'Santa Casilda' urge test PCR con 4 muertes y 28 positivos

I.G.Villota
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Al menos uno de los fallecidos y dos ingresados con neumonía en esta residencia de ancianos de Toledo dieron negativo en los test rápidos, menos fiables. «Cada día es más difícil poder discernir a ciegas quién puede estar o no infectado»

La Unidad Militar de Emergencias (UME) volvió ayer a desinfectar la residencia y otros centros de ancianos en la ciudad de Toledo. - Foto: Yolanda Lancha

El abuelo de Sandra es muy mayor. Tiene una enfermedad respiratoria, desde hace tiempo necesita ayuda para salir de su habitación, y oxígeno prácticamente todo el día. Pese a ello, está resistiendo bien y no tiene ningún síntoma adicional asociable al coronavirus. Pero no saben con certeza si está afectado por Covid-19 o no. Como tampoco lo saben de la mayoría de los ancianos de la residencia Santa Casilda de Toledo. Para poder descartar casos y establecer un protocolo adecuado para frenar la expansión del virus, desde el centro urgen test PCR, los completamente fiables en el diagnóstico, para residentes y personal.
Así lo refleja el último parte enviado por la médica de la residencia a los familiares, donde refleja que desde el inicio de la crisis sanitaria han muerto cuatro residentes por coronavirus, más otro con un cuadro «altamente sospechoso», tres ingresados y 21 aislados en el centro, lo que da un total de 28 positivos. Al menos uno de los fallecidos y dos de los ingresados dieron negativo en los test rápidos practicados.
«Es de extrema urgencia, y así se lo hemos solicitado a Delegación de Gobierno, la realización en todas las residencias de ancianos de test PCR de manera masiva», refleja el comunicado del 6 de abril, con el objetivo de «poder determinar con certeza (que no ofrecen los test de detección de anticuerpos en las fases agudas) quién está infectado y quién no, y poder así dividir por secciones a residentes y personal, evitando más contagios y potenciales defunciones, y permitiéndoles retomar dentro de las circunstancias su actividad habitual», sostiene.
La doctora considera que esta es la manera de demostrar que los políticos están realmente preocupados por la salud de nuestros mayores. «Si se sigue posponiendo como hasta ahora la toma de medidas en este ámbito, la importancia que se dice dar a nuestros mayores quedará únicamente en palabras hipócritas que tranquilicen conciencias y dejen a muchos en el camino», subraya.
La situación en el centro también refleja que hay ocho casos positivos por coronavirus en el personal del centro, cuatro nuevos pacientes en aislamiento y hasta un total de ocho pacientes en aislamiento sin prueba diagnóstica.
Respecto a la plantilla, actualmente hay un total de 14 bajas por sintomatología compatible con Covid-19, aunque solo a cinco se les ha efectuado el test, resultando tres positivos por el momento.
Resalta que esta situación se intenta suplir con el resto del personal y «gracias al gran esfuerzo que hacen a diario todos los trabajadores que pueden continuar en activo», además de denunciar  la desinformación sobre la «posible redistribución de  los residentes o cualquier otra medida que el Gobierno autonómico aplique para el manejo de la epidemia».
Asimismo, alerta de las consecuencias para los mayores del aislamiento indiscriminado. «Si a todos en sus hogares les cuesta en mayor o menor medida, por un momento debemos imaginar lo que supone para una persona mayor encontrarse en una habitación todo el día, alejado de sus familiares desde hace un mes y viviendo con miedo al saber que son el colectivo más vulnerable y con menos opciones sanitarias por tener  la ‘desgracia’ de haber cumplido demasiados años», sentencia.