Entre Encinas

Pilar Gil Adrados


Seguridad y Defensa

21/01/2021

Quieres creer que no, pero, a veces, parece que algunos siguen aferrados a viejas concepciones sobre el ejército más propias del Antiguo Régimen, al sembrar dudas sobre su dependencia o interpretar que el gasto en defensa supone intenciones beligerantes, poco pacíficas y menos dialogantes, que a la noción apropiada sobre esta institución de un Estado social y democrático de derecho que sirve a la política de defensa.
La dirección de la política de defensa es del Gobierno, pero son las Cortes Generales quienes aprueban las leyes relativas a la Defensa, los créditos correspondientes y las que ejercen el control de la acción del Gobierno en esta materia. Política de defensa que tiene como fin proteger a la sociedad, así como a los principios, valores e instituciones que se consagran en nuestra Constitución. También, por supuesto, garantizar la independencia e integridad territorial de España y contribuir a la preservación de la paz y seguridad internacionales bajo los compromisos contraídos por el Reino de España.
La defensa tradicionalmente se considera a la acción y efecto de defender y lo que al Estado respecta conllevaría las acciones, las armas y los instrumentos para hacer frente a un peligro concreto. No obstante, en la actualidad hay una diferencia clara entre defensa y seguridad. Al haberse desdibujado los escenarios de conflicto y de confrontación directa, la seguridad se ha impuesto a la defensa propiamente dicha, puesto que las amenazas o peligros, cada vez más numerosos e imprevistos, no suelen estar bien definidos y, por tanto, frente a la incertidumbre y la imprecisión se opera con estrategias de seguridad. Basadas en el análisis del riesgo se adecuan, con el fin de proteger al Estado a las personas y sus bienes que es su objetivo, a medida que se tiene más y mejor información sobre el riesgo que supone el peligro. Por eso, no solo es defensa convencional referida al componente armado, ya que el ejército se mantiene operativo sobre todo por su efecto disuasorio ante posibles agresiones.
Tanto la borrasca Filomena como la pandemia de la Covid-19 están siendo situaciones de amenaza para nuestro país que han movilizado a las Fuerzas Armadas para luchar y controlar sus riesgos, siendo una oportunidad más para que seamos conscientes de su labor. En Toledo ha sido una bendición escuchar bajo la ventana el ruido de sus camiones, de los picos sobre el hielo y de las palas apartando nieve. Con la Operación Balmis han facilitado la desinfección de infraestructuras críticas, servicios públicos esenciales e instalaciones sanitarias y de dependencia.
Los cuerpos castrenses componen equipos de investigadores y especialistas en variadas disciplinas que afrontan con éxito operaciones en España y en el extranjero. Por ejemplo, el Cuerpo de Veterinaria Militar, que ha celebrado su 175 aniversario, se ocupa, además de sus funciones propias de seguridad alimentaria y salud pública, de mejorar las condiciones de las cabañas ganaderas durante las actividades CIMIC (cívico-militares) en operaciones de la ONU en zonas en conflicto. Así, ayudando a la economía y al bienestar de la población local también se trabaja por la paz.