La abogacía toledana homenajea al penalista Gabriel Moreno

A.D.M.
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Recibió en la sede del Colegio la Medalla al Mérito en el Servicio de la Abogacía, tras 44 años de profesión

La abogacía toledana homenajea al penalista Gabriel Moreno

ADM / TOLEDO
«Mi padre no es un abogado de película, sino uno de verdad, sincero y honesto. Alguien que contesta, cuando desde la familia le preguntamos por qué no abandona alguna responsabilidad, como el turno de oficio, que es precisamente en este en lo que consiste el mismo sentido de la abogacía». Gabriel Moreno García, a quien ayer fue impuesta la Medalla al Mérito en el Servicio de la Abogacía, recibió este testimonio de su hijo Alejandro en una emotiva ceremonia celebrada en la sede del Colegio de Abogados de Toledo y presidida por Victoria Ortega, presidenta del Consejo General de la Abogacía Española.
El veterano penalista, con 44 años de experiencia profesional a sus espaldas, fue homenajeado como profesor y como «abogado de trinchera», especialmente dedicado al turno de oficio -recordó el decano del Colegio toledano, Ángel Cervantes-, «a la defensa gratuita para personas desfavorecidas». 
«Constituye la defensa de los pobres una función de asistencia pública -continuó Cervantes, citando El alma de la toga (1919), de Ángel Ossorio y Gallardo (1873-1946)-, como el cuidado de los enfermos menesterosos. El Estado no puede abandonar a quien, necesitado de pedir justicia, carece de los elementos pecuniarios indispensables para sufragar los gastos del litigio. Mas para llenar esa atención no hace falta, como algunos escritores sostienen, crear cuerpos especiales, ni siquiera encomendarla al ministerio fiscal. Los colegiados de abogados se bastan para el menester, lo han cubierto con acierto desde tiempo inmemorial, y debieran tomar como grave ofensa el intento de arrebatárselo».
El decano del Colegio de Abogados -quien aprovechó para saludar al nuevo juez decano de Toledo, José Ramón Bernácer, en su primera visita a la sede colegial desde su reciente nombramiento, antes del verano- destacó también la experiencia de Gabriel Moreno García como profesor de Derecho Penal en la Escuela de Práctica Jurídica y en estudios de máster.
Insistió en esta faceta el teniente fiscal de la provincia de Toledo, José Ignacio Hernández, quien señaló su impronta sobre los recién llegados al mundo de la administración de justicia, tanto en las aulas como profesor como en los juzgados, destacando su gran preparación de los juicios.
La laudatio fue pronunciada por el abogado torrijeño Juan Tenorio, quien esbozó brevemente la carrera del homenajeado, desde sus primeros años como discípulo del penalista Antonio Beristain hasta su carrera en Toledo, pasando por «sus años de asistencia a jóvenes en Aranjuez durante los años duros de la droga». «Nunca una distinción ha sido tan merecida», concluyó.