«Que Toledo sea menos que Talavera o Guadalajara, me duele»

C.M
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Claudia Aonso, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Toledo, asegura no entender la razón por la que en Toledo no se han tomado medidas ejecutadas por «ayuntamientos con menor capacidad presupuesta e incluso con menores recursos»

«Que Toledo sea menos que Talavera o Guadajara, me duele» - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

Consciente de que  es «absurdo pensar que lo que de antes va a solucionar la situación en la que ahora estamos», la portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento consideró que «este es el momento para que todos nos sentemos para alcanzar acuerdos». Sobre todo, apuntó Claudia Alonso porque «los ayuntamientos no tenemos ningún tipo de horizonte electoral», por lo que «nadie tiene que estar jugando a hacer números porque hasta dentro de tres años no toca que la gente evalúe a los políticos». Así, y aludiendo a este suerte de «balsa de tranquilidad», asegura no entender la cerrazón de una alcaldesa que «ha paralizado directamente la gestión de la ciudad».
Apunta que el PSOE «cortó la relación política y dejó de escuchar al resto de los partidos. ¿Qué pasó?
Cuando llegó la crisis de la Covid-19 todos los grupos políticos teníamos muy claro que lo primero era salvaguardar la seguridad pública cerrando espacios y protegiendo a la población. Eso se hizo y, al principio la ciudad de Toledo dio un buen ejemplo de que tenía que ser una gestión en tiempos de crisis desde la unidad.
El problema fue cuando empezamos a pedir cierto tipo de datos, relativos al numero de fallecidos y a la petición del luto, y a partir de ahí cambió todo. Otros ayuntamientos empezaron a tomar decisiones, con respecto, por ejemplo, a la tasa de las terrazas que todavía nadie entiende se sigan cobrando, y nosotros solicitamos ese tipo de propuestas. Ahí fue cuando el PSOE cortó la relación política y dejó de escuchar al resto de partidos, no sólo al PP.
Y presentaron un documento con más de 50 medidas de acción.
Sí, medidas orientadas a ayudar a las personas que lo están pasando mal, bonificaciones en impuestos, eliminaciones de tasas, líneas de subvenciones directas a pequeños empresarios, posibilidad de modificar los impuestos, apuestas necesarias, pero ahí la gestión del Ayuntamiento se paralizó.
¿Por qué, en su opinión, se paralizó?
Me duele ver a ayuntamientos con menor capacidad presupuesta y con menos recursos que el nuestro, que lo están haciendo. Ayuntamientos, que no están gobernados por el PP, como el de Talavera que ha bonificado las cuotas de IBI o que ha eliminado las tasas de las terrazas; o el de Guadalajara que ha aprobado las subvenciones a empresas. En ningún momento vamos a valorar la gestión del Ayuntamiento porque esta es una crisis sin precedentes, pero sí comparo la gestión de otros ayuntamientos de similares características y de algunos con menos capacidad que la nuestra.
Mientras en otros ayuntamientos han tomado medidas para ayudar a los vecinos, aquí no se ha tomado ninguna. Algunas pequeñas que, en ocasiones, eran las que proponíamos nosotros -y me alegra de que las copien-, pero es muy duro pensar que la ciudad está sumida en una gran crisis que puede lastrarnos durante décadas por la inacción del Ayuntamiento. Porque hay capacidad económica y porque tenemos que hacerlo, el dinero de los toledanos está para ayudar a los toledanos, y es obligación devolverlos el esfuerzos realizado durante años.
Ante esta comparación, ¿a qué se debe la «inacción» del equipo de Gobierno?
Creo que es por una falta de capacidad en gestión, la situación económica no es mala a pesar de que, evidentemente, la crisis ha generado unos gastos que, por cierto, no se nos han concretado. Pero está claro que ha habido un incremento de gastos en servicios sociales que, por cierto, son muy bienvenidos. Pero es la falta de liderazgo político, una crisis como esta necesita de líderes políticos que estén donde deben estar, y cuando una persona en lo único que piensa es que esto es algo temporal sin ser consciente de que ahora estamos sumidos en una crisis económica y social grave, es no ser consciente de que el coronavirus lo ha cambiado todo, y no ser consciente de que lo que toca es liderar la ciudad para lo que los ciudadanos necesitan.
No es el momento de plantear fiestas infantiles u homenajes multitudinarios, toca ayudar. A los ciudadanos que están en ERTE y que, algunos, pasarán a ERES, a los comercios que no han podido levantar el cierre de sus negocios, a las pequeñas tiendas, esa es la realidad. Lo otro es querer obviar lo está pasando, porque Toledo se volverá a levantar pero hay que trabajarlo desde el liderazgo político, no el personal. Siguen realizando anuncios creyendo que seguir haciendo lo que se venía haciendo va a servir, y ahora estamos en otro momento.

