Los Navalmorales controlará los vertidos industriales

J.M.
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El Ayuntamiento ultima una ordenanza que obligue a orujeras y almazaras a medir vertidos tras pagar casi 120.000 euros entre 2015 y 2018

Los Navalmorales controlará los vertidos industriales

Los Navalmorales encabeza la clasificación de los municipios más habitados de la comarca de la Jara con unos 2.600 empadronados. La industria vinculada al aceite de oliva ha hecho posible que esta localidad haya esquivado los notables desniveles de habitantes en la última década que han hecho tambalear a pueblos vecinos. Sin embargo, el Ayuntamiento se enfrenta anualmente a multas económicas  gruesas originadas por la actividad de estas empresas. El equipo de Gobierno ha decidido ahora atajar esta sangría y está a punto de aprobar una Ordenanza Reguladora de Vertidos de Aguas Residuales para identificar a los autores de esos desmanes.
La iniciativa del equipo de Gobierno municipal, que encontró la abstención del Partido Popular en el Pleno celebrado el pasado día 17 para la aprobación inicial, está justificada por las cuantiosas multas que ha afrontado el Ayuntamiento en los últimos años. Al respecto, entre los ejercicios de 2015 y 2018, recibió diferentes sanciones que conllevaron un desembolso de 118.642,72 euros. Solo en 2018, la cifra alcanzó los 76.137 euros, una cantidad muy notoria en una localidad con 1,5 millones de euros de presupuesto anual.
Así lo explicó ayer a este diario el alcalde de Los Navalmorales, Antonio Talavera, quien dejó claro que el Ayuntamiento toma esta decisión por el bien del pueblo y sin ánimo de perjudicar a la industria. «La ordenanza hará repercutir la sanción al infractor», explica el regidor.
En este sentido, el documento de la Ordenanza Reguladora de Vertidos de Aguas Residuales que será aprobado en el próximo Pleno municipal, aún sin convocar, obligará a las industrias a instalar medidas de control en las plantas, tales como la instalación de una arqueta con caudalímetro, equipo de sondas toma-muestras y registrador de corriente para el control de las aguas residuales.
«El fin de esta ordenanza es conseguir un medio ambiente más limpio y una justicia impositiva justa, estableciendo sanciones a los usuarios que sobrepasen los límites marcados en la ordenanza», detalla el Ayuntamiento de Los Navalmorales en el mensaje distribuido entre los vecinos de esta localidad jareña.
Los vertidos ilegales perjudican al arroyo de Los Navalmorales, que ha sufrido diferentes episodios de contaminación que quedaron registrados en la depuradora de la localidad. Por este motivo, la Confederación Hidrográfica del Tajo castigó, por ejemplo, en 2018 con esos más de 76.000 euros. La anterior Corporación litigó sin éxito por este capítulo. Y el Ayuntamiento jareño afrontará ahora el pago de esta sanción. Al menos, tiene el alivio de que el ejercicio de 2019 se ha cerrado sin castigo administrativo alguno.
un problema que colea. El enfado político con las industrias se remonta al menos hasta 2015. Por entonces, este diario publicó que la anterior Corporación municipal había reunido a las ocho almazaras, cooperativas y orujeras radicadas en la localidad para advertir de que el Consistorio iba a sancionar los derrames ilegales que matan a las bacterias de la depuradora. Por entonces, el Consistorio había tenido que afrontar sanciones que alcanzaban hasta los 100.000 euros.