«En EEUU, el arzobispo se encausaría por ocultar pederastas»

A.D.M.
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Duras declaraciones de Fernando Barredo de Valenzuela por las críticas a su instalación artística de la iglesia de San Vicente, que podría convertir en una propuesta itinerante

«En EEUU, el arzobispo se encausaría por ocultar pederastas» - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

Fernando Barredo de Valenzuela, responsable de la instalación artística ‘Pederoclastia’, instalada en la iglesia de San Vicente, sede del Círculo de Arte, hasta el próximo 15 de agosto, afirma que el arzobispo de Toledo «se retrata a sí mismo» con sus recientes comentarios sobre una propuesta «que no es un ataque hacia la religión católica, ni hacia los obispos», sino hacia una «ingente caterva de degenerados que llevan violando niños durante decenios en absoluta impunidad, en una España abducida y sometida a una Iglesia que se ha convertido en lo que jamás quiso Cristo que se convirtiera».
Según el polémico artista, catedrático de Enseñanza Secundaria en el IES Sefarad y profesor asociado en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense, las declaraciones del arzobispo Rodríguez Plaza criticando su denuncia sobre la pederastia dentro de la Iglesia «son lo que cabe esperar de un encubridor como él, que cuando fue obispo de Salamanca estuvo durante diez años encubriendo violaciones de niños, según demostró fehacientemente el periódico Diario16». Para Barredo de Valenzuela, de hecho, «en Estados Unidos se está encausando judicialmente a los obispos que han ocultado casos de pederastia, mientras que aquí, en España, campan a sus anchas».
En nuestro país, según el creador de ‘Pederoclastia’, «el clero sigue ocultando a la justicia la lista de casos que ellos mismos han abierto como proceso canónico interno, que no serán ni la tercera parte de los casos que se tendrían que hacer denunciado». Barredo de Valenzuela opina que «ya que no denuncian a las autoridades tremendos crímenes que destrozan vidas enteras, que son violaciones de niños, lo menos que podían hacer es declarar los que ellos mismos reconocen a nivel interno».
El polémico creador, que en el año 2007, siendo presidente del Círculo de Arte, autorizó la celebración del primer Concilio Ateo, organizado por la Federación Internacional de Ateos dentro de la antigua iglesia de San Vicente -celebración que se saldó con un intento de atentado con un artefacto explosivo que tuvieron que desactivar los TEDAX-, asegura que «a mí no me van a callar». Ni siquiera los rumores de que «cierta asociación de abogados cristianos está preparando una demanda. Será una más de las que han perdido, porque hacen el ridículo en los juzgados. Que inviertan tiempo en demandarme quienes son incapaces de reaccionar ante la violación de niños, católicos, tiene su lectura: que cada uno saque sus propias conclusiones».
La polémica parece no haber hecho más que empezar, ya que Barredo de Valenzuela «está pensando» convertir su instalación artística en itinerante. «Me han llegado varias propuestas», manifestó, consciente de que se trata de «un tema gravísimo, por el que España está quedando mal delante del mundo».
Asegura que las críticas a su instalación -la representación de un degenerado obispo con seis brazos, alrededor de los cuales hay desnudos niños de distintas edades- han sido «favorables en un ochenta por ciento». Por el contrario, «esperaba mucha más reacción contraria, que ha habido por parte del clero y de Vox, que son prácticamente lo mismo». También afirma haber recibido «alguna recomendación de que tenga cuidado por enfrentarme al poder», algo que según el artista «no tiene que ver con la Iglesia de Cristo, pues un buen cristiano antes se solidariza con el dolor de los de abajo -los miles de víctimas de abusos por parte de la Iglesia en el mundo- que con el poder de los de arriba».