La joven desaparecida contacta con su familia y se pone fin a su búsqueda

J.A.J./Toledo
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Asegura a su padre que se encuentra bien a través del 1-1-2, aunque de momento no ha retornado a su casa

Imágenes recientes de la joven difundidas para su localización.

La búsqueda de la joven de Quintanar de la Orden Concepción López de las Heras, dada por desaparecida desde el pasado lunes, ha llegado a su fin después de que esta se pusiera en contacto con sus familiares y les comunicara que se encontraba bien.
Fuentes de la Delegación de Gobierno han confirmado que la joven se ha comunicado con sus padres para tranquilizarles sobre su situación, con lo que se ha puesto fin a las operaciones de rastreo en las que colaboraba la Guardia Civil con la Policía Local quintanareña y varias agrupaciones de Protección Civil de La Mancha. Estas fuentes explican que, al ser la mujer mayor de edad, toda operación policial de búsqueda debe cesar si se confirma que no corre peligro, al tener garantizada por ley su libertad de movimientos.
Todavía en el mediodía de ayer, el padre de la joven, Marcelo López Durán, aguardaba en el Puesto de la Guardia Civil de la cabecera manchega noticias sobre la búsqueda de su hija, que se mantenía en aquellos momentos. Sin embargo, al poco rato recibía mensajes de WhattsApp de Concepción en la que ésta le confirmaba que  se encontraba bien y a salvo, pese a no haber vuelto al domicilio familiar. Después, conseguía hablar por teléfono con la muchacha a través del servicio de emergencias 1-1-2, con lo que ya quedaba definitivamente tranquilo sobre su situación.
En declaraciones a este medio, el padre dio a entender que su hija se había marchado de casa debido a algún tipo de discrepancia con su familia, en la que no quiso profundizar. «Me dice cosas que no entiendo. Pero bueno, intento no atacarla», comenta el padre, que mantiene un diálogo de mensajes con su hija para convencerla de que retorne a casa en los próximos días.
Hay que recordar que la desaparición de Concepción López creó un hondo desasosiego en Quintanar. La joven, de 19 años, tiene un hijo de un año y sufre una discapacidad que le dificulta andar.