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«No estamos conformes con la gestión de Bienestar Social»

C.S.Rubio
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CCOO ha sido uno de los colectivos más críticos con la gestión de las residencias de mayores. A juicio de su secretario general, Paco de la Rosa, faltan camas públicas, falta información y, sobre todo, ha faltado mucho diálogo

"No estamos conformes con la gestión de Bienestar Social" - Foto: Javier Pozo

CCOO ha sido uno de los colectivos más críticos con la gestión de las residencias de mayores a lo largo de la pandemia. A juicio de su secretario general, Paco de la Rosa, faltan camas públicas, falta información y, sobre todo, ha faltado mucho diálogo. De momento es prudente y no reclama, como sí lo han hecho otros, dimisiones. No obstante, sí pide cuentas sobre qué se está haciendo en esta tercera ola y exige responsabilidades allí donde se hayan hecho mal las cosas. Un dato apoya sus palabras: «más del 40% de las víctimas del Covid son mayores que estaban en residencias».

Castilla-La Mancha está inmersa en la llamada ‘tercera ola’ del Covid. ¿Cómo lo ve CCOO?

La tercera ola lo que demuestra es que ni lo hicimos bien en el verano, ni lo hicimos bien en Navidad. Sé que la economía se va a resentir, pero soy de los que piensa que la vida tiene que estar por encima de los mercados.

Entiendo las críticas de algunos sectores económicos que lo están pasando mal, pero creo que decisiones como el confinamiento perimetral o el cierre de la hostelería y de los comercios de más de 300 metros cuadrados han sido acertadas. Si nos pusiéramos en la piel de las personas que han perdido a un ser querido, del que no han podido ni despedirse, entenderíamos que es necesario estar separados y evitar el contagio.

Por su palabras, es más partidario del modelo Page o Mañueco, que del modelo Ayuso.

Me sorprendió que hace unos días, en la primera manifestación que se celebró contra las restricciones, el presidente de la asociación de hosteleros de Albacete preguntara dónde están los sindicatos. Sinceramente, no termino de entender el cariz político que le han querido dar algunas asociaciones a esta cuestión.

Gracias al diálogo social -no solo de los sindicatos, sino también de la CEOE a la que creo que pertenecen-, en la peor pandemia que recordamos se han conseguido muchas cosas. Seguramente son insuficientes, pero 3,5 millones y medio de trabajadores han llegado a estar en un ERTE, ha habido exoneraciones en el pago de impuestos, exenciones en los pagos a la Seguridad Social, se ha creado un complemento de cese de actividad para los pequeños autónomos, que fundamentalmente es gente de la hostelería, el Gobierno de Page hasta la pasada semana había dado 140 millones, dedicados exclusivamente a estos sectores más castigados... Hasta donde yo sé, Ayuso no ha hecho nada de todo esto. A parte de que creo que la gestión sanitaria que se ha hecho en Castilla-La Mancha difiere mucho en materia de calidad con lo que se está haciendo en Madrid.

Decir que ‘yo prefiero el modelo Page’, ‘dónde están los sindicatos’ o que ‘el Gobierno de Castilla-La Mancha nos está arruinando’, me parece más un uso político de un sector, que una cuestión real, partiendo de la base de que soy el primer interesado en que todo esto acabe cuanto antes, pero nunca anteponiendo la economía a la vida o la salud.

En la primera ola CCOO fue muy crítica con la gestión de las residencias. ¿Se está haciendo mejor en esta segunda y tercera ola?

Últimamente en todas nuestras comparecencias públicas estamos reclamando una reunión urgente con la Consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, para estudiar la situación actual y tomar medidas de manera conjunta. Esta semana creo que tendremos esa reunión.

Sinceramente, creo que la gestión de la consejera no ha sido la más adecuada. Sobre todo, porque no se ha contado con los trabajadores de las residencias y no ha dado las explicaciones oportunas de todo lo ocurrido. Tampoco en la segunda y en la tercera ola.

Para mi desgracia, solo el 9% de las plazas residenciales de la región son públicas, lo que nos sitúa ante una situación en la que hay empresas privadas que no han podido hacer frente a una buena gestión del Covid.  Y han sido muchas las víctimas, más del 40% de las víctimas del Covid son mayores que estaban en residencias.

