El Centro Universitario, referente del cine científico

Adolfo de Mingo
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Acogió en 1972 un encuentro de la Asociación Española de Cine Científico presidido por Guillermo Fernández Zúñiga.

El Centro Universitario, referente del cine científico

La Universidad de Castilla-La Mancha rendirá homenaje el próximo miércoles al Centro Universitario de Toledo, institución que supuso, hace cincuenta años -según recogió La Tribuna el pasado 11 de agosto-, el restablecimiento de este tipo de estudios desde la desaparición de la antigua Universidad de Toledo a mediados del siglo XIX. Quienes vivieron aquellos años destacan el impresionante nivel de su programación cultural, eminentemente vinculada a la Universidad Complutense. Dentro del apartado cinematográfico, el Centro (o Colegio) Universitario fue el origen del Cine-Club del Campus de Toledo, que aún perdura, y trajo consigo encuentros como el que celebró a finales del año 1972 la Asociación Española de Cine Científico, el cual atrajo a más de 600 personas.
Se trataba de dar a conocer en Toledo las conclusiones del XXVI Congreso Anual de la Asociación Internacional de Cine Científico (AICS), celebrado en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Madrid en octubre de ese año, junto con las II Jornadas Internacionales de Cine Científico y Didáctico de la Universidad Complutense.
La finalidad de este congreso, en palabras de sus organizadores a la Agencia Logos, era «confrontar los puntos de vista de científicos, universitarios y realizadores», y muy especialmente la capacidad didáctica de sus producciones, ya fueran ópticas o magnéticas.
Se debatía, asimismo, sobre la metodología de la jovencísima Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), constituida ese mismo año, y sobre «la presentación de secuencias de películas científicas que necesiten el empleo de técnicas especiales y que puedan ser utilizadas para la divulgación de la ciencia a través del cine o la televisión». Prueba del gran interés por este tipo de cine -solo un año después comenzaría el rodaje de uno de los grandes referentes del audiovisual científico español, El hombre y la tierra- fue la gran participación en las jornadas auspiciadas por la Universidad Complutense: más de 200 representantes, procedentes de 27 países.
No es de extrañar, por lo tanto, que la presentación del encuentro en Toledo estuviese presidida por uno de los vicerrectores de la UCM, José María Torroja. Fue él quien dio la bienvenida a la ciudad a Guillermo Fernández López Zúñiga (1909-2005), presidente de la Asociación, inquieto fotógrafo y documentalista científico que durante estos últimos años, además, ha sido redescubierto como uno de los grandes reporteros gráficos de la Guerra Civil española.
Sabemos, gracias a la revista catalana Otro cine, que Zúñiga estuvo acompañado durante su intervención en Toledo por el director de la Escuela Oficial de Cinematografía, el también profesor de Ciencias de la Información Juan Julio Baena (1925-), quien «se refirió a recientes estudios de la UNESCO según los cuales el cine es uno de los recursos esenciales del desarrollo».
Al finalizar, antes de la proyección de las películas premiadas en las recientes jornadas madrileñas, Baena pronunció esta defensa del Séptimo Arte como herramienta didáctica al servicio de la ciencia: «Medio de expresión dotado de un lenguaje propio y cada día más evolucionado, no podía el cine quedar ajeno a las grandes trayectorias de la hora presente. Y, buscando una dimensión más elevada, ha visto que puede servir a la más noble de las causas: hacer llegar los bienes de la educación, la ciencia y la cultura del sabio al aprendiz».