Nada particular

Jesús Morales


Peligros del trasvase

He visto esta semana en un reportaje de la dos (sin repetir milagro, milagro) un magnífico documental sobre la desaparición del lago Baikal en Rusia; al parecer a algún mandamás soviético se le ocurrió la idea de convertir una zona del país en un importante foco del cultivo del algodón para lo que era necesario desviar un río. Y lo hicieron y el resultado se ha visto: la desecación de un gran lago al que también llamaban ‘mar’. Los guionistas del reportaje dijeron algo a propósito que viene al pelo, según escuché en el reportaje hay que tener muchísimo cuidado con desviar el cauce natural de los ríos, porque hacerlo puede traer  consecuencias tan catastróficas como las del lago Baikal; en todo caso jamás debería ser la opinión de un político la que prevaleciera ya que sabemos que ellos siempre van a su propio beneficio e interés, cuando en estos casos son los ingenieros, los ecologistas, los técnicos etc. quienes deben decidir; actualmente en sociedades de cierto nivel es impensable un trasvase como el Tajo Segura que en Europa es imposible a no ser  que repercuta en las carteras y dividendos de los promotores de la urbanización de toda la costa murciana que es al final para lo reclaman agua y más agua.
Tampoco estaría de más que ignorantes o interesados o las dos cosas a la vez como César Lumbreras, se enterasen de lo que hablan desde su púlpito de la Cope –nunca mejor dicho, sin posibilidad de réplica a sus dañinos panegíricos trasvasistas.
Lo cierto es que a fuerza de trasvases y de pasividad de las autoridades regionales o en este caso locales, el agua del Tajo se ha convertido en algo que todo el mundo reclama, los ribereños somos la casa de Tócamerroke; Ahora resulta que no son sólo las desviaciones al Levante y los trasvases al Segura lo que debe preocuparnos y sacarnos de nuestras casillas, ahora ocurre que son los manchegos, los de allá de la Mancha, quienes piden agua del Tajo para, según afirman, mejorar el paraje de sus Lagunas de Ruidera; mucho mejor harían en vigilar y denunciar la masificación y sobreexplotación de los muchos pozos tanto legales como ilegales que se han creado y que ponen en peligro la vida del humedal, pero en todo caso y no son sólo las explotaciones salvajes de los pozos lo que pone en peligro las lagunas de Ruidera, habrá que dejar que la naturaleza hable y actúe, que tan importante como las lagunas es la vida de los ribereños del Tajo y cubrir sus necesidades con el agua que pasa por su casa.  Las riberas del Tajo son más importantes que los chiringuitos veraniegos de Ruidera. Quizá no hayan sido los agricultores manchegos los responsables del peligro de las lagunas, tal vez es que ya han cumplido su misión en la vida y la ecología de aquella parte, nadie lo sabe, lo que ya está bien es que todo el mundo quiera hacer del Tajo un bálsamo de Fierabrás. Es la inacción y la dejadez de las autoridades tanto regionales como municipales la que está convirtiendo a nuestro río y a nosotros de rebote en la casa de Tocamerroke.
Hay que recordar una vez más que es imprescindible un gesto fuerte y definitivo para acabar con esta farfolla y además reclamar aunque haga los años que sean todas las compensaciones nunca entregadas. Lo repetiré siempre.