El Tour felicita a su campeón decano

Redacción
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La ronda gala no se olvidó ayer de felicitar por su 91 cumpleaños a Federico Martín Bahamontes, para siempre en la historia del ciclismo mundial como 'El Águila de Toledo', nada menos que el campeón de la carrera francesa más veterano en vida

Foto antigua de Bahamontes entrenando en bicicleta por las calles del Casco de Toledo. - Foto: Blog Toledo Olvidado

El Tour de Francia no se ha olvidado de felicitar por su 91 cumpleaños a Federico Martín Bahamontes, siempre ‘El Águila de Toledo’ para la carrera francesa, nada menos que el campeón más veterano en vida.
El Decano de los campeones del Tour ha sido felicitado por la organización a través de la página oficial, en una edición en la que se cumplen 60 años de aquella histórica primera victoria del ciclismo español en la «grande Boucle», concretada en París un 18 de julio de 1959.
Bahamomtes no solo pasó a la historia por el maillot amarillo, sino por sus dotes de escalador, ganador del premio de la montaña en 6 ocasiones entre 1954 y 1964.
Federico Martín Bahamontes.Federico Martín Bahamontes. - Foto: Víctor BallesterosSólo un ciclista se ha anotado más veces que Bahamontes el maillot de la montaña, el francés Richard Virenque (7 entre 1994 y 2004).
Bahamontes subió al podio de París otras dos veces (segundo en 1963 y tercero en 1964) y es el decano entre los vencedores del Tour vivos.
En 1959, Bahamontes, fue dirigido por el célebre ciclista italiano Fausto Coppi, con quien había estado reunido unos meses antes, disfrutando de una jornada de caza en Toledo. Coppi le propuso que fichara por el equipo que estaba formando (el «Tricofilina-Coppi», patrocinado por una marca de brillantina para el pelo). La intervención de Coppi, según reconoce el propio Bahamontes, fue fundamental para convencerle de que debía luchar por la clasificación general del Tour, olvidándose del gran premio de la montaña.
Su primer gran objetivo de la temporada, la Vuelta, acabó en fiasco. Abandonó en la etapa 11 por un ántrax en una pierna, discutiendo después con Coppi, que opinaba que debía recurrir a la cirugía para curar su lesión. Tras reponerse, participó en la Vuelta a Suiza, en la que se clasificó tercero, mejorando progresivamente a medida que avanzaba la prueba, lo que le dio confianza para abordar el Tour con garantías. Sin embargo, poco antes de comenzar la ronda francesa, tuvo que salvar un nuevo obstáculo: la carrera se seguía corriendo por equipos nacionales, y el seleccionador Dalmacio Langarica eligió como jefes de filas a Antonio Suárez y a Bahamontes (primero y segundo respectivamente en el recién disputado campeonato de España), lo que provocó que Jesús Loroño (el sempiterno rival de Bahamontes entre los aficionados de la época) renunciase a formar parte del equipo, con el consiguiente escándalo.
Consagrado como un especialista de la montaña, Bahamontes venció en el Tour de Francia 1959, aunque inicialmente no partía como favorito. Una larga escapada en los Pirineos y su victoria en la cronoescalada del Puy-de-Dôme le supusieron una importante ventaja. En los Alpes, se asoció con el también escalador Charly Gaul y aunque tanto Henri Anglade como Jacques Anquetil le recortaron tiempo, no supusieron una amenaza para el corredor español, que aventajaría a Anglade, segundo clasificado, en más de cuatro minutos al final del Tour. El 18 de julio de 1959, entraba vestido de amarillo en París, donde le esperaba su esposa Fermina, a quien entregó el ramo de vencedor de la prueba. Tras una serie de criterium posteriores al Tour, Bahamontes fue recibido el 20 de septiembre por una multitud enfervorecida, que le vitoreaba mientras recorría en un coche descubierto la ciudad de Toledo.
Durante sus 12 temporadas de profesional, además de su victoria de 1959, Bahamontes subió al podio del Tour de Francia en otras dos ocasiones (segundo en 1963 y tercero en 1964) y una vez al podio de la Vuelta a España (segundo en 1957). Cuenta con once victorias de etapa en Grandes Vueltas: siete en el Tour de Francia, tres en la Vuelta a España y una en el Giro de Italia; haciéndose con el Campeonato de España de Ciclismo en Ruta en 1958.
Como el gran escalador que era, ganó el Gran Premio de la montaña dos veces en la Vuelta a España, una en el Giro de Italia y seis en el Tour de Francia, récord que compartió con el belga Lucien van Impe durante décadas hasta que en 2004 el francés Richard Virenque superó a ambos al ganar su séptimo entorchado.
En el 50º aniversario de su victoria en el Tour de Francia, Federico Martín Bahamontes fue homenajeado por la organización al inicio de la 6ª etapa (Gerona-Barcelona), celebrada el día que cumplía 81 años. Días antes, el embajador de Francia le entregó una placa conmemorativa en nombre de la República Francesa.
En la edición número 100 del Tour de Francia recibió un homenaje en el que se le nombraba oficialmente el mejor escalador de la historia de dicha competición. 91 años de pura leyenda toledana viva.