Se tendría que haber establecido un mecanismo de comunicación fluido y, al menos, haber oído las reivindicaciones de los trabajadores. Trabajadores que tienen miedo a perder su empleo y que, a la vez, han asumido muchos riesgos, han sido contagiados y contagiadores, y no han tenido medios.

Por otro lado, el pasado miércoles la consejera anunció la constitución de una mesa de diálogo civil y nos sorprende mucho que para hablar de las condiciones de las personas con más necesidades no estén los agentes sociales. Está el Tercer Sector, que es importante, pero no están los representantes empresariales ni de los trabajadores. Vamos a reclamar también que en esa mesa, en la que se habla de las condiciones de vida de las personas, estemos los legítimos representantes de los ciudadanos que, hasta donde yo sé y por lo que dice la Constitución, somos las asociaciones empresariales más  representativas y los sindicatos.

No, no estamos demasiado conformes con la gestión de Aurelia en todo esto.

Algunos partidos y sindicatos han pedido la dimisión de la consejera, ¿CCOO comparte esta petición?

Lo que tiene que hacer es darnos explicaciones. Explicaciones de lo que ha sido la gestión, que no ha sido ni mucho menos la mejor de la gestiones, pero sobre todo de qué podemos esperar  en los próximos meses, porque ni se ha terminado la pandemia, ni se han acabado los problemas. Luego veremos qué pasa al final.

Nos preocupa la gestión del día a día de esta tercera ola. ¿Qué va a pasar con las residencias que lo han hecho mal y tienen un montón de plazas concertadas? ¿Qué tipo de responsabilidad van a asumir? Hay muchas cuestiones encima de la mesa, esto no puede pasarse como si nada hubiera ocurrido. Han sido miles los castellano-manchegos que han perdido la vida y no sabemos si podía haber sido de otra manera.

En la región hay ya más de 190.000 parados. ¿Qué cifras manejaremos verano? ¿Se superará los 200.000?

No quiero ser agorero, pero tenemos que estar preparados para el peor escenario.

¿Cuál sería?

El peor escenario sería superar el 25% de paro en Castilla-La Mancha. Hay que pensar que todavía hay muchos miles de trabajadores en ERTE.

Hoy no toca el intentar salvarme yo, de esto tenemos que salir todos juntos. Es posible que muchas empresas caigan, pero hay que tratar que sean las menos posibles, buscar fórmulas para fomentar el crecimiento de otras nuevas y dar formación a los trabajadores que se queden descolgados.

Tras esta crisis el mundo va a cambiar de una manera definitiva y tenemos que aprovechar la situación para transitar a un nuevo modelo de relaciones laborales, de sistemas de producción y, sobre todo, de generación de energía. No podemos seguir pensando que las energías fósiles van a seguir siendo los motores de la economía mundial en el futuro. Los años postpandemia serán cruciales. En función de lo que pongamos encima de la mesa serán mejores o peores.

Me preocupa mucho que alguien pretenda pasar por encima de los trabajadores o de situarlos fuera del centro de interés. Me preocupa que el sistema rider o el de plataformas, o que ese mal entendido teletrabajo, convierta a los trabajadores en seudo esclavos y que la conciliación no sea una realidad. Y me preocupa que las mujeres vuelvan a ser las víctimas de la crisis, que al final nos atrevamos a decirles que les estamos haciendo un favor diciendo que van a compatibilizar la atención de sus hijos con el trabajo. O que, en el peor de los casos, directamente sean expulsadas del mercado de trabajo.

El teletrabajo o el trabajo a distancia no es conciliación. Conciliación es que una persona, no tiene que ser una mujer, tenga tiempo suficiente para atender a sus seres queridos, que pueda vivir y que pueda compatilbilizarlo todo con su trabajo. Conciliar no es hacer dos cosas a las vez, lo que tenemos que intentar es que hagamos una cosa detrás de otra.

Espero que los Gobiernos sean sensibles. Si no lo son, los sindicatos estamos llamados a salir a la calle para reclamar una salida de la crisis lo más social posible.

Va a llegar una inyección importante de fondos europeos. ¿Dónde se tienen que gastar?

No sé si alguien se ha pensado que estos fondos europeos son el Plan Marshall. Hay gente que piensa que esto va a servir para todo, pero la UE nos marca en qué espacios va a venir y para qué. Eso sí, si lo hacemos mal, terminará pasando el coche de largo, como en la película de Berlanga.

