Nada particular

Jesús Morales


Siguen desangrándonos

02/06/2020

Antonio Luengo, responsable del Agua en el Gobierno de Murcia, declaró en la prensa de allá  más chulo que un ocho,  que cualquier informe que modifique  las normas que rigen el Tajo-Segura, informe realizado  por el CEDEX  (centro de estudio y experimentación de Obras Públicas) reclamado por la alcaldesa  de Talavera, sería un ataque sin precedentes a la agricultura del Levante; siguió  Luengo manifestando que si el Ministerio «se atreve»  -dijo «se atreve»- a cambiar las normas de explotación del   trasvase…,  patatín y patatán,  todo muy amenazante y pretencioso  como si tuviera  poder para hacer, deshacer y poner firme a todo el Ministerio de Transición Ecológica o como se llame. Estarán conmigo en que eso de amenazar al Ministerio es poderío, ni el chulángano  matón de la política española Pablo Iglesias, ha llegado a tal chulería.
El agua que se llevan es una cruz, pero los estragos que sufren  los cauces  de Tajo y Alberche  son por lo menos tan funestos como la misma falta de agua, sin caudal suficiente el cauce se trasforma en alcantarilla, albañal, charca pútrida de perfectas condiciones para la cría de millones y millones de mosquitos que «deleitan» las noches de quienes vivimos a orillas del Tajo. Aquí tragamos y callamos así nos merienden los mosquitos,  llegando el verano los mortecinos  y mugrientos restos de algo que fue agua que pasaba por Toledo y Talavera se convierten en charcas de agua pútrida,  mortecina y enferma. Más valdría a los murcianos poner sus granjas de cerdos en Murcia y no esparcirlas por toda España para contaminar la capa freática de todo el país.