Mi Barrio sin Amianto insiste en las parcelas privadas

J. Monroy
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Recuerda que había un compromiso de la Junta para empezar los trabajos en septiembre y las nuevas declaraciones parecen contrarias. Espera que Escudero aclare todo en la reunión del día 30

Mi Barrio sin Amianto insiste en las parcelas privadas - Foto: ï»Yolanda Lancha

Independientemente de que la Junta retire el amianto acumulado en los terrenos de su propiedad en Laguna de Arcas y Barrio Avanzado, lo importante para los vecinos es que se intervenga de una vez en las parcelas privadas, «que es lo que nosotros percibimos realmente como peligroso». Así lo ha recalcado el portavoz de la Plataforma Mi Barrio sin Amianto, Rafael García, tras conocer los planes del Ejecutivo de invertir 1,2 millones de euros en una tercera fase de retirada de Laguna de Arcas.
«Porque allí el amianto estaba enterrado, lo que nos preocupa es el amianto que está en superficie, en frente de nuestras casas, el que mueven los animales al escarbar, y el que supone casi el noventa por ciento del total», ha explicado el portavoz vecinal. De hecho, se llega a preguntar si tantos meses removiendo un amianto enterrado no pueden llegar a suponer un peligro donde no lo había.
Curiosamente, en la última reunión mantenida con la Junta, sus responsables explicaron a la Plataforma que la intervención en las parcelas privadas iba a comenzar en septiembre. Ya se había seleccionado, incluso, el lugar por el que iba a comenzar el sellado. Solo existía un problema con el deslinde del arroyo Ramabujas, y la actuación sería a posteriori. Porque el Tribunal Superior de Albacete había dado permiso para retirar o sellar el amianto de las parcelas privadas, y la intención de la Junta era comenzar de inmediato. Pero septiembre ha llegado y no han comenzado los trabajos.
Ahora Mi Barrio sin Amianto se muestra preocupada por las primeras declaraciones en torno a este asunto del nuevo consejero de Desarrollo Sostenible, José Luis Escudero, que en un principio habló de repercutir el gasto de este dinero a una empresa privada, «y nos ha preocupado todavía más cuando dice que necesitan autorización judicial, porque en principio ya tenían autorización judicial en junio, para empezar en las parcelas privadas en septiembre».
Ahora la Plataforma espera con más impaciencia la próxima reunión con el consejero, que está prevista para el día 30 de septiembre, para que este les pueda aclarar, «porque las declaraciones suyas nos han dejado muy confusos, no nos cuadra nada», apunta García, convencido de que habrá sido alguna malinterpretación.
Advertencias confirmadas. A la postre, los hechos están dando la razón a los vecinos, cuando decían que en Laguna de Arcas había muchas toneladas de amianto. Esta tercera fase de inversión lo confirma.
En sus primeras declaraciones, la Junta habló de que tan solo había unos tubos rotos en la parcela, y cuando los vecinos se volvieron a quejar, respondió que ya los había retirado. Después solo había amianto «en una esquinita». De ahí su sorpresa al comenzar a excavar y no encontrar fin. Según los datos que tiene la Plataforma, los trabajos pueden ir ya por los ocho o nueve metros de profundidad.
Esto parece lógico a tenor de la información que ya en su día Mi Barrio sin Amianto proporcionó a la Junta. Porque era muy conocido en el Polígono que aquel espacio en su día había sido un gran hoyo, que sirvió de vertedero. De hecho, recuerda García, fue allí donde apareció el famoso mamut, cuyos restos se conservan en el Museo de Santa Cruz. Fue, por lo tanto, un enorme agujero que los responsables de Ibertubo aprovecharon para deshacerse del amianto cuando comenzó a prohibirse su uso.
En un momento dado, el entonces viceconsejero de Medio Ambiente, Agapito Portillo, comunicó a la Plataforma que no paraba de salir este material, y le trasladó sus dudas sobre la posibilidad de continuar sacando amianto o taparlo. En la Plataforma se sospecha que si al final prosigue la limpieza, puede ser que la Junta busque su venta, y si el espacio está sellado, difícilmente podrá hacerlo. De ahí esta tremenda inversión.