No hay que jugar -lo digo a nivel nacional- a ver quién es el más listo de la clase. Hay que valorar junto con el Estado las necesidades de cada comunidad autónoma y hay  centrarse en los ejes que marca la propia UE.

Hay que evitar lobbies empresariales que pretendan financiar sus proyectos previos al Covid con fondos europeos. Lo que tenemos que hacer es crear autopistas que sirvan para que las empresas de este país, que en un 99% son micro, tengan posibilidades de recuperación.

No podemos pensar que las empresas del Ibex 35 y unas cuantas más nos van a sacar de esto. Grandes empresas que no suelen ser especialmente solidarias con la nación. ¡Ya me hubiera gustado que alguna de las grandes eléctricas, que seguro que recibirán ayudas, hubiera tenido el pequeño detalle de bajar la factura de la luz para todos aquellos que lo están pasando mal! Estoy por escuchar algún gesto de alguna de estas grandes empresas, que a pesar de las crisis siguen lanzando beneficios.

Estos fondos no tienen que ser solo para esas empresas privilegiadas, tienen que gestionarse muy bien para llegar a todos sitios, y eso se tiene que hacer con mucho diálogo, inteligencia, visión social y pensar en los ciudadanos, no solo en la economía.

Hace unos días habló de la próxima creación de una ‘casa para el diálogo’ en la región. ¿Para cuándo? ¿Se recuperará el modelo del Consejo Económico y Social (CES)?

Esta es una reivindicación que llevamos haciendo desde que Cospedal cerró no solo el CES, sino todos los espacios de diálogo, entendimiento y acuerdo. Hemos ido restaurando con el Gobierno de García-Page el diálogo, pero aún no los mecanismos para potenciarlo. Hablamos de una casa común, de un sitio incluso físico, donde la Administración, los empresarios y los trabajadores pudiéramos, como nos pide la ley, ayudar a desarrollar la economía y la sociedad de Castilla-La Mancha.

Hemos conseguido que dentro de Ley de Participación Ciudadana se incluya el Consejo de Diálogo Social, que está prácticamente a punto de ver luz y que estará conformado por CCOO, UGT, la Cecam y el Gobierno. Y no porque tengamos nada en contra del resto de agentes que intervienen en la sociedad, sino porque nosotros tenemos una representación que nos legitima para desarrollar esto y, a partir de ahí, cruzarnos con toda la sociedad articulada e intentar que el Gobierno no sea un despotismo ilustrado. Queremos ser corresponsales de lo que se haga.

Precisamente algunas centrales sindicales sectoriales critican ese ‘buen rollo’ de CCOO y UGT con la patronal y el Gobierno regional.

El ‘buen rollo’ creo es un buen síntoma. Difícilmente se pueden hacer cosas cuando no hay voluntad.

A las centrales sindicales que critican esto, simplemente les invito a ganar las elecciones sindicales. Esa es la vía para ser sindicato más representativo. Nosotros en Castilla-La Mancha tenemos el 45% de los representantes, después está UGT y a mucha distancia los otros sindicatos, que no alcanzan el 7%. Son necesarios y trabajamos juntos en las mesas sectoriales, pero tienen que entender que  CCOO gana las elecciones sindicales con mucha distancia con respecto al resto.

¿Para cuándo el Congreso regional?

Será el 17 y 18 de junio, si la pandemia lo permite y en el formato que garantice una seguridad absoluta. He dado el paso de anunciar ya mi candidatura porque me siento con ganas de seguir. Este es el trabajo más bonito del mundo: intentar mejorar las condiciones de vida y de trabajo de las personas. Es mucha responsabilidad, pero el esfuerzo compensa.

Finalizados estos cuatro años quedan cosas por hacer. He hablado con los responsables de la organización y me he atrevido a decir que sigo porque he visto un consenso importante.

El líder de CCOO de Valencia ha tenido que dimitir por saltarse el turno de vacuna.

Ha cometido un error sin ánimo de hacerlo. Es sanitario y aparecía para ser vacunado porque había solicitado su incorporación parcial por el Covid. No midió que era el secretario general de CCOO. Creo que un secretario general tiene que vacunarse el último, como el capitán del barco. Ha sido honesto y no actuó de mala fe, pero se ha equivocado y tiene que dimitir. Hay que ser coherente.