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Vivir amenazado entre jeringuillas y prostitución

F. J. R.
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Un grupo de inquilinos legales de los 'Pisos Negros' desmiente a la Junta, niega arreglos por valor de 370.000 euros y vuelven a denunciar su pasividad ante los graves problemas de convivencia generados por los okupas

Vivir amenazado entre jeringuillas y prostitución

Vivir dignamente. Eso es lo que piden un grupo de inquilinos legales de las 148 viviendas de Gicaman en el número 8 de Río Yedra, los conocidos como 'Pisos Negros' del Polígono. Cansados de la situación que soportan día a día, y con miedo ante las represalias que pueda haber por parte de los okupas, estos vecinos han elaborado una carta con siete puntos que han hecho llegar a La Tribuna y en la que exponen su situación y responden a algunas afirmaciones lanzadas desde la Junta de Comunidades.

«Aquí hay problemas de convivencia muy graves. Vivimos con miedo, amenazados y entre la inmundicia... y ellos lo saben desde hace mucho tiempo. No han hecho nada. Es un abandono total», afirma un improvisado portavoz de estos vecinos, que quieren matizar que sus casas no son viviendas sociales, sino «de protección pública», por lo que piden una recalificación a régimen especial para poder pagar sus alquileres legales «a un precio razonable» y no a 430 euros como en la actualidad.

«En principio pagábamos 298 euros y de golpe nos lo subieron a 400 siendo todas familias con riesgo de exclusión», afirman. 

Vivir amenazado entre jeringuillas y prostituciónVivir amenazado entre jeringuillas y prostituciónAdemás de denunciar el precio «abusivo» de sus viviendas, se sorprenden ante las declaraciones de Fomento en las que se manifestaba haber realizado una inversión de 370.000 euros en arreglos en la urbanización. «Los 370.000 euros euros que se han dado para arreglos en estas viviendas, ¿dónde han ido a parar? Porque aquí lo que han hecho es pintar todos los portales y poner un trozo de césped de plástico en el parque que hay; si es que eso se puede llamar parque», denuncian estos vecinos que están cansados de vivir con miedo. 

«Solo pedimos ayuda y vivir dignamente», rubrican en su escrito de siete puntos, en el que recogen además muchos de los problemas que hay en la urbanización.

«Se habla mucho del tráfico de drogas, pero también hay prostitución en los pisos okupados. Las mujeres no pueden ir solas por aquí, ha habido hasta un intento de violación», señalan los vecinos sobre otra problemática de Río Yedra 8, pero sin perder de vista que la droga es lo que comenzó a romper la convivencia en los 'Pisos Negros'.

Vivir amenazado entre jeringuillas y prostituciónVivir amenazado entre jeringuillas y prostitución«Es inhumano encontrarse jeringuillas, papelinas y todo lo derivado de la droga», recogen en su escrito sobre una situación que se produce, principalmente, en la zona de los garajes.

Las puertas de acceso a la urbanización y las del garaje llevan «cinco años rotas», y eso favorece el tránsito de los que van a comprar droga. En los trasteros viven jóvenes que trapichean, llegando a ser identificados al menos una veintena de ellos por la Policía Nacional durante los registros en el edificio derivados de la investigación por el asesinato de un machetazo de un joven de 21 años en un parque cercano. Esos jóvenes son, en su mayoría, antiguos 'menas' (menores extranjeros no acompañados) que han cumplido ya la mayoría de edad.

En los cuartos de contadores, llenos de excrementos, se pueden ver perfectamente los enganches ilegales de luz, algo que, pese a todo «es un mal menor». Y es que, «es mucho peor que te intenten forzar la puerta de tu casa contigo dentro», explican frustrados. «Vamos a caer enfermos», reconocen los vecinos, que ya no pueden más con la tensión.

 

Escrito de los vecinos de Río Yedra 8 remitido a La Tribuna

1. Las viviendas de la calle Río Yedra 8 no son viviendas sociales, son viviendas de protección pública.

2. Los 370.000 euros euros que se han dado para arreglos en estas viviendas, ¿dónde han ido a parar? Porque aquí lo que han hecho es pintar todos los portales y poner un trozo de césped de plástico en el parque que hay; si es que eso se puede llamar parque. 

3. Llevamos más de cinco años con las puertas de la entrada y de garajes abiertas de par en par. Estamos cansados de avisar a Gicaman, que dice que para qué las van a arreglar si se van a volver a romper. Eso ha sido y es un coladero de todo lo que está pasando dentro de esta comunidad. 

4. Sin luces en el patio ni los rellanos, tenemos que entrar con linternas. Ni en los garajes hay luces. Todas las puertas de los garajes, contadores de luces, almacenes.. 

5. Hay gente viviendo en los trasteros, haciendo sus necesidades por los pasillos de los trasteros. Es inhumano encontrarse jeringuillas, papelinas y todo lo derivado de la droga. 

6. Como nos quedemos encerrados en los ascensores no funciona la alarma desde que nos robaron las antenas. Los extintores no funcionan, al igual que la alarma contra incendios. 

7. Como personas que somos queremos vivir simplemente sin miedo, sin tener a la policía aquí todos los días. Los vecinos con derecho legal a estar aquí parecemos así también delincuentes y somos personas normales y corrientes. Que se nos escuche y se nos ayude a vivir dignamente.