Santa Ana de Pusa denuncia los actos vandálicos de menores

J.M.
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El Ayuntamiento amenaza con sancionar a los padres para terminar con el vandalismo, el último el pasado fin de semana

Santa Ana de Pusa denuncia los actos vandálicos de menores

Los vecinos de Santa Ana de Pusa han visto como quedaron atrás hace casi un mes los problemas de calidad de abastecimiento de agua y como la presa que abastece a los pueblos de la zona está ahora mismo hasta arriba de capacidad. Además, se preparan para celebrar la fiesta más importante del año, la de San Sebastián, que se vivirá del 18 al 19 de enero. Sin embargo, los actos vandálicos desquician la convivencia del municipio. Tanto, que el Ayuntamiento se ha decidido a hacer públicos los contratiempos generados. «Estamos hasta el gorro», afirmaba ayer a este diario el alcalde, Serafín Diego. El derribo de dos contenedores de reciclaje colmó el vaso el pasado fin de semana.
«Existen ya numerosos destrozos cometidos a la propiedad pública como a la privada, causantes de ‘alarma’ entre los ciudadanos que frecuentemente se sienten indefensos ante los delincuentes», publicaba el Ayuntamiento de la comarca de la Jara en las redes sociales municipales.
Las roturas de farolas o de carteles informativos habían caldeado ya los ánimos de los vecinos tiempo atrás. El Ayuntamiento atribuye los hechos a algunos menores de edad en fechas festivas como las navideñas. «No tiene ningún sentido. Aquí no hay problemas políticos», afirma Serafín Diego tras el vuelco de contenedores en dos calles diferentes del municipio jareño.
El Ayuntamiento de Santa Ana de Pusa se ha decidido por primera vez a denunciar públicamente los actos vandálicos en un municipio que apenas llega a los 350 empadronados. Los contenedores quedaron volcados, pero no será necesaria la reposición. Los trabajadores municipales sí tuvieron que recoger la basura que había quedado esparcida.
«Dada la seriedad del asunto se procederá a sancionar a los padres de dichos menores, con el fin de terminar con los sucesos de destrozos cuyo valor económico no se pueden hacer cargo una y otra vez los vecinos afectados», dice el mensaje difundido para conocimiento de los vecinos por el Consistorio jareño. Y apostilla el texto apoyado por las fotografías de los contenedores de reciclaje volcados: «Necesitamos más civismo en nuestras calles, más respeto por los bienes comunes y ajenos y más comunicación-educación de los padres para con sus hijos».