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Pilar Gómez

MIS RAZONES

Pilar Gómez


Sánchez no logra el pacto

31/10/2022

Llevado sin duda de su reconocida autosuficiencia, Pedro Sánchez pretendió, al mismo tiempo, pactar el relevo de los vocales del CGPJ con el PP y la rebaja de las penas de sedición con ERC. A punto estuvo de lograrlo, pero, a veces, hasta al presidente del Gobierno se le tuercen los planes. Un aviso de Isabel Díaz Ayuso a su jefe de filas le advirtió de la jugada. El líder de los populares reaccionó de inmediato. No hay acuerdo si no se abandona la vía impuesta por los separatistas. Sánchez, en su prepotencia imbatible, optó por lo seguro. Necesita a los republicanos para conformar su mayoría parlamentaria y llegar hasta las elecciones generales con presupuestos en el bolsillo y sin mayores contratiempos. Optó, en consecuencia, por seguir a la suya, convencido de que al PP esta jugarreta le saldrá muy cara.
Basta con recurrir al viejo truco de la ultraderecha, la incapacidad para el diálogo, el 'casadismo' sigue vivo y así sucesivamente. Una treta tan apolillada que ya apesta. Núñez Feijóo, de haber seguido adelante con el pacto, habría tenido muy difícil el explicar en sus filas las razones de semejante decisión. En especial, una vez que aparecieran por los medios la foto de Anna Rovira, número dos de Junqueras, paseando tranquilamente por las calles o de Carles Puigdemont, recién llegado de Waterloo, haciendo lo propio por las Ramblas,. Unas escenas muy difíciles de asimilar para la parroquia del PP.
Sánchez está convencido de que el principal partido de la oposición pagará caro su rechazo a dar el visto bueno al acuerdo sobre los jueces. Desde Bruselas, por ejemplo, ya están exhortando con insistencia en pro del cambio. En el PP no se agobian. Es Sánchez quien debe dar el paso para que el nudo gordiano de la renovación de los  jueces vea la luz antes de que asuma la presidencia del semestre europeo, una circunstancia que considera fundamental como rampa de lanzamiento hacia su reelección.
Feijóo ha reaccionado tarde pero con acierto. Ahora tiene que mostrarse firme para soportar la enorme campaña en su contra que ya se le viene encima. Es lo habitual en estos casos. El sanchismo es virtuoso en el manejo de la propaganda y es necesario tener un temple muy firme para soportarlo. El líder gallego es un político experimentado, tiene la solidez precisa para hacer frente a estas situaciones. Y, sobre todo, al final ha caído en la cuenta de que pactar con Sánchez es un imposible. El presidente del Gobierno, como ya sabe la mayoría de los españoles, no es de fiar. (»Nunca pactará con Bildu». Y otras...) Su territorio habitual es el de la falsedad. La política, lamentablemente, parece que ahora es así. Pero no vale todo. Feijóo ha estado en su sitio. Veremos si aprovecha con inteligencia esta oportunidad.