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«Soy un torero con ambición y aún no se ha visto mi plenitud»

Mario Gómez
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El matador de toros de Toledo atraviesa un momento de dulce. Se ha hecho un hueco en las principales ferias dentro de los mejores carteles. Es consciente de la dificultad de ello y que es necesario dar lo mejor de sí mismo.

«Soy un torero con ambición y aún no se ha visto mi plenitud» - Foto: Mario Gómez ©

Es el torero del momento. Sin duda en apenas una docena de festejos ha sumado 35 orejas, un rabo, un indulto y ha desorejado 12 toros. Son números que asombran, pero más lo hace el hecho de que entre sus plazas conquistadas estén ya Madrid, Sevilla o Nimes. Ha sido nombre propio en la Feria de Abril con una Puerta del Príncipe; en San Isidro con una Puerta Grande en su confirmación, y una oreja tras una madura actuación en su segunda tarde; y en Nimes, en la tarde de su confirmación, indultó al segundo de su lote. Tomás Rufo (Pepino, 1999) ha llegado al escalafón superior, y se ha sentado a la mesa de las figuras. Con todas las de la ley.

¿Se podía imaginar Tomás Rufo que el sueño que comienza en las nocturnas de 2019, continúa en la Feria de Otoño iba a culminar en 2022 con una Puerta del Príncipe, Puerta Grande y a hombros en Nimes?

La verdad es que cuando voy a las nocturnas de Madrid, no tenía nada. Era ir a Madrid a ver si pasaba algo con un poco de suerte y se arreglaba todo. Fueron tres tardes en las que todo fue de menos a más y aunque fue en la Feria de Otoño cuando salgo en hombros mi vida cambia. Pero el día que a mí me cambia es el día que mato una novillada de Alcurrucén mano a mano con Rafa González. Ahí vi que se había asentado mi concepto, que veía claro lo que quería conseguir.

Tomás Rufo es uno de los toreros más destacados de este 2022.Tomás Rufo es uno de los toreros más destacados de este 2022. - Foto: DominguinA partir de ese día ya mi carrera comienza a ir hacia arriba, sin ser fácil, pero cambia. Todo lo que está pasando, no me lo creo. Si me llegan a decir que iba a cortar algún trofeo en Madrid o Sevilla, lo hubiera firmado con los ojos cerrados, no hubiera pedido ni Puertas del Príncipe, ni indulto en Nimes ni nada, yo hubiera pedido pasar y dejar buena dimensión... porque cortar 3 orejas en Madrid es un milagro.

Acabas de llegar al escalafón y te has sentado en la mesa de los figuras, ¿sientes presión porque el público te espera y te exige?

Cuando te ves acartelado con las figuras, es un sueño hecho realidad. Verte acartelado con Morante, Roca, Juli, Manzanares... es una situación de privilegio que no se pueden escapar. Hay que dejarse todo lo que tengas dentro para poder repetir, y ojalá que durante mucho tiempo. Da un poco de vértigo cuando te lo dicen, porque te cargas de presión y responsabilidad, ya que seguir el ritmo de las figuras es casi imposible. Por eso intento seguir mi ritmo.

Vas acartelado en los mejores carteles, con las mejores ganaderías, ¿te lo esperabas?

Voy poco a poco y las cosas van saliendo así que no puedo quejarme. Al final cuando tomé la alternativa, no se podía pedir más, y lo bonito es que se ha podido mantener desde ese día: soy un privilegiado y no quiero que se me escape.

Se plantea Rufo tener algún guiño con ganaderías 'minoritarias'

No cierro la puerta a nada. Cuando un torero está mentalizado está preparado para matar cualquier tipo de encaste y ganadería sea donde sea. No hay duda de que ahora mismo el encaste que más embiste y predomina en los carteles de figuras es Domecq.

Luego hay otro como el encaste Núñez, que lo pude matar en Talavera y creo que cuajé una tarde muy interesante, no solamente por mí, sino porque la corrida puso mucho. Ya de novillero maté muchas novilladas y me siento cómodo. No me cierro a nada y procuro siempre con cualquier encaste dar la dimensión que creo que tengo, y que la gente espera y quiere ver de mí.

