Un 'bis' con nombre de mujer

Agencias
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Entregada ante su público, Lisette Oropesa es la primera voz femenina en repetir una pieza en el Teatro Real

La intérprete, durante una de las escenas de ‘La traviata’. - Foto: Javier del Real

La norteamericana Lisette Oropesa se convirtió el pasado martes por la noche en la primera mujer que hace un bis en el Teatro Real, repitiendo la segunda parte del aria Addio del passato de La Traviata, y entra así en el exclusivo club en el que solo están el mexicano Javier Camarena y el italiano Leo Nucci.
Oropesa (Nueva Orleans, 1983), que había sido muy aplaudida tras cada una de sus intervenciones, culminó su interpretación de Addio el passato con el público en pie reclamando una repetición del aria que acababa de cantar, a lo que ella accedió.
La norteamericana se alternó con otras cuatro Violettas en esta producción del Real, estrenada el pasado 1 de julio y que concluyó anoche tras 27 representaciones.
Ya el día 25, la primera de sus cuatro funciones en este montaje, varios aficionados repartieron un papel en el que decían «somos seguidores de Lisette, vamos a pedir un bis en el aria Addio del passato del tercer acto porque Lisette se lo merece»,  aunque en aquella ocasión no se produjo.
Esta ha sido la primera repetición en solitario de Oropesa en el Real aunque ya participó en uno en 2018, cuando repitió el sexteto de Lucia di Lammermoor, acompañada de los restantes solistas que interpretaban la ópera, entre ellos Camarena. Leo Nucci fue el primer artista en hacer una doble interpretación de una pieza en el Real de Madrid durante una ópera. Fue en 2009 en Rigoletto con Sí, vendetta, tremenda vendetta, una proeza que repitió con el mismo título en 2015.
En 2014, Javier Camarena repitió el aria A mes amis de La fille du régiment, participó en 2018 en el sexteto de Lucia di Lammermor y volvió a hacer un bis en 2019 con el aria Una furtiva lagrima de L’elisir d’amore.
 «Al oír la reacción del público vi que era imposible evitarlo. Me tuve que arrodillar para poder cantarlo y por agradecimiento», explicó ayer la artista, todavía muy emocionada por el momento.
«Me he levantado tarde porque anoche no me podía dormir. Cuando salí del teatro ya había un montón de historias en internet y se las mandé a mi madre y hablé con mi abuela y con mi agente. Hice un Instagram live para agradecer al público lo que habían hecho... En fin, que no podía dormir», rememora feliz la artista, nacida en Nueva Orleans y con nacionalidad estadounidense y española.
«La verdad es que no se quienes son  (los seguidores que pidieron el bis el día 25) pero vi la hojita porque me la dieron el día del debut pero esa noche, cuando llegamos a Addio del passato, no hubo tanto aplauso y yo no quería forzarlo», relataba.
Sin embargo anoche, recuerda, «fue imposible evitarlo porque la gente estaba en pie. Yo me callé y me quedé acostada, miré un poco y vi a la gente gritando y no sabía qué hacer. Miré al director como preguntando y luego me bajé de la cama y me puse de rodillas para poder seguir cantando y de agradecimiento».
No sabe a ciencia cierta por qué los fans que pidieron repetir el aria final, y no en Sempre libera, otra de las piezas más difíciles de la ópera. «Supongo que pensarían que ya había pasado todo y que era el momento de agradecer pero a lo mejor yo hubiera elegido Sempre libera».
«Anoche me salió bien y yo nada más que quiero cantar en la manera en la que se siente y está el personaje, que está muriéndose, no mucho pero sí suficiente», bromea la artista.
Tras el primer bis en solitario de su vida, sus planes son quedarse hasta diciembre en Europa porque en Estados Unidos «las cosas no están muy bien» y grabar a partir del 4 de agosto su primer disco.