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El Moprisala incorpora a seis niños ucranianos

J. M. Loeches
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Esta tarde se han unido a los entrenamientos del club toledano, como forma de facilitar su integración a través del deporte

El Moprisala incorpora a seis niños ucranianos

Artiom, Iliya, Zajar, Yasha, Miron y Andrei ya son del Moprisala. Tienen su equipación de entrenamiento y son miembros de pleno derecho de este club toledano. Son seis niños ucranianos que han llegado hace pocos días a Olías del Rey, y, como reconoce su presidente, José Manuel Sánchez Monroy, «no podíamos dejar pasar la oportunidad de ofrecerles la posibilidad de hacer deporte, para así facilitar su integración en la sociedad».

Parece que no serán los únicos, pues próximamente se espera que lleguen más niños a la localidad toledana procedentes de su país. Y es que, todo partió gracias a la iniciativa de Borja y María, dos vecinos del municipio que se decidieron a viajar a Ucrania Con el apoyo de más vecinos, recaudaron dinero suficiente como para desplazar otro vehículo e intentar la salida de más afectados por el conflicto bélico con Rusia.

A través de varias de estas familias que han colaborado, el Moprisala conoció la situación de estos pequeños y no dudó en aportar su granito de arena, eso sí, como reconoce Monroy, con toda la humildad del mundo: «No queremos ser protagonistas». El cometido final es «darles la oportunidad de hacer ejercicio físico ahora que tienen mucho tiempo libre mientras se tramita su escolarización», como añade el mandatario.

A su llegada al pabellón de la Escuela de Gimnasia de Toledo, el lugar de entrenamiento, se les entregó toda la ropa necesaria. Además, se ha gestionado también su traslado desde el municipio hasta la capital, para que no haya ningún problema. De hecho, como confirma Monroy, «las familias de nuestros chicos no han puesto ningún problemas; todo lo contrario, están a nuestra disposición para lo que haga falta».

Los seis que llegaron ayer tienen edades entre los 6 y los 17 años, y el presidente del Moprisala confirma que no serán los últimos. «Estamos encantados de atenderles y de que, por lo menos, aunque sea por unas horas, se olviden de la situación que está viviendo su país», concluye.