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Restaurada la joya oculta de La Guardia

J.M.
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El Ayuntamiento exhibe desde el día 22 la maquinaria original decimonónica de origen francés. Procede del mismo taller que el ingenio de la torre de la Catedral de Toledo

Restaurada La joya oculta de La Guardia

Bajo llave, y condenado en una habitación de la torre del campanario de la iglesia 'Nuestra Señora de la Asunción', ha envejecido durante dos décadas el reloj histórico de La Guardia. Ahora, tras dos meses sometido a una restauración, el Ayuntamiento de la Mesa de Ocaña luce en el vestíbulo del edficio consistorial esta joya del siglo XIX. Salió de los talleres del maestro relojero Paul Odobey, firmante entre otros muchos del que exhibe la Catedral de Toledo.

La incorporación del reloj electrónico sustituyó en la bisagra del siglo XXI a esta máquina que recuerda desde el pasado día 22 al vecino de La Guardia tiempos pretéritos. El Ayuntamiento instaló ese día este ingenio de engranajar y cuerda «de excepcional belleza», tal y como ha informado a sus 2.200 vecinos.

El alcalde guardiolo, Javier Pasamontes, recuerda que esta joya relojera aterrizó en el municipio en el año 1898 procedente de un municipio andaluz. Un intermediario local ejerció de correa con el Ayuntamiento para la incorporación patrimonial del reloj, restaurado desde principios de este año por un vecino de Los Navalucillos.

«Tras un laborioso trabajo de restauración encargado por el gobierno municipal, esta joya del patrimonio guardiolo vuelve a lucir hoy como cuando fue adquirida, en tiempos de Alfonso XIII, y se encuentra a disposición de todos y todas para que pueda volver a ser disfrutada», anunciaba la semana pasada el Ayuntamiento de La Guardia, que no ha probado de momento si funciona este reloj de cuerda.

El alcalde de La Guardia subraya que muchos vecinos desconocían el ingenio por haber estado encerrado, primero, enla torre del campanario de la iglesia 'Nuestra Señora de la Asunción' y, después, en el cuarto de los últimos 20 años. «La gente se está sorprendiendo de que hubiera un reloj tan bonito y monumental en La Guardia», apunta el alcalde.

El Consorcio de Toledo describe los relojes de torre de la ciudad y atribuye a Paul Odobey, precisamente, la fabricación del ingenio de la torre de la Catedral. «Este reloj está fechado en 1889, siendo su autor el maestro relojero mecánico Paul Odobey, natural del Morez del Jura (Francia). Fue instalado por Federico Rosa y Lluesma, relojero de Toledo y del Cabildo de la Catedral el día 29 de septiembre de ese mismo año. Es extremadamente preciso y su mantenimiento es realizado cada quince días por Bienve Sánchez. Desde gran parte del casco histórico se puede escuchar la sonería de este magnífico reloj que no presenta esfera hacia el exterior de la torre. Este reloj está pensado para ser oido y no para ser visto», detalla al respecto en su página de internet.

Los ayuntamientos de la provincia se han esmerado en cuidar o restaurar sus relojes antiguos. El Ayuntamiento de Camuñas, por ejemplo, presume públicamente de tres elementos patrimoniales: la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, el molino 'La unión' y el reloj municipal. El taller madrileño de Antonio Canseco confeccionó esta maquinaria que precisa de que le den cuerda diariamente. El prestigio de Antonio Canseco movió también al Ayuntamiento de Los Yébenes a exhibir en el Centro Social desde finales de 2019 el ingenio original que dio servicio al pueblo. Santa Olalla, por ejemplo, rescató también el suyo en 2020.