Despertar la vocación de futuros ambientólogos y bioquímicos

C.M
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Hasta el jueves, estudiantes y profesores de los Grados de Ciencias Ambientales y Bioquímica acercan la ciencia a más de 250 estudiantes de secundaria de nueve institutos de Toledo

Despertar la vocación de futuros ambientólogos y bioquímicos

Un año más, docentes y alumnos de ambos grados, invierten parte de su tiempo en ofrecer charlas, talleres y experiencias científicas a estudiantes de Secundaria con el loable objetivo de «motivar y aumentar su curiosidad» en el ámbito de las ciencias. Por ello, la vicedecana de la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica, explicó las claves de una cita que, en esta ocasión, implicada durante estos cuatros días a más de 250 jóvenes llegados de nueve institutos toledanos al campus Fábrica de Armas. En este espacio, dos laboratorios han sido habilitados para realizar  15 talleres llamados a incentivar el gusto por una formación que no cuenta con la ‘fama’ merecida.
Para erradicar esa percepción entre los escolares de Secundaria, destacó Rosario Serrano la necesidad de acercar estas materias desde un punto de vista «divulgativo» y, claro está, desde la vivencia de los propios universitarios. Bajo esa premisa, las experiencias científicas planteadas van desde la extracción de ADN a la observación de células y tejidos al microscopio, pasando por la contemplación de invertebrados, el análisis del agua o el conocimiento de las característica y propiedades del CO2, un repertorio «muy variado para que los participantes puedan tener una idea global de lo que son las ciencias en nuestra facultad dentro de estos dos grados».
Sobre la respuesta lograda en estos años, la vicedecana de la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica apreció que lo están percibiendo es que «cada vez hay más institutos que quieren participar y que muchos repiten», lo que denota que «cuando regresan al centro los docentes notan que la motivación y la curiosidad por las ciencias aumenta». Además, y para consolidar esta sensación, los organizadores de esta nueva Semana de la Ciencia han decidido enviar «la documentación sobre todos los talleres para que puedan trabajar antes de participar» en esta iniciativa y, por supuesto, «para volver a repasarlos una vez concluida».


Erradicar la brecha de género en las ciencias. La realidad de los porcentajes existentes, en el ámbito formativo de las ciencias, inclinan la balanza hacia el género masculino es una de las razones por las que muchas de las docentes de estos grados llevan años acercando la realidad científica a colegios e institutos de la ciudad y la provincia. Preguntada, Rosario Serrano, por el estado de esta cuestión en los grados de Ciencias Ambientales y Bioquímica, apuntó que sin contar con datos oficiales, «percibimos compensación en nuestras aulas, incluso diría que hay un poco más de chicas».
No en vano, recordó que las facultades de este área de conocimiento se implican activamente en la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia -el 11 de febrero- con una serie de actividades de acercamiento a los más jóvenes en los que perciben que «actualmente las ciencias están en auge» Lo están, por lo menos, «en Primaria», ciclo en el que las «niñas no tienen las connotación de que no pueden ser científicas y se sienten perfectamente capacitadas para ello y para lo que se las ponga por delante». Sin embargo, esa realidad cambia en Secundaria».
Las razones, según un estudio publicado en Science en 2018 en el que se observa que hasta los 6 años las niñas se ven iguales que nos niños, tiene que ver con que a partir de esa edad empiezan a asociar brillantez con masculinidad, en la adolescencia su ansiedad aumenta, y para cuando llegan a la Universidad la falta de autoconfianza es un hecho. Se suma a esta análisis, el estudio de la Universidad Camilo José Cela -basado en los datos del informe PISA 2015- en el que se apunta que «desde pequeñas, las niñas sienten la presión social de la cultura machista y necesitan más autoconfianza para sentir que dominan las asignaturas de ciencias».
En cuanto a la evolución de las vocaciones científicas, aludió a que en Ciencias Ambientales «se ha logrado mantener, e incluso aumentar, el número de matriculas respecto de los últimos años» en los que «se notó un retroceso». Sobre Bioquímica, «tiene una gran demanda», lo que se confirma con un año en el que «ha aumentado el número de matrículas».