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Pasión bética en Talavera

Raquel Jiménez
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Miguel Martínez, Rocío Fernández y Pilar Pulido son forofos del club bético que tienen todo preparado para disfrutar en el Municipal El Prado de la Copa del Rey

Rocío, Mateo, Miguel y Pilar sobre el césped de El Prado. - Foto: Manu Reino

El Real Betis cuenta en Talavera con una parroquia muy numerosa. Los seguidores del club andaluz en la ciudad se sienten emocionados por ver al equipo de sus entretelas en el Municipal El Prado con motivo de la segunda eliminatoria de la Copa del Rey; ahora bien, por lo general, afirman que este jueves tendrán el corazón dividido entre los colores del CF Talavera y del Betis. La Tribuna ha hablado con tres de estos apasionados; son Miguel Martínez, Rocío Fernández y Pilar Pulido.

Solo decir que es conocido como 'Betis' indica bien a las claras su pasión con el club sevillano. Es Miguel Martínez, durante muchos cámara de televisión con la que ha cubierto las principales noticias de este país. Ha contagiado su pasión bética a toda sus familia, pues no en vano acudirán un total de 14 al partido de este jueves.

Cuenta que su afición por el Betis se remonta a «prácticamente desde que nací». Su padre, nacido en Granada, regentaba un bar en la Puerta de Cuartos, 'La Solera'; su progenitor era bético y en su establecimiento exhibía «fotos y escudos del Betis, y ahí nació mi pasión». A Miguel le empezaron a llamar 'Betis' cuando contaba con unos seis años de edad; él mismo narra que «me lo puso un cliente de 'La Solera'». Todo  surge con un Real Madrid-Betis que se saldó con goleada merengue: «Yo había insistido en los días previos al cliente de que iba a ganar el Betis; después del partido el cliente se mofaba de mí y yo, que era un crío, me llamaba diciendo '¿dónde esta el chiquitín del Betis?'. Betis, Betis, Betis y ahí me quedé con Betis».

A lo largo de los años ha pasado con el equipo bético por momentos de gloria, pero también de enorme tristeza, mientras contagiaba su locura bética a sus familiares. Recuerda, en este sentido, la eliminatoria con el Deportivo que se saldó con el descenso del conjunto sevillano. A ese choque «me fui con mi hijo Miguel hasta Sevilla en coche y vimos ese partido que perdió el Betis». Es decir, «la pasión se fue transmitiendo a toda la familia».

Y, entre los momentos alegre, asistió a la consecución de la Copa del Rey ante Osasuna en estadio Vicente Calderón. Es consciente de que «no contamos muchos triunfos, pero la verdad es que cuando llegan, los vivimos intensamente». Pero también, «no sufrimos cuando perdemos; el manque pierde lo tenemos muy asumido».

En el partido de este jueves en El Prado, afirma que «toda la familia vamos a ir con el Betis, sencillamente porque al CF Talavera no le conviene ganar porque está muy preocupado con su Liga». Por tanto, pide al conjunto blanquiazul que «deje al Betis que siga adelante ya que necesitamos un triunfo en algún sitio, en la Europa League o en la Copa del Rey»; y considera que «este año puede ser».

Atleta y bética. La atleta Rocío Fernández es bética hasta la médula y va inculcando a su hijo Mateo, de siete meses, esta pasión. Está encantada con la visita del Betis al Municipal El Prado: «Que venga a tu ciudad es un puntazo». Junto a esto, pone de relieve que esta visita del equipo de sus entretelas «me hace mucha ilusión porque quién se iba a imaginar que vendría un Primera División».

De todo modos, reconoce que de cara al jueves «tengo el corazón dividido porque vas siempre con el equipo de tu ciudad». Pero tiene muy claro que «gane quien gane, voy a disfrutar del partido».

Antes de dedicarse al atletismo, jugó durante años al fútbol. «Desde chiquitita siempre me ha gustado el fútbol». Al principio fue del Real Madrid porque era del equipo que más recuerdos le regalaban. Ahora bien, «cuando tuve un poco uso de razón, empecé a sentir simpatía por el Betis»; y, además, «como a mucha gente, me gustaba mucho Joaquín y terminó gustándome el Betis entero».

Mateo, su hijo, antes de nacer «le compré un body del Betis y tiene preparada su equipación». Entre sus recuerdos se encuentran «siete u ocho camisetas, pulseras, muñecos...». Y esta temporada se muestra encantada porque «vamos como un tiro».

Pilar Pulido reparte sus amores futboleros entre el CF Talavera y el Real Betis. Su pasión verdiblanca le viene de su hermana ya que «hace muchos años le gustaba Rafael Gordillo». Transmitió la afición por el club bético a los hijos de Pilar quien, finalmente, se hizo forofa del Betis, y ahora sus nietas siguen la tradición familiar. Confiesa sentirse «emocionada» con la visita de su Real Betis».

Tanta es su pasión por el Betis que lleva la ropa y las uñas verdes: «No tengo prendas de otro color que no sea el verde». Todo el mundo en Talavera conoce su coche, un Renault 7 de hace algo más de cuarenta años, con un gran escudo del Betis en el techo y, además, transformado con los colores verde y blanco tanto en el interior como en el exterior.

El día del partido de Copa del Rey «voy a tener el corazón emocionadísimo y me lo voy a pasar muy bien». Y es que «si gana el Talavera, menudo puntazo y qué bonito». Mientras que si vence el Betis «es lo normal».