Triunfo internacional

J. M. Loeches
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Pineda con su gol y Ángel con su desborde desequilibran para el CD Torrijos un choque igualado ante el CD Azuqueca, que se quedó con uno menos tras el descanso

Triunfo internacional - Foto: Yolanda Redondo

Dentro de poco, el CD Torrijos habrá echado mano ya de la permanencia. Ganó al CD Azuqueca en un partido igualado en el San Francisco que empezó a ir cuesta abajo con la expulsión de Balles, en el minuto 62. A los de Fran Sánchez les sostuvieron la implicación de todos, las alas de Ángel y un gol de Pineda antes de cruzar el charco.
El conjunto rojiblanco fue fiel a sus inicios. Presionó bien la salida de balón del contrario y en menos de dos minutos, Ángel ya ganó la espalda a su par y se plantó dentro del área. Le falló el remate, demasiado cruzado. De todos modos, el encuentro no estaba ni de un lado ni de otro. Los jugadores estaban tan encima unos de otros que se cometieron demasiados errores en los pasos.
Con los minutos, fue el CD Azuqueca quien ganó terreno y empezó a entrar por los costados. Muy cerca del cuarto de hora, se pidió una posible infracción de Toni Lechuga, al coger el balón con las manos bastante apurado en el límite del área. El colegiado mandó seguir. El equipo de Alberto Parras estaba definitivamente mejor, aunque sin encontrar una fórmula ideal para llevar peligro. La atención rojiblanca en defensa se encontraba a un nivel alto.
Triunfo internacionalTriunfo internacional - Foto: Yolanda RedondoLe fallaron las salidas rápidas, sobre todo por el lado izquierdo, donde jugó Diego Prado. El talaverano pausó esos contragolpes porque no lo suyo no es ir al espacio y eso restó espectáculo en ataque. Todo lo contrario a lo de Ángel por la derecha. Hace muchas jornadas que tiene la batuta y el CD Torrijos por eso lo busca una y otra vez. De todos modos, a los de Fran Sánchez les costó un tiempo recuperar el terreno y a la media se empezó a quitar el corsé que le puso el rival.
Estuvo bien en tres cuartos, aunque faltó incisión. No pensaron lo mismo los espectadores del San Francisco cuando un balón en profundidad por la banda derecha se lo comió Néstor y dejó a Ángel en solitario ante Alan. El ‘11’ recortó y chutó con su pierna izquierda, pero el guardameta se hizo enorme para sacar el lanzamiento. Pero es que se volvió a lucir en el rechazo. Se la sacó a bocajarro a Borja Escoredo. Enorme, y no solo en sentido figurado. Esta primera parte se esfumó con un córner directo que despejó de nuevo la envergadura de Alan. ¿Qué quién lo lanzó? Ángel.
El descanso seguro que sirvió para apretar tuercas. Fran Sánchez le dio a la llave inglesa porque sus jugadores salieron con otra cara, más metidos y con verticalidad. Chumi tuvo todo a favor en una internada por el lado derecho, pero su remate, sin una intención clara, se marchó desviado. En ese mismo minuto, el 53, sí que se quedó el conjunto rojiblanco a punto de celebrar un gol porque otra vez Ángel penetró por su lado para poner el balón al área. Pedro Alonso entró con la cabeza y no marcó porque encogió el cuello.
El técnico de Escalona movió ficha con el cambio que muchos tenían en la cabeza, Pineda por Diego Prado. El CD Azuqueca asustó con un tiro de Balles que Toni Lechuga detuvo sin problemas. A partir de ahí, el partido se agitó en exceso. Primero se pidió un penalti a Chumi por derribo de Villada. Parecio. Y segundos después, Balles se fue a la ducha tras ver la roja directa por una patada a Pineda que se escuchó desde la grada.
La expulsión hizo crecerse durante unos momentos a los visitantes, que apretaron y metieron al Torrijos en su área. En cualquier caso, una falta peligrosa que agarró bien Toni Lechuga fue el germen del 1-0. Borja Escoredo corrió al balón largo y Pineda se desmarcó para empujar el pase del delantero de El Carpio. Mejor estreno imposible del internacional dominicano, que este lunes se marcha con la selección olímpica de su país.
Con un cuarto de hora por delante, Alberto Parras disparó todos los cartuchos que le quedaban con tres cambios de una tacada. Lo cierto es que el Azuqueca tuvo un porcentaje alto de posesión, aunque sin morder en absoluto. Luego fueron los locales los que perdonaron en demasía en acciones de superioridad. Y hasta el Azuqueca tuvo una para haberles amargado la tarde.