Peregrinación y cicatriz de ultrafondo

J.M.
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Ernesto Rando, vecino de Yuncos, correrá en cuatro días los 257 kilómetros que separan Madrid y Guadalupe. Pretende informar sobre la ELA, la causa de la muerte de su cuñado

Peregrinación y cicatriz de ultrafondo

Ernesto Rando se calza cada sábado las zapatillas de deporte a las seis de la mañana y se va a correr. Vuelve a las seis horas y abraza a su esposa y a sus dos hijos. Disciplinado, este conductor de camiones sigue las órdenes de un entrenador y, también como vegetariano, mima la alimentación para estar en plena forma. Porque solo así puede encarar el propósito de recorrer en cuatro días el Camino Real de Guadalupe. Desde Madrid.
Ernesto promovió el pasado junio una carrera contra la ELA entre Yuncos, su localidad natal y de residencia, y Toledo. La plaza de Zocodover albergó el final de la primera prueba no competitiva que se celebró en España desde la declaración del estado de alarma. En el Camino Real de Guadalupe, repetirá el lema ‘Por un futuro sin ELA’ porque este hombre de 42 años tiene en mente siempre a su cuñado, José Manuel, fallecido el pasado 31 de enero a consecuencia de la enfermedad.
«Quiero dar visibilidad a la ELA. Que pueda hablar y decir a la gente por lo que lo hago», comenta en declaraciones a este diario a dos semanas del desafío. La esclerosis lateral amiotrófica (o ELA) es una enfermedad del sistema nervioso central, caracterizada por una degeneración progresiva de las neuronas motoras en la corteza cerebral (neuronas motoras superiores), tronco del encéfalo y médula espinal (neuronas motoras inferiores). La consecuencia es una debilidad muscular que puede avanzar hasta la parálisis, extendiéndose de unas regiones corporales a otras. Amenaza la autonomía motora, la comunicación oral, la deglución y la respiración, aunque se mantengan intactos los sentidos, el intelecto y los músculos de los ojos. El paciente necesita cada vez más ayuda para la vida diaria.
Así describe la enfermedad la Asociación Española de ELA (adEla), agrupación de referencia para Ernesto Rando, quien propone este colectivo u otros para las donaciones de dinero. Su carrera por el Camino de Guadalupe no pretende recaudar fondos, sino difundir la realidad de los pacientes. Para ello, eligió este itinerario que atraviesa la provincia. Por ejemplo, la primera etapa alcanzará los 82 kilómetros, con desvío por Navalcarnero incluido, para pisar por localidades como Casarrubios del Monte, Las Ventas de Retamosa, Camarena y Fuensalida, final de la jornada. Será la más larga, aunque quizá no la más agotadora porque la última, como un maratón por distancia, contiene dos puertos, entre Carrascalejo y Guadalupe.
«Voy a echar en falta pararme en los pueblos y ver el paisaje. Pero hablaré con los vecinos por ver cómo ven el Camino Real de Guadalupe», explica Ernesto sobre esta carrera de 257 kilómetros dividida en cuatro etapas. Será del 8 al 11 de octubre. Ya los ayuntamientos anuncian el paso de este corredor aficionado por sus localidades. «Desde el Ayuntamiento de Casarrubios del Monte, queremos apoyar a Ernesto Rando por el esfuerzo que va a realizar haciendo el recorrido del Camino a Guadalupe dando visibilidad a la enfermedad del ELA. Pasará por nuestro municipio aproximadamente sobre las 13,30 horas del día 8 de octubre», pregona en las redes sociales.
Ernesto correrá acompañado de amigos que se animarán a compartir unos kilómetros. Y en cada pueblo, se parará para charlar con los vecinos y advertir de la crudeza de una enfermedad, aún, incurable.