Ana ya ha vuelto al trabajo, tras las quemaduras que sufrió

J. Monroy / Toledo
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La joven ya sabe quién es el vecino anónimo que la ayudó en el peor momento y reitera que volvería a arriesgar su vida para salvar la de sus ocho mascotas

Ana María García con dos de sus perros. - Foto: David Pérez

Tendrá una historia que contar toda su vida y, afortunadamente, parece que las secuelas no serán importantes. Pero lo que a Ana le importa es que pudo salvar la vida a sus ocho mascotas cuando las llamas del incendio de Montesión abordaban su parcela.
Esta joven de 22 años ha acudido al médico esta semana, para que le revisara el estado del brazo, con quemaduras de segundo grado. Ya está todo mucho mejor. La zona afectada está blanca o rojiza pero, reconoce quitándole hierro al asunto, apenas ya sin dolores, más allá de alguno puntual. Ana ya comenzó a trabajar hace dos semanas, después de casi mes y medio de baja.
Esta joven toledana arriesgó su vida para ir sacando de la parcela a sus cuatro perros y cuatro gatos, Yurka, Nala, Árbol, Bruja, Kiara, Pepi, Montaña y Bagira. No se lo pensó dos veces, y a pesar del peligro que suponían las llamas, fue metiendo a los animales poco a poco en el coche que llevaba su hermano. También, por indicaciones de un vecino, recogió el toldo de atrás, lo que ha podido evitar que las llamas afectaran a la vivienda.
En un momento dado, terminó cayendo al suelo, solo un instante, pero lo suficiente para tener quemaduras de segundo grado en el brazo. Es ahí donde el vecino, no sabía quién era, la ayudó a levantarse. Durante unos días, desconoció quién había sido su ‘ángel de la guarda’. Con el paso del tiempo, apunta ahora, ha podido hablar con él y darle las gracias por todo lo que hizo. Fue a casa verla y pudieron hablar un rato de todo lo ocurrido.
Actuación conocida. Su actuación ha sido muy comentada en una pequeña ciudad como es Toledo. Muchos conocidos la han felicitado, aunque otros, confiesa, han hecho «todo lo contrario». «Hay quien dice que ellos harían lo mismo, hay quien dice que están orgullosos, pero también hay quien dice que es una locura, que lo primero es salir tú y que los animales son animales», explica.
En cualquier caso, dos meses después y todavía con dolores, Ana lo sigue teniendo claro: volvería a hacer lo que hizo. Más cuando ve a sus ocho mascotas en la actualidad totalmente sanas y salvas.