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«No habrá democracia plena con violencia de género"

Leticia G. Colao
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García Élez asegura que lucha por una ciudad «en la que mujeres y niñas se sientan seguras». 37 claveles homenajearon a las 37 mujeres asesinadas este año.

«No habrá democracia plena con violencia de género" - Foto: Manu Reino

La alcaldesa de Talavera, Tita García Élez, subrayó ayer como objetivo de su Gobierno «conseguir una ciudad en la que las mujeres y las niñas se sientan seguras frente a cualquier tipo de violencia machista». Una tarea de toda la sociedad, hombres y mujeres, para no permitir que a estas últimas se les siga asesinando, maltratando, insultando o agrediendo sexualmente, entre otras formas de violencia que se ejerce contra las mujeres por el mero hecho de serlo.

Recordando el último episodio ocurrido en Talavera, denunciado por la propia joven, la regidora talaverana ha reivindicado que «no tendremos una democracia plena, mientras quede una sola mujer sufriendo esta violencia; y es responsabilidad de todos y todas que nos consideramos demócratas, seguir luchando por conseguirlo».

Así lo expuso durante la celebración del acto institucional del 25-N, Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, que tuvo lugar en la plaza del Pan con la presencia de parte de la Corporación Municipal -a falta de Vox-, el subdelegado del Gobierno en la provincia, Carlos Ángel Devia, representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ciudadanía y miembros del Centro de la Mujer y del Consejo Local.

«No habrá democracia plena con violencia de género«No habrá democracia plena con violencia de género" - Foto: Manu ReinoPrecisamente fueron diferentes miembros del Consejo Local de la Mujer los que, junto a la alcaldesa, leyeron el manifiesto con el que la FEMP conmemora este día. En él, se pide un futuro en igualdad, reconocer la gravedad de la violencia contra las mujeres como un atentado a los derechos humanos, alertar sobre el aumento de los asesinatos machistas, la preocupación ante la violencia vicaria y el desamparo que sufren los huérfanos.

El acto, presentado por la periodista Maite Viedma, contó con la realización de un gran lazo morado en el centro de la plaza del Pan, mientras se guardaba un minuto de silencio como homenaje a las víctimas. Por ellas, por todas, pero especialmente por las 37 asesinadas este año a manos de sus parejas o exparejas, se colocaron el mismo número de claveles en un árbol morado que, de modo simbólico, representa la  esperanza e igualdad aún no lograda en otra «pandemia global», la violencia machista, que ha sufrido alguna vez en su vida 1 de cada 3 mujeres.