Una EvAU con nervios extra

I.G.Villota
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Unos 2.000 alumnos arrancaron en Toledo las pruebas de accesoa la universidad con las normas especiales por la Covid-19. Entradas escalonadas, mascarilla, distancia y la incertidumbre por la situación excepcional sumaron nerviosismo antes del examen

Unos 2.000 alumnos arrancaron en Toledo las pruebas de acceso a la universidad con las normas especiales por la Covid-19. - Foto: Yolanda Lancha

Todo el que ha pasado por la Selectividad, ahora llamada EvAU, ha sentido nervios. Y también se ha dado cuenta, una vez pasado el trago, de que es más sencillo de lo que imaginaba. A esos nervios habituales se sumaron ayer los propios de enfrentarte a uno de los exámenes que marcan tu vida en medio de una pandemia mundial.
Con incertidumbre, con nervios extra, con muchas preguntas, con un protocolo que habían leído y releído en sus casas, tras meses de confinamiento y clases online, con mayor distanciamiento entre los alumnos, sin los abrazos previos para desear suerte, con mascarillas con gel hidroalcohólico y con el calor de julio. Eso es lo que se vivió ayer en el campus de la Fábrica de Armas de Toledo de la Universidad de Castilla-La Mancha, una de las dos sedes habilitadas para la EvAU junto al campus de Padilla.
Unos 2.000 alumnos arrancaron en Toledo las pruebas de acceso a la universidad con las  normas especiales por la Covid-19. Entradas escalonadas y división por varias puertas para evitar aglomeraciones, kit de higiene con mascarilla y las dudas de la situación excepcional sumaron nerviosismo antes del examen. Una vez dentro, el alumnado vio «fáciles» las pruebas al tener más opciones para elegir y se percató de que eso que les comentaban durante el curso, eso de ‘no es para tanto’, era verdad.
Así lo expresaron cuatro alumnas del instituto ‘Santísimo Cristo de la Sangre’, de la localidad toledana de Torrijos. Lo hicieron justo después de terminar el primer examen, el de Lengua y Literatura, que sirve para abrir la lata cada año.
Un texto periodístico y uno humanístico, Lorca, Luis Martín-Santos y los dialectos y las variedades socioculturales del español fueron algunos de los temas a elegir en este año excepcional. Unos temas que no pillaron por sorpresa a Gema, quien reconoce que llevaba bien preparada la asignatura, y que los nervios iniciales se fueron pasando a medida que se sentó en el pupitre y recibió el examen. «Este año teníamos más opciones, ha caído algo que me gusta y llevaba bien preparado y he salido muy contenta del examen», comentó.
Lo que sí ha cambiado fueron las horas antes del examen. Normalmente los estudiantes tienen que llegar con tiempo para la distribución por aulas. En esta ocasión lo han tenido que hacer un poco antes y con los accesos divididos varias puertas para evitar aglomeraciones.
Una vez dentro, la distancia entre pupitres, algo que suele ser habitual para evitar que se copie, se ha garantizado con espacios de 1,5 o 2 metros entre ellos. Así lo indicó el presidente del Tribunal Número 27 de la Fábrica de Armas, Pedro Jiménez, quien explicó que la Policía Local ayudó a garantizar la seguridad en los accesos.
La Junta también ha remado junto a la UCLM en la organización de esta EvAU. Lo ha hecho con la distribución de kit de higiene para los estudiantes con gel alcohólico, mascarilla y pañuelos de papel.
«La entrada ha sido bastante rápida y con normalidad, sin nada que destacar, y dentro igual», indicó Jiménez, minutos antes de arrancar el segundo examen de la jornada.
Las alumnas explicaron que la mascarilla es obligatoria en los desplazamientos y zonas comunes, pero que se la pudieron quitar para el examen, algo que agradecieron atendiendo al sofocante calor de ayer en Toledo. «Con la mascarilla es diferente pero nos han dejado quitárnosla en el examen y había bastante distancia de seguridad entre nosotros», comentó Laura.
Precisamente la mayor preocupación de Alejandra, otra estudiante, tenía que ver con las medidas excepcionales por la Covid-19 y saber qué iba a pasar, más que por el contenido de las pruebas. «Sabiendo cómo es todo prevemos que los siguientes días sean más relajados», dijo.
Sobre la preparación en casa, Gema reconoció que ha sido más complicado que con las clases presenciales habituales , pese a que el profesorado les ha dado «todas las facilidades» y formación online. «Soy consciente de que hay compañeros que no han tenido esa posibilidad», expresó.
Elsa reconoció, a toro pasado tras enfrentarse al primero de seis, que este ha sido «un examen más». «Creía que me iba a agobiar más».
Estas cuatro estudiantes, como el resto de alumnado, tienen por delante dos jornadas más de exámenes con medidas de seguridad y nervios, pero menos que los que pasaron ayer, primer día de la EvAU de la Covid-19.