'El Juli' te lleva debajo del brazo, alternativa, Sevilla, Manizales, confirmaciones (Nimes y Madrid), ¿cómo te sientes?

Lo admiro y lo respeto muchísimo. No solamente como torero, que no hay palabras para definir del figurón del toreo que es. Pero como persona creo que es una gran persona, y conmigo se ha portado de forma magnífica. Que una figura del toreo como es se eche para adelante tantas tardes con un torero tan nuevo como soy yo, creo que es de valorar.

He notado que tiene ganas de que toreros jóvenes salgamos hacia adelante y se alegra mucho de los triunfos que voy cosechando.

Has tocado el cielo de Madrid y Sevilla, ¿dónde está tu techo?

Creo que no he tocado techo. No es por echarme flores, pero no se ha visto mi plenitud. Soy un torero con ambición y que quiere conseguir cosas. Yo mismo en el campo, toreando a puerta cerrada, me veo a un nivel por encima del que estoy mostrando en la plaza.

No se si será por la presión de la plaza, de querer triunfar, de los compañeros, pero creo que para nada se ha alcanzado el techo. Soy consciente de que he conseguido grandes cosas, cosas muy importantes, pero esto es el comienzo.

¿Tiene fuerza Rufo ya para pedir en los despachos o aún tienen los apoderados que amoldarse aún a lo que les ofrezcan?

En esos temas no me meto. Esa es la parcela de mis apoderados. Es cierto que soy feliz cuando me dicen que hay fechas nuevas. Desde luego que tengo la ilusión por las nubes y me dedico a entrenar.

A veces les llamo para torear vacas y prepararme, pero es lo único. En temas de contrataciones nunca digo nada, me gusta torear y para ello es necesario estar preparado. Y es básicamente de lo que hablamos a diario, porque hablamos todos los días.

¿Qué te aporta el apoderamiento de la Casa Lozano?

A mí me han aportado muchísimas cosas. No solamente Luisma y Pablo sino que también don José Luis. He tenido la suerte de estar muchos días en 'El Cortijillo' y me encanta escucharlo, porque siempre digo que es historia viva del toreo hablando de muchísimas figuras del toreo que no he tenido la suerte de conocer ni verlos en la plaza.

Me han aportado mucho no solo como torero y como persona. Esa seriedad, esa tranquilidad, esa seguridad también para estar en la plaza.

Es muy importante saber que somos un equipo que remamos en la misma dirección y que el triunfo de uno es el triunfo de todos, por eso yo estoy tan contento de estar con ellos.

¿Qué te aporta José Luis dentro de la casa? ¿Qué cosas  te aporta para tu día a día como torero?

Para mí es tan importante como que antes de compromisos de máxima responsabilidad, me gusta ir a visitarlo. No somos máquinas, siempre fallamos en algo, y me gusta ir allí porque don José Luis tiene en su cabeza un concepto del toreo clásico, que viendo todos los toreros que han apoderado es así.

A mí me gusta mucho porque me aporta mucho, sobre todo del toreo a dos manos, y a mí eso me llena.

Cuando te enfrentas a citas importantes, puedes llegar a embrutecerte, no sales de una dinámica de preparación, de derechazos y naturales, aumentas tu preparación, el cuerpo se pone rígido... y entonces yo llego, toreo un par de vacas y mi cabeza vuelve a lo que soy y a lo que quiero ser, un toreo clásico. Además me habla de las entradas, de las salidas... porque el toreo son 20 muletazos, no 40, pero 20 con sus entradas y salidas bien hechas, valen oro.

Entonces voy, mi cabeza se pone a punto y otra vez para casa. Por eso digo que soy un afortunado, por ir allí, compartir opiniones charlar sobre el tentadero, y si hay toros en la televisión lo vemos y conversar con ello, y a mí personalmente me alimenta mucho más que matar tres toros a puerta cerrada.

¿Y las personas que te acompañan en el día a día, en los viajes, en la plaza?

