La Oficina de Turismo de arquillos, tras el verano

Redacción
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El espacio se ha distribuido en tres áreas, zona de aseos públicos, de oficina de turismo y de administración. La rehabilitación se ha llevado a cabo con criterios de sostenibilidad

La Oficina de Turismo de arquillos, tras el verano

La alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, visitó las instalaciones de la Oficina de Turismo ubicada en los arquillos del Ayuntamiento, un espacio en el que se han desarrollado en los últimos meses obras de mejora y accesibilidad para dotar a la ciudad de una renovada Oficina de Atención al Visitante que reabrirá sus puertas tras el periodo estival.
Milagros Tolón destacó que con las mejoras realizadas, la Oficina de Turismo en el Ayuntamiento de Toledo recupera espacios administrativos y de reunión, además de sumar nuevos mostradores de atención al visitante y aseos públicos aledaños a la propia oficina e independientes, así como un área de trabajo para los técnicos y personal de este servicio municipal.
En la actualidad, una vez finalizada la obra civil, se está llevando a cabo la instalación del mobiliario, funcional y moderno, así como la iluminación, dos aspectos muy cuidados ya que la Oficina de Turismo como tal forma parte de la imagen que el visitante crea -y se lleva- sobre la ciudad.
El presupuesto de esta intervención ha sido de unos 170.000 euros,  y durante estos meses el punto de información y atención al turista se ha trasladado al Centro Cultural San Marcos, mientras que el área administrativa del Patronato de Turismo se ha reubicado en dependencias municipales.
Gracias a este proyecto, el espacio se ha distribuido en tres áreas: zona de aseos públicos, zona de oficina de turismo y zona de administración. La rehabilitación y mejora del inmueble se ha llevado a cabo con criterios de sostenibilidad, tratando de minimizar el proceso constructivo para no afectar a la estética del edificio. Todo ello con el objetivo de resaltar el valor patrimonial de la edificación y ponerlo en uso en las mejores condiciones.
La zona de atención al visitante se mantiene junto a los arcos de piedra y espacios abovedados de la primera crujía en la fachada, con vistas a la plaza del Ayuntamiento, debido a que se trata del espacio más singular arquitectónicamente y con mejor ubicación respecto a los accesos desde la calle.