Me la juego

Ana Nodal de Arce


Tragicomedia de Milagros Tolón

03/12/2020

Hace semanas dedicaba esta columna al tolonismo, una corriente de opinión que siguen acérrimos adeptos a la alcaldesa de Toledo que la defienden en redes sociales más allá de la razón, lo cual es lícito, mientras acosan y atacan con descalificaciones personales, las últimas homófobas, a quienes no comulgan con las ideas de la regidora. Y eso ya es de mal gusto y de una inadmisible falta de respeto, rozando lo delictivo. Pues bien, esta semana, la líder de este ‘movimiento’ se ha superado a sí misma y tras conocerse, en una magnífica exclusiva de este periódico, que los resultados del georradar desvelan que la parcela de Vega Baja en la que pretendía, con obcecación enfermiza, levantar el cuartel de la guardia civil esconde restos arqueológicos de gran valor, se ha puesto el mundo por montera y ha decidido, «por consenso», qué graciosa, que la Benemérita se traslade a la Peraleda. Y punto. Para darle más valor a ese despótico proyecto ha contado con dos aliados que han dejado las instituciones que representan a la altura del betún, los presidentes de la Real Fundación Toledo, Eduardo Sánchez Butragueño, y de la Real Academia de Bellas Artes, Jesús Carrobles.
Es bueno recordar que el propio Carrobles ha repetido que la Peraleda es una zona con valor patrimonial y arqueológico similar a Vega Baja y que forma parte del cono paisajístico de protección que arropa la declaración de Toledo como Patrimonio de la Humanidad. Si esto último no lo dijo él, lo añado yo. Respecto a  Sánchez Butragueño, nunca pensé que se prestara a una pantomima de tal calibre, máxime cuando la paralización de la construcción de 1.300 viviendas en Vega Baja, allá por 2006, tuvo en uno de sus antecesores, Gregorio Marañón, su principal adalid. Ni la Fundación ni la Academia han presentado informes que avalen los papeles de escuderos de Tolón que han representado sus respectivos responsables.
En este escenario, la regidora ha tratado de tapar su soberbia en Vega Baja con argumentos grotescos y ha vuelto a retomar la idea de arrasar Safont para convertirlo en recinto ferial, desoyendo la opinión de los vecinos, a quienes tiene amordazados desde que empezó una legislatura hace año y medio.
Espero que actúen la Junta, Page más bien porque su consejera parece guardar reminiscencias tolonistas, el ministerio de Cultura (¿hay ministro?), la Unesco y las instituciones precisas para frenar la deriva que ha tomado Toledo en un proyecto urbanístico que no augura nada bueno. El cuartel, tal como se proyectó hace años, en tiempos de Daniel Romero, debe ir a la zona de contacto, la Vega Baja y su entorno necesitan una total protección como paraje BIC y es preciso limitar las ansias depredadoras de la alcaldesa, que como siga así es capaz de construir sobre la Piedra del Rey Moro.
Agatha Christie dijo que las mejores ideas para los crímenes de sus novelas le habían surgido fregando platos. Me temo que a Milagros Tolón los mayores atentados contra el urbanismo se le hayan ocurrido inaugurando el Mercadona. La lucha sigue.