Se ha referido a la labor realizada por todos los grupos de oposición. ¿Hubiera renunciado a algunas de sus propuestas para lograr una acuerdo?
Es verdad, no sólo el PP ha realizado propuestas, todos los grupos políticos lo han hecho, y creo que algunas -de partidos políticos ideológicamente antagónicos al mío-, son perfectamente asumibles por todos. Nos hemos puesto a trabajar en lo que importa, ha dado igual de las siglas porque hemos tenido claro que había que tomar medidas; todos menos el PSOE y la alcaldesa, que es quien debe tomar decisiones.
Nuestro documento de medidas estaba abierto para acordarlo con todos los portavoces, y no me hubiera dolido en prenda tener que renunciar o renegociar las 50 si eso suponía que podíamos aprobar 30 buenas iniciativas.
Entonces, ¿ahora qué?.
Ahora hay que intentar a que la gente pueda volver a abrir sus negocios ayudándolos porque, al final, lo que crean es riqueza para la ciudad. Hay que evitar el retardo porque eso puede derivar en un lastre que pueden propiciar que la crisis dure décadas.
Toledo es una ciudad turística, y eso condiciona mucho incluso la estructura económica de la ciudad y el cómo está organizada, tenemos servicios determinados porque tenemos un flujo determinado de visitantes, y vamos  a tardar mucho en recibirlos. Por ello habrá que ayudar a que el sector turístico de la ciudad esté preparado cuando vuelvan esos turistas, para que sepan que pueden venir primero a un destino seguro, y segundo a una ciudad que puede ponerse en marcha sin problemas.
El Ayuntamiento, desde luego, asegura que hay dinero para hacer frente a esta crisis.
El dinero de los toledanos se tiene que emplear en eso, vía impuestos, tasas, ayudas directas como están haciendo otros ayuntamientos. Me agrada ver como ayuntamientos como Albacete o Talavera están llegando a acuerdos porque aquí no se han querido sentar. Y es un pequeño toque de soberbia pensar que esto se  va a solucionar por un único partido, o que sólo lo va a solucionar un Gobierno, en Toledo se necesita el consenso del resto de partidos porque esto es una cuestión de toda la ciudad.
Y de todas las áreas, desde el PP no se cansan de reclamar la búsqueda de soluciones para los problemas «eternos» de la ciudad.
Por su puesto, antes de la pandemia había problemas estructurales que necesitaban del acuerdo de todos -planeamiento urbanístico, movilidad, infraestructuras o patrimonio-y siempre he pensado que sólo podremos construir un modelo de ciudad si lo hacemos entre todos. Y ahora lo que se ha puesto en evidencia es que todas esa carencias estructurales, que no se han querido solucionar en estos 13 años por el Partido Socialista, van a lastrar un poco más que la ciudad retorne su marcha cuanto antes.
¿Cuáles son sus prioridades a la hora de actuar?
El hecho de que no haya un planeamiento urbanístico significa que no se pueden ofrecer distintos tipos de vivienda para que las personas no tengan que irse a residir a municipios más cercanos. El que podamos desarrollar núcleos urbanos con armonía dentro de la ciudad que, por ejemplo, mejore los servicios. Si se compacta la ciudad se mejora la eficiencia de la gestión de los servicios. Si no tienes un plan de movilidad, si no pones sobre la mesa ese planeamiento con un plan director de Vega Baja, qué ciudad patrimonio de la humanidad vas a seguir vendiendo al mundo si no eres capaz de proteger al único yacimiento visigodo conservado en toda Europa.
Dónde queremos que esté la ciudad al final de esta legislatura, ¿en el mismo lugar que hace 13 años?. No tenemos una protección real de nuestro patrimonio, no tenemos una proyección en condiciones de la ciudad, no hay ni seguridad jurídica.
Cómo podemos hablar de reactivar el barrio de Palomarejos si no saben qué hacer cuando se lleven el Virgen de la Salud con la apertura del nuevo Hospital de Toledo. Todo ese tipo de cuestiones se deben centran en determinar el modelo de ciudad que uno quiere.
¿Qué modelo de ciudad propone el Partido Popular?
Una ciudad sostenible que ayude a los ciudadanos, que sea capaz de crecer y de hacerlo de manera armónica, que sea capaz de atraer empresas, de crear talento y de generar riqueza. El modelo del Partido Socialista lleva agotado trece años, y ahora en lo único en lo que se basa es en la búsqueda de una fotografía, a cada cual más innecesaria, y de un titular. Pero eso no soluciona nada, y reitero que si no somos conscientes del punto en el que estamos, esto nos va a lastrar durante décadas.
Dentro de esta concepción, parece claro que es necesario apostar por un cambio en la financión de los municipios. ¿Lo cree así?.
La crisi ha puesto en evidencia cuestiones que ya estaban ahí, la financiación de los municipios tiene que cambiar. No hay que olvidar que los ayuntamientos, no sólo crisis y con las perdidas de ingresos y el coste de los gastos que se están realizando, vamos a tener una merma en las liquidaciones de los tributos cedidos del Estado. Es decir, quienes somos la administración mas cercana vamos a sufrir, por lógica, porque vamos a contar con ese perjuicio por mucho más tiempo.
La reformas estructurales van a hacer que los ayuntamientos tengamos que cargar con gastos que, a priori ,no deberían ser nuestros. Pero en todo caso, ahora que las adminsitarciones locales somos los que mejor hemos hecho la tarea -gracias a los planes de ajuste- debemos tener muy claro las prioridades. En la mayor parte de los ayuntamientos están asumiendo que el fondo de contingencia se nutra de todas las actividades que no se han celebrado. Saben que ese dinero se debe usar para ayudar a quienes más lo necesitan, a la promoción, eso es centrar las prioridades en lo que ahora se necesita. La política no puede buscar una foto, es propaganda y electoralismo, y no soluciona los problemas.

