scorecardresearch

Correos en el Casco ha perdido más de 30 empleados en 4 años

Jaime Galán
-

Los empleados de la oficina del Casco Histórico fueron derivados a otros lugares al suspender su actividad en este centro. Centenares de personas protestaron en sus vehículos para «salvar el servicio público»

La movilización partió de Venta de Aires y terminó en la calle Río Jarama, junto a su centro de Tratamiento Postal. - Foto: Yolanda Lancha

Las reivindicaciones de los trabajadores de Correos no son nuevas, pero esta mañana dieron un paso adelante. Aproximadamente, un centenar de personas cogieron sus vehículos y recorrieron la ciudad con el fin de levantar la voz y que se oigan sus propuestas. Desde hace semanas, los trabajadores vienen denunciando que el servicio postal está sufriendo un «desguace o desmantelamiento» por parte de sus dirigentes, y en concreto, de su actual presidente, Juan Manuel Serrano.

Y entre todas sus reivindicaciones se cuela un edificio emblemático del Casco Histórico de Toledo: el ubicado en la calle de la Plata y que, actualmente, alberga la oficina de Correos en el barrio. Aunque en las últimas semanas, tanto la dirección de Correos, como el propio Ayuntamiento de Toledo, reafirmaron la continuidad de esta oficina pese a los rumores de su traslado con la llegada del Museo Postal a este edificio, los manifestantes denunciaron que «es posible que sí se mantenga la oficina con los pocos recursos actuales; tres o cuatro trabajadores de atención al público y de recursos humanos, pero el problema es que ese centro ha ido perdiendo servicios administrativos con el paso de los años» comentó Paloma Rodríguez, responsable de CCOO Correos Toledo. Su compañero en la marcha, Santiago Gómez, coordinador regional de UGT en el sector postal, detalló que el centro del Casco Histórico contaba con 40 trabajadores hace tres o cuatro años, debido «a un vacío de contenido del edificio, entre jefaturas de zona, de distribución, de auditorías y otros departamentos, que se los han ido llevando a Madrid y a otros lugares progresivamente».

Ahí se entra en uno de los fondos de la cuestión reivindicativa. Los manifestantes no denuncian despidos, sino la pérdida de servicios administrativos básicos y la falta de contratación. Algo que como ocurre en el edificio de la calle de la Plata, se extiende en mayor medida al entorno rural, «dónde se hace más difícil mantener un servicio público como el que lleva haciendo Correos durante montones de años», dijo Paloma Rodríguez. Los manifestantes contabilizan en unos 700 empleados, aproximadamente, los que Correos tiene en toda la provincia. De ese total, Santiago Gómez aseguró que el 45 por ciento operan en zonas rurales, «con jubilaciones o cambios de destino que no se cubren». Denunció, además, que aproximadamente unos 25 carteros no se cubren mensualmente en la provincia: «Se están moviendo carteros rurales de unos pueblos a otros, dejando a municipios sin reparto de dos y tres días. Justifican esa falta de contratación con que no hay carga de trabajo, ni productividad suficiente para contratar».

La movilización partió de Venta de Aires y terminó en la calle Río Jarama, junto a su centro de Tratamiento Postal.La movilización partió de Venta de Aires y terminó en la calle Río Jarama, junto a su centro de Tratamiento Postal. - Foto: Yolanda LanchaLos responsables sindicales resumieron sus demandas en lo que transmitía su lema: 'Salvar Correos, salvar un servicio público'. Y es que ese es realmente el objetivo, salvarlo de lo que ellos creen que es «una privatización del servicio postal». Paloma Rodríguez denunció que la empresa está «en bancarrota» con pérdidas del 40 por ciento en paquetería y del 10 por ciento en el correo tradicional.

Todas estas demandas se dejaron ver en una gran caravana de coches que partió cerca de las 11:30 horas de Venta de Aires hasta su centro de Tratamiento Postal en la calle Río Jarama. Una marcha que fue escoltada por una patrulla de la Policía Local y que, incluso, tuvo que cambiar levemente su itinerario al encontrarse de frente con una calle cortada por el habitual mercadillo del 'Martes' en el aparcamiento de Santa Teresa. En cualquier caso, los claxon sonaron para avisar que esta es la primera de las reivindicaciones de estos empleados. Para los días 1, 2 y 3 de junio está convocada una huelga general y otra marcha frente al Congreso de los diputados, en Madrid.