Sobre todo tranquilidad. Yo soy partidario y ellos igual de que torero y apoderado hay comunicación constante durante todo el festejo, pero cuando se torea no hay ninguna voz. Cuando voy a coger la muleta sí que comentamos las virtudes o lo que hemos visto del toro, o incluso antes, en el hotel hablamos o incluso me desahogo, pero sobre todo esa tranquilidad.

Estoy seguro que habrá momentos que caigas en la cuenta de que no está don Pablo Lozano, sabiendo que tu fuiste su última gran apuesta y no te vio consagrarte

He tenido la mala suerte de no haberlo podido conocer más. Lo conocí en persona en una novillada picada que maté en Torrijos al día siguiente de salir por la Puerta Grande de Madrid. Yo en los hoteles no suelo dormir, como y me voy a dar una vuelta hasta la hora de vestirme.

Recuerdo que aquel día bajé y estaba don Pablo tomando un café, me acerqué a saludarlo y  me impactó verlo y conocerlo. Me invitó a sentarme y estuvimos conversando más de hora y media hasta que tuve que cortarle porque toreaba aquella tarde y me tenía que vestir y no me daba tiempo.

Al poco tiempo acompañado de Florito fui a tentar a su casa y después de tentar nos metimos a ver una novillada. Me impresionó muchísimo intercambiar opiniones con él y que me preguntase por la novillada.

La verdad es que me impresionó muchísimo poder intercambiar palabras con él esas dos veces, que han sido las dos únicas que lo he podido hacer. Ojalá estuviera aquí para vivir todo lo que estoy viviendo. Él no llegó a decírmelo pero Florito me ha contado que era muy partidario mío. Estoy seguro que allá donde esté, lo estará viendo y disfrutando.

Tras Sevilla, dos tardes en Madrid, y Nimes, todos le esperaban en Pamplona, ¿que ha pasado? ¿hubo contactos?

Si no estoy es porque no era el momento. En temas de contratos no me meto. Los apoderados habrán visto adecuado ir en otro momento y el día que me presente lo haré con toda la ilusión del mundo porque es una plaza que me encantaría conocer y estoy seguro que ya llegará.

Entonces la confianza es algo que se antoja clave en tu equipo de apoderamiento.

Está claro. Esto no es una guerra que cada uno hace por su lado, sino que se trata de confiar los unos en los otros y que cada uno de lo máximo de sí mismo en su parcela.

Muchas veces basta con una mirada para que en muchos momentos saber qué están pensando. Imagínate que te cruzas con alguien que no conoces y muchas veces no sabes qué estará pensando de ti.

Ha sido el San Isidro de Rufo, pero también lo ha sido de Lorenzo, Téllez, Gómez del Pilar y Alarcón, ¿ te ha sorprendido el golpe en la mesa de los toledanos?

Ha sido un San Isidro marcado con su sello toledano. Antes de torero, soy aficionado, y antes de eso soy persona. Y me alegro mucho porque Téllez y Alarcón han sido compañeros desde mis inicios, Lorenzo aunque algo más mayor, pero ha sido un San Isidro en el que se ha visto la buena cantera que hay en Toledo. Yo me alegro mucho por mi triunfo, pero también me alegro por ellos, porque soy conocedor de ellos, y de la dificultad que han tenido nuestros pasos. Así que me alegro por todos ellos.

¿Hay ganas de volver?

La verdad es que sí. Después del paso por San Isidro, en el que se ha visto la ambición, creo que no se me puede reprochar la entrega y las ganas de echar para adelante.

Madrid me sacó de ese pozo cuando no tenía nada. Estas dos tardes he sentido su cariño y no sé cuando podré volver, pero estoy deseando.

¿Y qué se disfruta o impone más, el silencio de Madrid por la expectación de verte torear o escuchar los olés rotundos de la primera plaza del mundo entregada?

Las dos cosas. Me impactó mucho el silencio de Madrid la segunda tarde. Me fui a los terrenos del 4 y del 5 porque soplaba menos el aire, y al irme allí y parar el toro, el toro se cae y la gente pita. Le di 15 metros y ese aforo completo en silencio.... ¡uf! me recordó a faena grande, a tarde que marca.

