Franco destaca la estabilidad y el diálogo para crear empleo

Á. de la Paz
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Franco destaca la estabilidad y el diálogo para crear empleo - Foto: Ví­ctor Ballesteros

El descenso del paro en la región sitúa a Castilla-La Mancha a la cabeza de España en la recuperación del mercado de trabajo. La caída es superior al 20% desde junio de 2015

La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, celebró el descenso del paro registrado en la región durante el mes de abril y aplaudió que la tendencia favorable a la creación de empleo se haya mantenido a lo largo de toda la legislatura. La responsable del Gobierno regional mostró su satisfacción por los resultados obtenidos el pasado mes, con una bajada en el número de parados que repercutió con más fuerza entre las mujeres, los menores de 25 años y el colectivo sin empleo anterior. La bajada de casi el 1% en términos intermensuales limitó la brecha de género en el empleo. Las cifras conocidas apuntan a que dos de cada tres nuevos empleos en la región (el 64%) repercutieron en las mujeres. El descenso también benefició «mayoritariamente» a los menores de 25 años y a aquellos desempleados que no habían desarrollado una actividad profesional previa. El sector servicios se apuntó gran parte de la reducción, aunque el paro creció en los sectores de la construcción y la agricultura.
Franco aludió al descenso generalizado en el territorio autonómico. Respecto a marzo de 2019, el desempleo «baja en todas las provincias, excepto en Ciudad Real». La titular de Economía y Empleo cifró la mejora en «15.000 desempleados menos que hace un año». La bajada, en términos relativos, supera el 8%, tres puntos por encima de la media nacional. «Castilla-La Mancha se convierte en la primera comunidad autónoma en creación de empleo interanual y en la segunda comunidad autónoma en bajada de desempleo en el último año».
Desde el Ejecutivo regional reivindican sus logros en materia laboral y aluden a la variación que registran las estadísticas del paro desde que asumieron el poder en junio de 2015. Respecto a entonces, Castilla-La Mancha cuenta con 45.000 desempleados menos. «Rozamos casi el 21% de bajada de desempleo en los últimos cuatro años», indicó Franco. La consejera festejó la buena marcha de la economía regional, aunque recordó que las listas aún incluyen a «más de 170.000 personas desempleadas que necesitan de un Gobierno autonómico que siga trabajando por las políticas de empleo e impulso económico».
La buena marcha del empleo se nutre de «la estabilidad política como factor determinante», según Franco. La confianza institucional «nos ha permitido ser la primera comunidad autónoma en dinamismo empresarial», explicó la consejera, quien mostró su voluntad de «garantizar la estabilidad otros cuatro años más».
Las fortalezas negociadoras de la administración pública y su buena relación con los agentes protagonistas de la economía fueran señaladas por la consejera como puntos clave en los resultados obtenidos. «Castilla-La Mancha es un referente nacional en el clima de estabilidad institucional y en el diálogo social. Vamos a seguir apostando por ir de la mano con empresarios y sindicatos, firmando acuerdos e intentando avanzar», proclamó Franco.
CONTRA LA TEMPORALIDAD. «Estamos trabajando porque haya menos empleos precarios y estacionales», explicó la consejera, quien se refirió a la celebración de la Semana Santa como un elemento que animó la contratación aunque buena parte de la misma se produjo con carácter temporal. Pese a la concurrencia de las vacaciones de la primavera, Franco recordó que mientras que «la contratación indefinida ha caído un 7% en términos interanuales en toda España», sólo en las Islas Baleares y Castilla-La Mancha (en la región con un 2%) creció el empleo estable.