La última aventura universal de Don Quijote

J.M.
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La última aventura universal de Don Quijote

El Ayuntamiento de El Toboso entrega a la Biblioteca de Castilla-La Mancha, tras cuatro años de coordinación, un ejemplar manuscrito de la segunda parte de la obra de Miguel de Cervantes en decenas de idiomas

Miguel de Cervantes murió hace más de 400 años, pero su ingenio sigue vivo. El mundo entero ha reconocido la valía de su obra más popular, Don Quijote de la Mancha, y continúa demostrando que la aventuras del ingenioso hidalgo se entienden más allá de demarcaciones locales. Esta historia universal ha dado para cientos de ediciones muy variadas, y ahora se incorpora una especial que ha llevado cuatro años de coordinación al Ayuntamiento de El Toboso, que por fin ha parido una obra genuina centrada en la traducción a decenas de lenguas y variedades de la segunda parte de la novela inmortal.
El Ayuntamiento manchego encargó a la bibliotecaria municipal, María Antonia Seguido, la difícil empresa de conseguir la traducción manuscrita de capítulos en idiomas como el alemán, el árabe, el chino, el coreano, el esloveno, el guaraní, el georgiano, o el suajili. La composición, que incluye también el braille, se encuentra desde el pasado 19 de febrero en la Biblioteca de Castilla-La Mancha, en la ciudad de Toledo, para la digitalización y catalogación, que servirá para que cualquier interesado en la celebérrima obra pueda consultarla mediante una descarga en la página de internet de la Biblioteca de Castilla-La Mancha. La propia Seguido y la alcaldesa, María del Pilar Arinero, entregaron el ejemplar a la espera de que quede concluido el proceso en los próximos meses.
La composición del denominado ‘Quijote políglota’ se puede interpretar como una devolución del impagable favor de Miguel de Cervantes, que llamó Dulcinea del Toboso, de civil Aldonza Lorenzo, a la mujer idealizada por Don Quijote en sus aventuras, lo que difundió el municipio por el mundo.
La conmemoración del cuarto centenario de la publicación de la segunda parque de Don Quijote de la Mancha incluyó muchas reuniones en el Ayuntamiento de El Toboso, y una de ellas impulsó la posibilidad de manuscribir el texto en diferentes idiomas, a razón de uno por capítulo. «Era un proyecto muy ambicioso y no se podía hacer de un día para otro», comenta a este diario María Antonia Seguido.
los granitos de arena. Así se explica que la idea surgiera en 2014 y no concluyeran las aportaciones hasta finales del año pasado. Entonces llegó la exótica traducción al suajili, hablada principalmente en Tanzania y Kenia. «Es un privilegio poder coordinar y ver cómo se iba entretejiendo y haciendo realidad. Todo el mundo ha puesto un granito de arena. Es una maravilla ver las colaboraciones», recalca la bibliotecaria, quien concede que no esperaba que se demorara tanto tiempo la consecución de este ejemplar excepcional.
Todo se explica por el enmarañado proceso de traducción. Al menos por el paso por distintas administraciones para que la idea del Ayuntamiento de El Toboso llegara a la Embajada de España en el país de marras, y de ahí el Gobierno autóctono. «El capítulo nos llegaba manuscrito de personalidades de la cultura de cada país», apunta Seguido.
«Gran noticia y enorme el esfuerzo y el camino hasta ver concluido este maravilloso proyecto», decía el Ayuntamiento de El Toboso cuando ha publicado en las redes sociales la entrega del ejemplar a la Biblioteca de Castilla-La Mancha.
«El mundo lo disfrutará cuando esté digitalizado», afirma orgullosa la bibliotecaria de este municipio manchego de 1.800 empadronados que ha hecho más universal la obra que creó a principios del siglo XVII el ingenio de Miguel de Cervantes. El original descansará tras ser copiado virtualmente para el mundo en el Museo Cervantino de El Toboso.
destino: museo cervantino. En el Museo Cervantino de El Toboso, fundado por Jaime Martínez Pantoja hace un siglo, el visitante encuentra una exposición de ediciones del Quijote en más de 70 lenguas diferentes, unas tienen interés por las firmas de las personalidades que las donaron y otras, por su gran valor bibliográfico, tal y como destaca el Ayuntamiento manchego. Muchas de estas ediciones están dedicadas a la villa de El Toboso por diferentes políticos e intelectuales.
Entre ellas, cabe mencionar la primera edición del Quijote escrita en euskera, otra escrita en caracteres celtas, procedente de Irlanda,  así como una colección de manuscritos, entre los cuales destaca uno realizado por los reclusos del reformatorio de Ocaña en el año 1926, con bellas ilustraciones.
Además, hay en el fondo de libros ejemplares en francés, chino, ruso o inglés, así hasta completar una colección de más de 700 ejemplares.