Erasmus piden en Toledo mayor inclusividad y presupuesto

A.D.M.
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Madre de Dios acoge la asamblea anual de la red Erasmus Student Network, la mayor asociación de estudiantes internacionales

Erasmus piden en Toledo mayor inclusividad y presupuesto - Foto: David Pérez

El aula magna de Madre de Dios, instalaciones que forman parte de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Castilla-La Mancha en Toledo, acogió ayer la asamblea anual de la red Erasmus Student Network (ESN). Se trata de la principal asociación de estudiantes internacionales de Europa, formada por 15.000 voluntarios repartidos por universidades de 42 países y cuyo fin es apoyar la implementación de este tipo de programas. La movilidad, la inclusión de los alumnos y la próxima retirada de Erasmus+ para convertirse en un nuevo programa de universidades europeas fueron algunos de los asuntos que estudiantes procedentes de distintos campus españoles debatirán en Toledo hasta mañana. Conseguir mayor participación o conocer nuevas claves para la colaboración con universidades europeas son otros de estos temas, según Juan Rayón González, presidente de ESN en España.
«Cada vez que un estudiante Erasmus viene a España, a Cuenca, a Toledo, se convierte en un embajador y a su regreso provoca un efecto multiplicador», manifestó, algo que revierte mucho más allá del mundo universitario. De ahí que el máximo representante de la Erasmus Student Network en nuestro país reivindique mayor atención presupuestaria para este programa y para los marcos que hayan de sucederle a partir de 2021.
La vicerrectora de Internacionalización y Formación Permanente de la UCLM, Fátima Guadamillas, reconoció por su parte su satisfacción por que la ESN haya decidido celebrar esta asamblea en Toledo. «Sus voluntarios representan un papel fundamental para cumplir uno de nuestros objetivos: fomentar la movilidad. Gracias a ellos -que, como el resto de los alumnos, tienen que estudiar e ir aprobando sus cursos- los Erasmus tienen una estancia más fácil».
Guadamillas añadió que estos estudiantes se encuentran en un «momento importante», dado que la finalización del programa Erasmus+ y su sustitución por un nuevo marco representa «todo un reto». Ante ese futuro, ese programa de universidades europeas para el que ya hay establecidos diecisiete convenios, «los estudiantes tienen que tener voz y aportar su punto de vista».
Según Juan Rayón González, «el espíritu de los Erasmus no ha cambiado» durante sus más de treinta años de existencia. «Eso es lo más bonito. Sí puede haber cambiado la sociedad, la idea de globalidad, Internet... pero la esencia se mantiene». Como mejora para el futuro, este estudiante pediría volver el programa «todavía más inclusivo». El reto, explica, «es llegar a todos: a los estudiantes de las zonas rurales, a la población inmigrante, a los discapacitados... Todos tienen derecho a participar en estos programas y a disfrutar sus beneficios, ya que está comprobado que participar en un Erasmus es un ascensor social, que proporciona mayores posibilidades de empleo y mejores condiciones de vida».
Asistieron también a la inauguración de la asamblea el director de la Unidad de Educación Superior del SEPIE (Servicio Español para la Internacionalización de la Educación, adscrito al Ministerio de Universidades), José Manuel González, el representante de la ESN por parte de la Universidad de Castilla-La Mancha, Guillermo Martínez, y las directoras generales de Asuntos Europeos y de Inclusión Educativa y Programas de Castilla-La Mancha, Virginia Marco y María Ángeles Marchante Calcerrada, respectivamente.