Ensoñaciones juveniles de un noctámbulo

Silvia García (EFE)
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El joven Santiago Isla salta de la música al mundo literario con 'Buenas noches', una novela entre lo real y lo imaginario sobre la historia de un adolescente solitario en la noche madrileña

Ensoñaciones juveniles de un noctámbulo

Madrid, la noche y la búsqueda de un amor ideal son las premisas de Buenas Noches (Círculo de Tiza), la primera novela del madrileño Santiago Isla. El hijo del presidente de Inditex salta así de la música, en los grupos Sin Blanca y Chelsea Boots, a la literatura para poner sobre la mesa a protagonistas jóvenes y sus problemas de todos los días.

El protagonista es un chico joven que no termina de encontrar su sitio, como explica Isla (Madrid, 1994): «Por un lado quería reflejar esa sensación de extrañamiento, de sentirse incomprendido, de que en ningún sitio estás a gusto, sensación que es propia de la juventud en general; y por otro lado quería hacer a un protagonista con ese carácter».

Vaga entre la oscuridad y la vigilia de una ciudad que duerme, recuperando la figura del flâneur (paseante) del siglo XXI con un continuo recuerdo de un amor, una narración a medio camino de la realidad y la ficción. Sin embargo, una serie de circunstancias le obligarán a salir de esa pasividad y a enfrentarse consigo mismo.

«El personaje es un poco frívolo, a su alrededor pasan ciertas cosas, pero él pasa por completo, está pendiente de sus obsesiones, de resolver únicamente sus problemas, dándole igual el resto del mundo. A nivel generacional, es un reflejo de ese egocentrismo que tienen muchos jóvenes hoy en día», señala este joven.

El escritor madrileño destaca que el prota también tiene su lado humorístico, que es al final lo que le salva de todos esos dramas que se monta él mismo en la cabeza. «El sentido del humor es la única forma que le hará salir de esa sensación de extrañamiento. A veces se ríe de sí mismo, de los demás o de lo que se va encontrando por Madrid», aclara.

Que Buenas noches sea el título escogido para la obra no es casualidad, confiesa Isla, además de que el protagonista siempre se despide con esa frase -«buenas noches Jane, fruto prohibido, flor de la moda, eterna promesa. Buenas noches niña de Europa, amazona en París (…)»- el libro es muy nocturno.

«Es una historia cuya trama principalmente transcurre por la noche, de hecho el propio protagonista lleva una vida a deshora, no tiene unos horarios muy marcados. Asimismo, la noche madrileña, no la de la fiesta y discotecas, y todo lo que esconde es como si fuera un protagonista más en esta narración», afirma.

Aunque Buenas noches haya salido a la luz ahora, el primer capítulo se gestó hace mucho tiempo, cuando Isla en 2007 comenzó a escribir en un blog, Sonajero. «El libro viene porque el escritor Javier Aznar, al que le debo mucho, me puso en contacto con la editorial Círculo de Tiza, y en concreto con Eva Serrano, la cual leyó el blog, le encantó y me propuso escribir el libro», relata.

Un trabajo pausado

Hace una década, el escritor no tenía un tema cerrado ni sabía por dónde tirar o cómo escribir el texto, pero con la ayuda de Serrano lo pudo sacar adelante. «Fueron ocho meses de intenso trabajo, pero he de reconocer que me lo pasé genial escribiendo el libro. Tenía absoluta libertad y además pude plasmar cosas que siempre había querido hacer», apunta.

Isla, que tras su debut en el mundo literario no descarta seguir escribiendo más novelas, eso sí «con un margen entre una y otra», ahora tiene la cabeza puesta en el lanzamiento de su segundo disco con su banda Chelsea Boots, que resultaron ganadores del Mad Cool Talent en 2017.