 

«La falta de políticas para que las familias residan en el Casco ha generado que el comercio se especialice sólo en el turismo»

¿Cree que es el momento de cambiar el modelo turístico de la ciudad?

La ciudad notó la crisis, y ya sabíamos lo que podía pasar, en febrero porque ya no llegaban los grupos internacionales. El turismo no se va a poder recuperar en mucho tiempo, es verdad que hay un problema importante con este sector, aunque hay que decir que la actividad es más diversificada y especializada de lo que parece. Creo que apostar por el turismo es apostar por la marca España y por un sector económico muy de calidad.
Dicho esto, creo que el Casco no puede acabar convirtiéndose en un parque temático, no debe ser un museo que a las cinco queda muerto, eso es matar una ciudad lentamente. Y el hecho de no haber favorecido, en los últimos años, políticas para que las familias pudieran residir en el Casco ha generado que el comercio se haya especializado exclusivamente en el turismo, al igual que la tipología de las viviendas. Esto tiene que ver con una falta de estrategia y política porque Toledo no es la única ciudad histórica del mundo. Y las políticas aquí no han buscado hacer más cómoda y sencilla la vida del residente.
Muchas son las asociaciones y colectivos que denuncian que el propósito de estas intervenciones es echar a los residentes del Casco.
Mira, salvo los cuatro primeros años de mi vida -nací en el Polígono- y hasta hace tres años he vivido en el Casco, y tengo que decir que me he sentido exiliada. Yo, que tengo una situación privilegiada, no he podido encontrar una vivienda con una mínimo de accesibilidad, no he encontrado soluciones, y sé los problemas que conlleva vivir en el Casco, núcleo que durante siglos ha sido poblado por miles de personas, y no hablo del siglo XVI, hablo del siglo pasado.
Es verdad que se han realizado muchos esfuerzos en rehabilitación de viviendas o locales, pero también es cierto que se han dejado de hacer políticas pensadas en las familias.
Este es otro de los problemas enquistados en la ciudad. ¿Cómo debería abordarse?
Con las personas que viven en el Casco, con los comerciantes, con los integrantes de las asociaciones, con los que queremos un Casco vivo, pero eso se hace de manera compartida. No debe ser un proyecto sólo de un partido y debe estar liderado por el Ayuntamiento.
¿Se llegará a un acuerdo?
No hay voluntad política de sentar a nadie que pueda proferir una mínima crítica a la alcaldesa, por eso no se sientan en este tipo de foros. Y eso es un clamor, todos solicitamos un Gobierno que tenga ganas de sentar a los ciudadanos, aguantando las críticas, con el objetivo de buscar consensos y ejecutar acciones.
Y este es el momento, tenemos una desgraciada oportunidad para que los que estamos en el Ayuntamiento cumplamos con los ciudadanos. Ahora es el momento de definir dónde queremos llegar y hacerlo, y si estamos juntos seguro que lo haremos bien. Eso vale para todos los temas que son importantes en la ciudad, para asuntos que llevan 13 años enquistados, bueno el de Vega Baja incluso más de 20. Algunos son eternos, no hablo de sólo un partido porque son problemas de décadas que hay que abordar. Debemos hacerlo por lo que nos han dejado y por la obligación moral de dejárselo a nuestro hijos.
Desgraciadamente, la que dirige la Administración no es consciente de lo que tiene que hacer porque o no quiere creerse la realidad, o si se la cree no quiere aparentarlo.