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Más de 8 millones de euros mueve la tauromaquia en Toledo

Dominguín
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El capítulo más importante es el que repercute en los criadores de animales bravos. La cantidad asciende a 2.500.000 euros. Sigue en importancia los honorarios de los toreros que parte de al menos 1.300.000 euros a repartir entre todos ellos

La producción de los festejos supone el 38% del coste total del evento. - Foto: Dominguín

Cuando cada temporada se pone en marcha, se activa un sector económico más en nuestra provincia. Todo ello al estar regulado y autorizado por la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, nos ha llevado a realizar un estudio pormenorizado del impacto económico del sector taurino en la provincia. Sólo se han tenido en cuenta los festejos taurinos, y no lo que lleva por ejemplo la cría de ganado y sus costes, los servicios que surten a un torero como son sastres o los mantenimientos de vehículos destinados a prestar servicios, por ejemplo.

El trabajo se basa en el festejo taurino en sí y el coste que le supone a un organizador, bien sea un empresario, una asociación o una entidad pública que tiene que llevar a cabo los gastos de estos eventos. No entramos en valorar la rentabilidad del espectáculo, que es diferente cuando lo lleva a cabo un Ayuntamiento o cuando lo dejan en manos particulares.  Se ha trabajado en el coste de cada uno de los servicios que supone un festejo y a aquellos sectores directos en los que recaen estos importes.

Antes hay que analizar el tipo de festejo a valorar, que son todos aquellos que se encuentran recogidos en las reglamentaciones, con las particularidades de que puede variar según el número de animales que se lidien, su edad, y los profesionales que en ellos actúen. A partir de ahí, hay unos costes prácticamente fijos que luego fluctúan según la característica del evento. 

Más de 8 millones de euros mueve la tauromaquia en ToledoMás de 8 millones de euros mueve la tauromaquia en ToledoEl estudio ha valorado cuales son los importes medios que se abonan por los siguientes conceptos: alquileres de plazas de toros portátiles, transporte de ganado, personal de servicios de la plaza, publicidad y su reparto, cuadras de caballos y arrastres, alquileres de bueyes, seguros de responsabilidad y accidentes, servicios médicos, veterinarios, arquitectos, tramitaciones de documentaciones, seguridad social y tasas oficiales.

El número de festejos que ha autorizado la Junta de Comunidades en Toledo han sido 422, de los cuales 300 han sido festejos populares y 122 festejos con profesionales. La valoración de los costes fijos de estos eventos multiplicados por el tipo de festejo en cada caso nos eleva una cifra en torno a los tres millones cien mil euros que se repartirían entre todos aquellos que participan de manera directa en la producción de un festejo taurino.

Ahora nos quedaría valorar el capítulo más abultado, el de la compra de ganado bravo, donde cada festejo es un mundo, donde se compran toros para corridas, pero también para las calles, y muchas veces a precios desorbitados. Se adquieren novilladas de ganaderías de renombre que superan el coste de ganaderías de un escalón inferior. Que las reses de los festejos populares se suelen utilizar para más de una ocasión durante el ciclo de festejos y así se produce un ahorro considerable. También en muchos pueblos, puede pasar de celebrar festejos desde 6 reses, pasando por 4 o dos, según el tipo de evento y el presupuesto. Una vez estudiado el mercado y el número y tipo de festejos, se destina a la adquisición de ganado en la provincia dos millones y medio de euros como mínimo. Es lógico sacar la conclusión que el precio de una corrida de toros de Toledo, no tiene nada que ver con el precio de otra en un pueblo de la provincia, así como el precio de un toro para las calles con seriedad y trapío, que la de un novillo de desecho. Por ello hemos marcado este umbral que puede sobrepasarse con creces.

El otro aspecto destacado es el de los profesionales que actúan en los festejos taurinos. Para ello se ha tenido en cuenta que todos los organizadores han de acogerse a la hora de liquidar a los trabajadores, al convenio colectivo taurino en vigor, el cual marca los emolumentos mínimos, según el número de animales a lidiar, la categoría del jefe de filas y la plaza de toros donde actúe. En los festejos populares, se contrata un director de lidia, que cobra 377 euros brutos, por lo que, al recoger los 300 festejos populares, nos da la cifra de 113.100 euros en sueldos para estos actuantes. Pero cuando se tratan de festejos de los denominados mayores, la cosa cambia. Va desde un novillero sin caballos que debe cobrar como mínimo 2.124 euros brutos en un pueblo a repartir entre todos los miembros de su cuadrilla y sus gastos, hasta los 19.185 euros mínimos de un matador de toros del grupo A en Toledo o los 10.716 euros de un matador del grupo C, en cualquier pueblo de la provincia. La combinación de honorarios, por el tipo y número de festejos nos eleva la cifra destinada a los profesionales a un mínimo de un millón trescientos mil euros a repartir entre todos ellos. 

Estos datos son dentro de la prudencia y del secreto profesional de las empresas, una estimación del coste mínimo que suponen organizar todos los eventos taurinos en la provincia, superando los siete millones de euros. Es lógico pensar que cuando actúa un matador de toros en la corrida del Corpus, sus emolumentos son muy superiores a los mínimos del convenio, pero aventurarse a contabilizar esas cantidades serían una osadía por nuestra parte.

A todo ello habría que añadirle el porcentaje recaudado de las entradas como IVA, que se ingresa a Hacienda, así como el capítulo de las retenciones a los profesionales que actúan. Para los estamentos públicos los festejos taurinos son una fuente importante de dinero que es difícil de cuantificar, pero si se suma el IVA del 10 por ciento recaudado, más las retenciones del 15% de los profesionales que se ingresan cada trimestre, más los ingresos a la Tesorería de la Seguridad Social y las tasas oficiales de los diferentes organismos, podríamos de estas hablando de cantidades superiores al millón cien mil euros.

A parte de estadísticas y datos, de número de festejos profesionales o populares, hay que analizar cuál es la repercusión económica que proporcionan los toros en las decenas de localidades de la tierra. Una vez que se anuncia un festejo taurino, ya se empiezan a reservar habitaciones de hoteles y hostales para las cuadrillas, pero si el tirón taquillero es importante puede que hasta aficionados ocupen estas camas de los alojamientos. Restaurantes y bares son otros de los grandes beneficiarios de los festejos, pues los días de toros se llenan de gente que acude y consumen desde un solo café a copiosas comidas, cenas y combinados entre la predisposición que se tiene con la fiesta a ello.

Se han repasado los sectores y empleos que económicamente sacan partido de lo que propiamente son los festejos taurinos en la provincia de Toledo en base a los 422 eventos autorizados, que mueven a miles de personas en nuestra tierra y que aparte de ser un pilar fundamental en muchas fiestas, lo es también como motor económico a tener en cuenta.