Con la suerte de que el toro se prestó y pude escuchar los olés y darle un espadazo. Fue una tarde rara que no terminó de romper hasta el último toro. Me midieron, pero se entregó Madrid. Y estoy seguro que me medirán por lo conseguido, pero eso es bonito.

¿Eres consciente de que eres el baluarte del toreo en la provincia? Porque la gente lo ha expresado así.

Uno se carga de responsabilidad, porque al final que tanta gente te acompañe, que deposite tu confianza.... pues lógicamente me ilusiono, pero tampoco quiero fallar a tanta gente que me acompaña y apuesta por mí.

Que los toros no es barato, que la gente hace un esfuerzo económico y yo me veo responsabilizado por no fallar. Creo que siguiendo la línea que estoy siguiendo van a seguir apostando por mí.

¿Qué le diría al aficionado que ve a Rufo como el torero cabeza del escalafón durante la próxima década?

Eso son palabras mayores. Pero yo solamente puedo decirte que voy a seguir a mi ritmo que estoy seguro que voy a conseguir grandes cosas. Estoy seguro que con el trabajo la ilusión y la dedicación voy a alcanzar lo que tengo en mente, pero lo que me dices son palabras muy mayores. Seguro que llegarán cosas importantes y noto que el aficionado está conmigo.

¿Y el público? ¿Hay que saber cómo es el público de cada plaza?

Eso también se habla. Es cierto que no es el mismo público en Madrid que en Talavera, por ejemplo. Ambos son magníficos y súper conocedores, pero la forma de ser de cada plaza es diferente. Hay ciertas cosas que en un sitio gusta y en otro no y eso hay que llevarlo en la cabeza, es así.

Lo difícil no es llegar, es mantenerse, ¿tienes miedo a que dejen de salirte las cosas?

No, desde luego que no. Porque lo tengo presente, porque somos personas normales y corrientes. Por eso habrá días mejores y peores, días en los que se consigan más las cosas y en los que se consigan menos.

¿Cuáles son los miedos de Tomás Rufo?

Miedos, la verdad es que cuando me visto de luces hay muchos. Quizá el menor de todos sea el toro. El miedo mío es a que no salgan las cosas, a no triunfar en una tarde importante, miedo a todo lo que puede salir mal en una tarde. Seguramente el menor sea el toro. Si sale bueno nos entenderemos y si sale malo también nos entenderemos. Es algo que no me trae de cabeza.

¿Qué metas te marcas a corto plazo? ¿Y a medio y largo?

Siempre me las marco a corto plazo. Al fin y al cabo hablar de Sevilla en septiembre no tiene sentido. Mi próxima meta es mi próximo festejo.  Ojalá que las cosas salgan como deseo.

¿Cómo te ha cambiado la vida desde aquel mes de julio de 2019 cuando nos encontramos en los jardines del Prado para hablar de un novillero que se presentaba en Madrid? ¿Qué hay de diferente y qué mantienes igual?

Mantengo la ilusión y las ganas intactas. Han cambiado cosas como que antes era novillero con caballos y ahora soy matador de toros, que he logrado cosas importantes, que gracias a Dios sigo rodeado de mi gente, de mi familia y de gente nueva que ha llegado para aportarme cosas buenas, como son mis apoderados.

¿Sigues manteniendo el contacto con aquellos que apostaron por ti o ahora ya mides más el contacto con la gente, bien por las circunstancias o porque han cambiado tus círculos de influencia?

Sigo siendo la misma persona y sigo teniendo las mismas relaciones que cuando era un niño.

Creo que dice mucho de las personas, seguir con tu gente. Es cierto que con personas he perdido relación o no siguen a mi lado, pero es cierto que muchos de ellos sí que se mantienen.

Tras haber conseguido muchas de las cosas que otros solamente han podido alcanzar a soñar, ¿qué le pides al destino?

Solamente pido al destino que me dé tanto como yo me lo trabaje. No quiero ningún regalo, quiero que se me trate en función de lo que me vaya trabajando. En el mundo del toro es todo muy difícil, se da todo con cuentagotas y la verdad es que yo pido eso, principalmente salud, que es lo más importante.

A raíz de eso, que sea justo y valore el trabajo que hay detrás de tantas cosas y que me dé tanto como yo le dé.