirmaron a este diario fuentes de la Benemérita, los agentes han puesto nombre y apellidos a uno de ellos mediante la prueba de ADN: corresponde a una mujer. El otro es un varón que no ha sido todavía identificado. En este sentido, la investigación sigue abierta.
El descubrimiento de los restos óseos pertenecientes a dos cuerpos ocurrió a principios de noviembre de 2019, y desde un principio apuntaba a una larga investigación para dar con la identidad de los individuos, que según los primeros exámenes forenses no presentaban signos de violencia. Tampoco había indicios de criminalidad en el lugar del hallazgo. Efectivamente, la investigación de la Guardia Civil, iniciada a instancias del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Quintanar de la Orden, continúa tras ocho meses, pero los avances han permitido aclarar que se trata de un hombre y de una mujer. La identidad del primero sigue siendo desconocida, pero las pruebas de ADN practicadas han revelado ya la de la mujer.
Los restos óseos fueron encontrados el pasado 5 de noviembre en el interior de una vivienda abandonada de una promoción fallida a las afueras de Quintanar de la Orden, cuando una persona accedió a este inmueble que, según detalló entonces el Ayuntamiento manchego, frecuentan los vagabundos.
Al principio, fue localizado un cráneo, y posteriormente, los agentes de la Policía Local descubrieron un segundo entre la basura acumulada en la vivienda abandonada, que lleva así desde hace unos ocho años. Los restos estaban parcialmente calcinados en la planta baja de este inmueble.
En este sentido, el edificio no presentaba evidencia alguna exterior de señales de fuego, aunque sí en la estancia en la que fueron encontrados los huesos. En un principio, no había constancia de que hubiera ocurrido un incendio en el inmueble en estos años.