Suben un 36% los delitos de agresión sexual y violación

L.G.E.
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Crece en el mismo porcentaje en el caso de delitos contra la libertad sexual a menores de 16 años. Los delitos de asesinato y homicidio doloso se incrementaron un 29% en 2018 hasta sumar 49 en toda la región

El fiscal superior de Castilla-La Mancha hizo a los diputados un resumen de la memoria anual - Foto: Yolanda Lancha

El conjunto de delitos contra la libertad e integridad sexual ha subido un 17% en un año en Castilla-La Mancha. Es una de las mayores subidas que aparecen reflejadas en la memoria anual de la Fiscalía de 2018.  Y ese incremento se suma a uno similar que también se produjo en 2017. El fiscal superior de Castilla-La Mancha, José Martínez, que hoy ha presentado la memoria en las Cortes, confesó que se trataba de un «aumento preocupante».
El incremento del 17% es el que se refiere al conjunto de este tipo de delitos, pero hay algunos específicos con subidas más destacadas incluso. Hubo 218 delitos de agresión sexual o violencia en 2018, que son 58 más que el año anterior, lo que supone un incremento del 36%. En el caso de abusos sexuales, se disparó un 25%, llegando a los 266 casos (54 más). Los delitos de acoso sexual crecieron un 16%, aunque su número es más pequeño:hubo 36 casos, cinco más que el año anterior.
El fiscal hizo mención al incremento de este tipo de delitos con víctimas como menores. Los delitos contra la libertad sexual menores de 16 años subieron un 36%. En 2018 hubo 116, que son 31 más que el año anterior.  Martínez expuso que en estos casos «incluso ha variado la forma de actuar de los tribunales y se ha convertido en un elemento habitual o cotidiano, la declaración con videoconferencia o uso de mamparas».
Martínez  reconoció que «todas las cifras de delincuencia son malas», pero que en algunas ocasiones la variación de las cifras «tienen sentidos diferentes». Expuso que «un aumento del número de procedimientos puede ser un buen dato si significa un refuerzo de la respuesta penal ante una problemática delictiva». Además que señaló que hay tener en cuenta que afloren más o menos lo que se conoce como «las cifra negras de la delincuencia, que son todos aquellos casos bien porque no trascienden, no se conocen o no se denuncian».  
49 asesinatos y homicidios. La memoria de la Fiscalía recoge también un incremento del número de asesinatos y homicidos dolosos, con 49 casos en 2018, «muy por encima de la media aritmética de los últimos cinco años», expuso Martínez. La provincia de Toledo se llevó la palma con 16 casos. En conjunto crecieron un 29% en un año.
El fiscal apuntó a un «importante aumento en términos absolutos y relativos de diligencias por lesiones dolosas». Sin embargo, en el apartado de delitos contra el patrimonio (aquí entran los robos), aprecia que se han estabilizado. Destacó un aumento de los delitos por tráfico de drogas y un descenso de los que atentan contra el honor.
Estancamiento de plantillas. A la hora de analizar el funcionamiento del día a día del Ministerio Fiscal en Castilla-La Mancha, Martínez expuso que el año vino «marcado por un estancamiento de las plantillas de fiscales, que se arrastra desde años anteriores». A eso se le suma que han tenido que hacer un «esfuerzo notable» para cumplir con el cambio normativa que establece una instrucción que no se pase de los seis meses de duración.
En la aplicación de las nuevas tecnologías destacó que en Castilla-La Mancha «no tramitamos casi nada en papel, salvo lo que nació en papel». Comentó que en el País Vasco, por ejemplo, siguen trabajando en papel y en muchas zonas de Madrid.
En cuanto a las instalaciones, reconoce importantes avances en Albacete y Guadalajara, que permitirán que las cinco capitales tendrán «sedes dignas y espaciosas». En el apartado negativo,  puso el ejemplo de la sección territorial de Manzanares como ejemplo de que «sigue habiendo déficits de infraestructuras en ocasiones muy notables»..