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Javier Ruiz

LA FORTUNA CON SESO

Javier Ruiz


Jueves de Amor

14/04/2022

Hoy es Jueves Santo en Ucrania aunque Putin no lo sepa ni el patriarca de la Iglesia ortodoxa de Rusia. Pero hoy Jesús volverá a lavar los pies a los niños ucranianos bombardeados por la furia y el odio, se sentará a la mesa de una familia para partirles el pan y darles el vino. Y muy probablemente rece con ellos en la vigilia más larga de Getsemaní, que ahora es un olivo en Kiev. Los tanques son las cadenas de Pilatos y el Sanedrín, y Dios sufriente, Dios doliente, el único Dios humanamente imaginable se refugiará en la angustia de los hospitales sin luz. Es el único Dios que me interesa, el resto no tendría sentido ni hubiera dado lugar a la religión más universal sobre la faz de la tierra, el cristianismo.
Cristo significa 'ungido', procede del griego Xristós y los primeros seguidores representaron su figura a modo de pez -Ixcís nuevamente en griego, cuyo acróstico determina que es Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador-. Nunca nadie influyó ni determinó tanto la Historia como este Hombre hasta el punto de que el calendario comienza a contarse de nuevo. Y, curiosamente, existen pocos documentos históricos en torno a Él, si quitamos los Evangelios, escritos ya con evidente propósito apostolar. Solo Flavio Josefo y Tácito nos dan cuenta de un Nazareno que murió crucificado en un rincón del Imperio. Roma era por entonces el ensamble del universo, el orden absoluto, la perfección en la Tierra. Comunicaba una esquina con otra del imperio a través de las calzadas y civilizaba el mundo sobre la base de su derecho y costumbre. La aparición de este Hombre supuso que en apenas tres siglos, esa obra maestra de construcción que hizo Roma durante tanto tiempo pasara a depender directamente de sus postulados; primero a través de Constantino y su Edicto de Milán, después con Teodosio y su proclamación oficial religiosa. Jamás nadie consiguió tanto en tan poco tiempo.
Es cierto que el primer cristianismo trajo consigo una ola de pobreza solo comparable a cierto comunismo posterior. En realidad, los postulados económicos del Nazareno, basados en un grupo radical conocido como los ebionitas, son para echarse las manos a la cabeza. Así ocurrió; Europa se sumergió de lleno en el mayor período de escasez y hambruna que duró casi diez siglos, la Edad Media. Hasta que el comercio volvió a abrirse paso en las ciudades y posibilitó de nuevo el florecimiento y desarrollo económico. En esto, curiosamente, tuvo mucho que ver la Escuela de Salamanca y el revisionismo de los postulados económicos vigentes hasta entonces, explicando que la transacción y el comercio no eran absoluto pecado y que, a su vez, eran fuente de crecimiento y prosperidad para quienes menos tienen, los pobres. Sus teorías sobre la inflación y los precios siguen plenamente vigentes.
Sin embargo, la influencia de Jesús es determinante por el mensaje de amor que lleva a todas las partes del mundo. Ya podría yo tener todos los dones de la Tierra, que si no tengo amor soy como campana que suena o címbalo que retiñe, glosó San Pablo más tarde. Nietzsche llamó a Cristo superhombre y a Pablo de Tarso, autor de la moral de esclavos. En cambio, acabó loco en un sanatorio cuando se dio cuenta de que el eterno retorno era realmente la vuelta de la Cruz cada primavera; Wagner se lo dijo en Parsifal y rompió con él. Por eso soy cristiano o me considero como tal. Porque nadie como Él contribuyó a levantar obras más hermosas en el mundo, mientras que todos aquellos que intentaron sustituirlo, solo consiguieron el mal y el oprobio para el hombre. Feliz Jueves Santo.