Asociación Felina puede denunciar la desaparición de gatos

J. Monroy
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La protectora advierte que se ha detectado en San Sebastián y la calle Talavera la presencia de un individuo que se lleva a los gatos de la calle delante de los vecinos

Asociación Felina puede denunciar la desaparición de gatos - Foto: ï»Óscar Huertas Fraile

No han querido denunciar antes, hasta estar completamente seguros. De hecho, al principio les costaba incluso creer lo que estaban anunciando cuidadores de gatos de otras protectoras de la ciudad. Pero a la postre, la Asociación Ecológica Felina ha llegado a la conclusión de que en Toledo se ha producido una desaparición masiva de gatos, simultánea y organizada, que fecha en la segunda mitad del confinamiento. De forma que, aunque no tiene nombres, la Asociación ya ha trasladado lo ocurrido al Ayuntamiento (donde les han negado la masacre) y tiene la intención de denunciarlo a la Policía, como ya ha hecho en casos de abandono de camadas.
Alicia Aguilera se encarga de la colonia de la zona central del cementerio y la de la Universidad Laboral. Se pregunta qué ha podido ocurrir y dónde se han llevado a los animales. Porque explica que en torno a cincuenta gatos se echan en falta en el cementerio, sobre todo en las dos zonas más solitarias, porque en la de delante, con mucho más tránsito de personas, «quien haya actuado no lo ha hecho». Hay quien denuncia la aparición de puntos con veneno, pero lo curioso es que no se ven los cadáveres de los animales. También han desaparecido gatos en el Campus Universitario, Cristo de la Vega, la zona de los Juzgados, alrededor del colegio Europa y varias zonas del Casco, como el entorno de La Granja y el Cristo de la Luz.
Ha sido en muchos puntos y al mismo tiempo. Además, en lugares como el cementerio, han desaparecido las madres, dejando a las crías, algo que nunca hacen las gatas. A su juicio, esto tiene que haber sido «algo muy organizado». No tiene pruebas fehacientes, pero sí espera que las autoridades lo investiguen y lleguen a conclusiones.
Sospechas. A esta situación se une el hecho de que la Asociación ha tenido conocimiento de que, al menos en dos ocasiones, se ha visto a un individuo llevándose a gatitos de la calle, a pesar de que la gente le llamara la atención. Así ha ocurrido, explica Aguilera, en la carrera de San Sebastián y otra en la calle Talavera.
En la primera, apareció un cachorro en un canalón. Los vecinos llamaron a los bomberos y al 112. Apareció un hombre, que dijo ir de parte del Ayuntamiento, y se llevó al animal. Le preguntaron qué hacía y dijo que lo llevaba al veterinario. En Los Bloques, hará unos quince días, un hombre se llevó los tres o cuatro cachorros de una pareja y se fue corriendo. Una vecina le llamó la atención, pero él se fue.
Todo esto viene siendo simultáneo a la desaparición de gatos en distintos puntos de la ciudad, lo que a la Asociación le parece demasiado sospechoso. A su juicio, en Toledo hay una seria animadversión hacia los gatos, algo que no se da en las localidades del entorno.
Esterilización. Aguilera advierte a quienes se han llevado a los gatos de lo inútil de su actuación, dado que en poco tiempo, si no se controla la población, volverán las colonias. Una y otra vez reitera la necesidad de hacer esto, controlar la población, esterilizando gatos. Es la única respuesta, no llevárselos.
Se lamenta la cuidadora de que al final quienes sufren son los animales, que se abandonan  porque estorban (lo cual también es delito) y después desaparecen. Pero los recursos de las protectoras son muy reducidos y tiene que ser el Ayuntamiento el que ponga en marcha la captura, esterilización y suelta, un control de población ética para evitar más problemas.
No en vano, recuerda, el Ayuntamiento comprometió una partida de 50.000 euros para esta causa, que a la larga no ha soltado. Así se evitarían camadas indeseables y tanta muerte de cachorros.