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«Queremos es que el distrito tenga un presupuesto»

J. Monroy
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«Todo el mundo coincidió en la ineficacia de los consejos, pero no todos coincidieron en que la solución fuera ausentarse», apunta el persidente vecinal

«Queremos es que el distrito tenga un presupuesto» - Foto: David Pérez

Espera el Ayuntamiento aprobar el reglamento de Participación para septiembre. ¿Cómo están las negociaciones?

Nuestra propuesta está en manos del Ayuntamiento desde hace ya bastante tiempo. Le hemos preguntado en varias ocasiones cuándo nos vamos a volver a sentar y en principio no hay ni fecha para hacerlo. Por lo tanto entiendo que en septiembre en todo caso retomaríamos las negociaciones. No creo que se apruebe el reglamento en septiembre, salvo que se vaya a aceptar nuestra propuesta tal cual, y por lo que he oído al concejal Juan José Pérez del Pino, no es así, porque dice que hay algunos reparos legales a nuestras peticiones.

¿Qué pretende cambiar la Federación en los Consejos?

No es que sea una petición de las asociaciones; es que se está incumpliendo sistemáticamente desde la Ley de Bases, la creación de los distritos, hasta el reglamento actual, que dice que los distritos serán dotados de presupuesto, que se fijará allí un porcentaje mínimo del presupuesto municipal, y lógicamente, al estar dotados de presupuestos, estarán dotados de competencias. Hasta ahora esto es lo que no se ha hecho y en eso radican básicamente las diferencias. Nosotros creemos que, una vez que los distritos tuvieran las competencias delimitadas y un presupuesto asignado, al igual que lo tiene cualquier otra Concejalía de área, y dado que el reglamento orgánico del Ayuntamiento reconoce a los presidentes de los distritos como concejales de Gobierno con capacidad de gestionar, igual que cualquier otro responsable de área, se podrían resolver muchos problemas de reconocer necesidades en un distrito que no dependen directamente del concejal presidente. Hoy muchas veces la resolución de esos problemas dependen de otras áreas del Ayuntamiento totalmente diferentes a las que son de responsabilidad del presidente, y no se llevan a cabo. Nosotros creemos que es algo muy sencillo si tenemos claras las competencias de ese concejal de Gobierno para el distrito para que gestione las necesidades y peticiones junto con el Consejo de Participación.

Hablamos incluso de Presupuestos Participativos.

No hablamos ya tanto de Presupuestos Participativos, que es la decisión de dejar al Consejo que decida sobre una cantidad concreta. Lo que queremos es que el distrito tenga un presupuesto adjudicado para resolver determinadas cuestiones propias, que sean competencia exclusivas suyas. Así evitaríamos, por ejemplo, que el distrito entienda prioritaria una actuación en Obras, y que el concejal responsable no sea del mismo parecer. Lo que queremos es un presupuesto del distrito, que administre su presidente con el apoyo del Consejo, que debe dar las propuestas y necesidades.

¿Cuáles son entonces sus peticiones con reparos legales?

Me imagino que el concejal se referirá a algún tema de competencias de gestión, o la vinculación de los acuerdos. Porque lo que pedimos es que los acuerdos sean vinculantes, no se aprueben situaciones prioritarias y luego no tengan ninguna validez. Para ello es fundamental delimitar las competencias. Si se aprobara algo que no está en las competencias del consejo, habría que mandarlo a instancias más centrales para que decida el órgano competente. Pero en sus competencias propias, los acuerdos deben vincular al presidente.

Este problema de falta de ejecución de acuerdos es el que ha llevado a varias asociaciones, encabezadas por La Voz del Barrio, a no participar activamente en los consejos.

Efectivamente, el hartazgo de debatir temas, de priorizar situaciones en los consejos y que no tengan luego viabilidad en otras instancias del Ayuntamiento que no las ejecutan no es algo nuevo. Decimos siempre que la participación ciudadana depende de la voluntad política, pero de la voluntad de un equipo de Gobierno, no de un determinado concejal que puede llegar hasta donde puede llegar, pero casi todo depende de la asignación económica y los presidentes no tienen presupuestos en sus distritos. Esto es lo que ya ha producido cierto hartazgo en la mayoría de las asociaciones que participan en los consejos, que al ver que no son operativos, no encuentran sentido ir allí a proponer tus propuestas. Al final es más eficaz dirigirte al concejal responsable del área concreto, que al final es el que va a tomar la decisión.

La Voz del Barrio ha llegado a proponer en la Federación que todas las asociaciones hagáis lo propio.

La propuesta se vio en la Federación. Todo el mundo coincidió en la ineficacia de los consejos, pero no todos coincidieron en que esa fuera la solución. Algunos tenían asuntos pendientes que querían seguir resolviendo y otros pensaban que no sería una postura eficaz. Como había diferentes opiniones, se dejó al criterio de cada una de las asociaciones participar o no en los consejos.

¿Es mejor unas fiestas de barrio, de distrito o conjunta de todos los barrios?

La opinión de mi Asociación, La Verdad, no tanto de la Federación, es que es mejor la fiesta de barrio. Porque no es lo mismo un distrito con barrio único, como otros, como el Centro o el Norte, donde no hay una conciencia de distrito. En el Centro tenemos barrios bastante arraigados y diferenciados y en San Antón al menos pensamos que las fiestas nos dan identidad y facilitan la convivencia de determinadas zonas, y a lo mejor tenemos menos vinculación con la vida en Santa Teresa. Desde los inicios, nuestra Asociación, hace ya 42 años, se planteó precisamente lo primero hacer unas fiestas para hacer barrio, fomentar la convivencia y dar identidad. Otra cosa es que si hacemos una fiesta conjunta del distrito, perdemos financiación, seguramente no conseguiríamos el apoyo de los comerciantes para una fiesta fuera de nuestro entorno. Ahora, si todo lo paga el Ayuntamiento, a lo mejor nos lo podemos plantear.

Es evidente que hay una discriminación importante con respecto al Polígono. Cada vez aumentan las dificultades administrativas y burocráticas para realizar unas fiestas en los barrios, lo que otros no tienen. Incluso, las asociaciones aportan fondos para hacer mejores fiestas. Y el Polígono no tiene todos esos problemas de autorizaciones o de presupuestos, porque organiza las fiestas el Ayuntamiento.

¿Y qué ha pasado con el Día del Vecino?

Este año pretendemos organizarlo en septiembre. Tras las pandemias hemos tenido las dificultades obvias y a principios de año, que es cuando fijamos las actuaciones, estábamos en pleno Ómicron y tuvimos ciertas reservas por lo que podría pasar y decidimos posponerlo. Ahora parece que todo es mucho más leve y vamos a intentar hacerlo en septiembre. Pronto daremos la programación.