Policía Nacional registró tres agresiones médicas en Toledo

Á. de la Paz
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Policía Nacional registró tres agresiones médicas en Toledo - Foto: Ví­ctor Ballesteros

Las estadísticas de este cuerpo sólo incluyen a las dos grandes ciudades de la provincia. Los hechos se saldaron con cuatro víctimas, dos hombres y dos mujeres

La Policía Nacional registró tres agresiones a sanitarios durante 2018 en el territorio de su jurisdicción dentro de la provincia, que corresponde a las ciudades de Toledo y Talavera. De las tres acciones delictivas contabilizadas, una ocurrió en la capital regional y otras dos en la ciudad de la cerámica. Según la tipología del delito, hubo una agresión contra el orden público, otra contra la libertad y una más por lesiones. El comisario Javier Galván, interlocutor policial sanitario de la Policía Nacional, ofreció estos datos durante una charla con profesionales sanitarios celebrada en el  Hospital Virgen de la Salud de Toledo. La cifra de agresiones en Castilla-La Mancha ascendió hasta las 15, mientras que en el conjunto de la nación se acumularon un total de 298. La estadística no incluye aquellos hechos ocurridos en las localidades toledanas en las que la Guardia Civil ejerce su potestad. De los tres agresores de Toledo, dos eran mujeres.
Toledo lamentó cuatro víctimas (dos de los facultativos lo fueron en una única agresión), dos hombres y dos mujeres. Ese equilibrio por sexos se mantiene, con un leve patrón perjudicial para la mujer, cuando el foco se extiende a los territorios de la comunidad autónoma y el país. En Castilla-La Mancha se contabilizaron 16 víctimas en quince casos, siete entre varones y nueve para mujeres. Cuando el recuento incluyó al total del país, se recogieron un total de 322 víctimas: 144 varones y 178 féminas.
Además de desgranar los datos propios, Galván se refirió las estadísticas recogidas por la Organización Médica Colegial de España, cuyos datos certificaron cómo a lo largo de 2017 se produjeron 13 agresiones en Toledo, siendo lesiones el 33% de las mismas, amenazas el 22% e insultos el 45% restante. Como causas de esas agresiones en el ámbito de la región, se apuntan las discrepancias del paciente con la atención recibida (30%), el tiempo en ser atendido (23%) y el no recetar lo propuesto por el paciente (19%). Los datos extraídos de la memoria de los colegios demuestran que los centros de salud de titularidad pública son los principales focos de conflictividad, reuniendo en torno al 90% de los agresiones documentadas.
Galván celebró la caída en el número de agresiones, hurtos y robos con fuerza en los centros de salud. El descenso es visible tanto en la provincia como en la región y el conjunto de España. El comisario animó a los profesionales que sufran estas situaciones a hacerlas públicas. «Lo que no se denuncia, no existe», explicó el responsable policial. Desde el cuerpo recordaron la importancia de visibilizar las situaciones críticas que llegan a padecer los profesionales del sector para que la sociedad reaccione positivamente.
CAUSAS Y PREVENCIÓN. La Policía Nacional apunta a la inmediatez, la impaciencia, la exigencia, la mala actitud y los comportamientos incívicos como las causas que están detrás de buena parte de las agresiones que sufren los profesionales sanitarios en el desarrollo de su profesión. Durante el año pasado, este cuerpo realizó un centenar de reuniones (76 en centros sanitarios, 24 con organizaciones) y tres jornadas formativas en la región. Estos encuentros sirvieron para informar de los protocolos a contra para la prevención de la violencia o para la presentación de la denuncia cuando la agresión se ha consumado.
«Si sabéis que hay peligro, no atendáis hasta que no haya un refuerzo policial», explicó el comisario, en alusión a los casos más graves registrados. «No es una regla fija, no todas las situaciones son iguales», matizó. Galván conminó a médicos y enfermeros, especialmente a aquellos que acuden a servicios de urgencia lejos del centro de trabajo habitual, a reclamar personal de seguridad al lado cuando intuyen que hay peligro.
La presidenta del Colegio Oficial de Médicos de Toledo, Natividad Laín, exigió «tolerancia cero ante este tipo de situaciones» y detalló una reciente reunión con la Fiscalía de Toledo para coordinar esfuerzos en materia de seguridad durante la jornada laboral. «Convivimos con los agresores», dijo la doctora a sus colegas, quien celebró el «clima de colaboración beneficioso» entre policías y facultativos. Por su parte, Roberto Martín, presidente del Colegio Oficial de Enfermería de Toledo, se sumó a la petición de acuerdo entre policías y sanitarios en favor del correcto desempeño en el puesto de trabajo.